<?xml 
version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet title="XSL formatting" type="text/xsl" href="https://www.estrategiainternacional.org/spip.php?page=backend.xslt" ?>
<rss version="2.0" 
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
>

<channel xml:lang="es">
	<title> Fracci&#243;n Trotskista Cuarta Internacional </title>
	<link>http://www.ft-ci.org/</link>
	<description></description>
	<language>es</language>
	<generator>SPIP - www.spip.net</generator>
	<atom:link href="https://www.estrategiainternacional.org/spip.php?id_auteur=17&amp;page=backend" rel="self" type="application/rss+xml" />




<item xml:lang="es">
		<title>Brasil: por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana impuesta por la fuerza de la movilizaci&#243;n</title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/Brasil-por-una-Asamblea-Constituyente-Libre-y-Soberana-impuesta-por-la-fuerza</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/Brasil-por-una-Asamblea-Constituyente-Libre-y-Soberana-impuesta-por-la-fuerza</guid>
		<dc:date>2015-12-10T17:54:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Diana Assun&#231;&#227;o, Edison Salles</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>Isabel Infanta</dc:subject>
		<dc:subject>Brasil</dc:subject>
		<dc:subject>Brasil: Un gigante se despierta</dc:subject>
		<dc:subject> MRT (Movimento Revolucion&#225;rio de Trabalhadores/ Movimiento Revolucionario de Trabajadores), de Brasil </dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;El pedido de impeachment de Dilma impulsado por Cunha abre una nueva coyuntura en el pa&#237;s. Por qu&#233; es necesario poner de pi&#233; una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Articulos-en-castellano" rel="directory"&gt;Art&#237;culos en castellano&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/America-Latina" rel="tag"&gt;Am&#233;rica Latina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Tapa-Central" rel="tag"&gt;Actualidad&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Analisis" rel="tag"&gt;An&#225;lisis&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Isabel-Infanta" rel="tag"&gt;Isabel Infanta&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Brasil-101" rel="tag"&gt;Brasil&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Brasil-Lucha-contra-el-aumento-del" rel="tag"&gt;Brasil: Un gigante se despierta&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/http-www-ft-ci-org-Movimento-Revolucionario-de-Trabalhadores-306" rel="tag"&gt; MRT (Movimento Revolucion&#225;rio de Trabalhadores/ Movimiento Revolucionario de Trabajadores), de Brasil &lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://www.estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH100/arton9235-5a49a.jpg?1694432666' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='100' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
El pedido de impeachment de Dilma impulsado por Cunha abre una nueva coyuntura en el pa&#237;s. Por qu&#233; es necesario poner de pi&#233; una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El pedido de impeachment (destituci&#243;n) de Dilma impulsado por el presidente de la C&#225;mara de Diputados, Eduardo Cunha (PMDB) abre una nueva coyuntura en el pa&#237;s. La crisis pol&#237;tica se profundiza, a la vez que los esc&#225;ndalos de corrupci&#243;n en Petrobras investigados en la operaci&#243;n conocida como &#8220;Lava Jato&#8221; contin&#250;an y el plan de ajuste avanza. El hecho es que esta situaci&#243;n a primera vista impone de inmediato una divisi&#243;n en el pa&#237;s: aquellos que defienden el impeachment y aquellos que defienden el gobierno pidiendo &#8220;que se quede Dilma&#8221;. Sin embargo, no solo es posible sino que es necesaria una pol&#237;tica de clase independiente. Ni impeachment ni &#8220;que se quede Dilma&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay una enorme insatisfacci&#243;n popular con el gobierno y en particular con la corrupci&#243;n. Lo que ambos sectores de la burgues&#237;a quieren, tanto el gobierno como la oposici&#243;n de derecha que defiende el impeachment, es canalizar esta insatisfacci&#243;n imponiendo que los trabajadores elijan un lado. Pero el hecho es que ninguno de esos lados es el lado de los trabajadores y de la juventud. El gobierno que controla las direcciones de las centrales sindicales y estudiantiles, como la CUT y la UNE, a trav&#233;s del PT, quieren profundizar la idea de &#8220;mal menor&#8221;, intentando ocultar que es el propio gobierno que est&#225; aplicando los planes de ajuste. La oposici&#243;n de derecha quiere aprovechar el sentimiento de rechazo al gobierno de Dilma y mentirles a los trabajadores, intentando aparecer como una &#8220;nueva pol&#237;tica&#8221;, pero que aplicar&#237;an el plan de ajustes de la misma manera o peor. Ganan confianza con las recientes victorias electorales de la derecha en Argentina con Macri y ahora en Venezuela, que significan un giro a derecha en la superestructura de la regi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para todos los j&#243;venes, trabajadores, mujeres que est&#225;n indignados con la situaci&#243;n pol&#237;tica, pero que adem&#225;s est&#225;n siendo parte de los procesos de resistencia en las f&#225;bricas y lugares de trabajo, en las escuelas y en las luchas por los derechos de las mujeres; no hay ninguna otra alternativa que no sea un camino independiente. Es urgente poner en pie un verdadero movimiento nacional contra los ajustes, que significan despidos, precarizaci&#243;n del trabajo, quita de derechos, cierres de escuelas, es decir, significa descargar la crisis sobre nuestras espaldas. Este movimiento nacional debe darse por dentro de las huelgas, en la lucha de clases, buscando coordinar las luchas y rodear de solidaridad los procesos de resistencia. Exigimos que la Central Sindical y Popular (CSP-Conlutas), las Intersindicales y todos los sindicatos y centros de estudiantes dirigidos por la izquierda como el PSOL y el PSTU se pongan a la cabeza de esta tarea, lo que en el caso del PSOL ser&#225; necesario romper con el Frente Pueblo Sin Miedo, ya que no es posible luchar seriamente del lado del PT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En medio de este proceso de lucha y enfrentamiento, los trabajadores y la juventud necesitan dar una respuesta pol&#237;tica a la situaci&#243;n del pa&#237;s. Esa respuesta no puede ser impeachment ni elecciones generales, ni &#8220;que se quede Dilma&#8221; o &#8220;que se vaya Cunha&#8221;. Una respuesta independiente y que cuestione profundamente este r&#233;gimen pol&#237;tico podrido solo puede surgir de las manos de los trabajadores y la juventud que hoy luchan, que podr&#237;an imponer por fuerza de la movilizaci&#243;n una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, ya que no basta cambiar a uno u otro. Una Constituyente que, unificando el ejecutivo y el legislativo, sirva para debatir los grandes problemas pol&#237;ticos, sociales y econ&#243;micos del pa&#237;s, y que no sea &#8220;exclusiva&#8221; (restringida a algunas reformas pol&#237;ticas) como tanto el PT como el PSOL proponen y que sea directamente contra el gobierno, y para eso es necesario que las organizaciones sindicales y estudiantiles rompan con el gobierno y se pongan del lado de los trabajadores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una Constituyente como esa, con representantes del pueblo que ganen el salario de un docente y sean revocables en cualquier momento, seria natural aprobar que esas normas democr&#225;ticas elementales sigan valiendo para el futuro. En el camino de esa lucha, enfrentando tambi&#233;n los ajustes, los propios trabajadores har&#225;n su experiencia con esta democracia de ricos, y podr&#225;n avanzar hacia sus organismos de poder en la lucha por un gobierno de los trabajadores. Esquerda Diario es un instrumento al servicio de esta perspectiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Por qu&#233; una Asamblea Constituyente Libre y Soberana y un debate con otras respuestas a la crisis&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El debate sobre el impeachment trae problemas que surgieron en 2005, cuando el esc&#225;ndalo de corrupci&#243;n en el Congreso conocido como &#8220;mensal&#227;o&#8221; le permiti&#243; a la derecha burguesa una primera ofensiva contra el gobierno del PT. El PT sigue intentando fingir que es de izquierda, que estar&#237;a obligado a &#8220;seguir las reglas del juego&#8221;, pero intentar&#237;a jugarlo considerando los intereses de los trabajadores y de los m&#225;s pobres y por eso ser&#237;a un &#8220;mal menor&#8221; a ser defendido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero el verdadero problema est&#225; en el &#8220;juego&#8221; y en sus &#8220;reglas&#8221;. Los marxistas planteamos que es necesaria una revoluci&#243;n que derrumbe al capitalismo y de lugar a un gobierno de trabajadores. Pero la crisis pol&#237;tica, econ&#243;mica y social que devasta al pa&#237;s, golpea la conciencia de millones de trabajadores y j&#243;venes, amplios sectores de masas que ven la necesidad de cambiar el r&#233;gimen pol&#237;tico pero que no est&#225;n de acuerdo todav&#237;a con una revoluci&#243;n. Por eso necesitamos una respuesta democr&#225;tica de fondo, inmediata, que realmente de respuesta a los deseos y necesidades de &#8220;los de abajo&#8221;, una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, para resolver problemas como:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; La corrupci&#243;n y los privilegios de los pol&#237;ticos son blancos de la rabia popular. Cortemos todos los privilegios, reduciendo el salario de todo pol&#237;tico o alto funcionario al salario promedio de un obrero. Que los pol&#237;ticos dejen de ser una &#8220;casta&#8221; diferenciada incontrolable y pasen a ser directamente responsables ante sus electores, mediante la revocabilidad de todos los mandatos. Que todos los corruptos sean presos de manera ejemplar, pero principalmente: que sus bienes y los de sus familiares sean confiscados hasta que sea devuelto el &#250;ltimo centavo que le robaron a la naci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Si las riquezas naturales del pa&#237;s, como el petr&#243;leo y los minerales, son explotados por un pu&#241;ado de monopolios en los que el capital extranjero se lleva la gran parte y para el pueblo queda solo una estela de tragedias y destrucci&#243;n, como hemos visto en Minas Gerais: entonces que todas las grandes empresas como Petrobras y Vale, as&#237; como todas las ramas estrat&#233;gicas de la econom&#237;a sean completamente reestatizadas, pero bajo control de los trabajadores, eliminando cualquier participaci&#243;n de los accionistas extranjeros en la direcci&#243;n de estas empresas p&#250;blicas, con plena transparencia de las cuentas ante la poblaci&#243;n. As&#237; terminaremos con el saqueo de la riqueza nacional, le damos basta a la corrupci&#243;n desenfrenada que tiene rienda suelta en el sistema actual y tendremos dinero para atender demandas como la de los secundarios en lucha por la educaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Si la sociedad civil est&#225; hoy tensionada de manera sin precedentes por la creciente demanda de derechos democr&#225;ticos de las mujeres, los negros, la diversidad sexual, que tropiezan a cada paso con los sectores reaccionarios que dominan el Congreso Nacional, entonces que una Asamblea Constituyente delibere por toda una nueva legislaci&#243;n que asegure los derechos democr&#225;ticos de los sectores oprimidos, empezando por el derecho al aborto seguro y gratuito, el matrimonio igualitario y otras demandas inmediatas de esos movimientos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una Constituyente Libre y Soberana tendr&#237;a otras cuestiones que tratar, como el no pago de la deuda p&#250;blica, una radical reforma agraria y la ruptura de acuerdos de subordinaci&#243;n al imperialismo, adem&#225;s de garantizar inversiones macizas en educaci&#243;n, salud, transporte y vivienda. Por eso se opone por el v&#233;rtice a la farsa de &#8220;constituyente exclusiva&#8221; que Dilma se&#241;al&#243; en medio de las movilizaciones de Junio de 2013, cuyo mayor defensor desde entonces viene siendo el PSOL, a partir del proyecto del diputado Chico Alencar (el &#250;nico elaborado por el partido a pesar de las acrobacias verbales de corrientes como el MES de Luciana Genro). La diferencia es simple: o la Constituyente trata los temas pol&#237;ticos, econ&#243;micos y sociales del pa&#237;s, revirtiendo las medidas econ&#243;micas tomadas en contra de la poblaci&#243;n como los ajustes fiscales y chocando de frente con el gobierno petista, o entonces ser&#225; &#8220;exclusiva&#8221; para la reforma pol&#237;tica, hecha en acuerdo con el PT, sin tocar los grandes temas y as&#237; incapaz de despertar las masas para que tomen en sus manos sus destinos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M&#225;s profunda es la diferencia con las &#8220;elecciones generales&#8221; que viene siendo defendida de manera lamentable por el PSTU, como si una nueva elecci&#243;n para renovar los mismos cargos que est&#225;n ah&#237;, con los mismos partidos que est&#225;n ah&#237;, pudiese dar respuesta a la crisis. Sin cambiar las reglas del juego, el probable victorioso en una nueva disputa ser&#237;a la derecha demag&#243;gica del PSDB y sus aliados, como parece demostrar claramente los resultados en las recientes elecciones en Argentina y Venezuela.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Huelga de bancarios: una lucha abortada por la presi&#243;n electoral del PT</title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/Huelga-de-bancarios-una-lucha-abortada-por-la-presion-electoral-del-PT</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/Huelga-de-bancarios-una-lucha-abortada-por-la-presion-electoral-del-PT</guid>
		<dc:date>2014-10-10T21:55:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Edison Salles</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Movimiento Obrero</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>Brasil</dc:subject>
		<dc:subject> LER-QI (Liga Estrategia Revolucionaria) de Brasil </dc:subject>
		<dc:subject>Liliana Ogando Calo</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;Por m&#225;s de una d&#233;cada, todos los a&#241;os los bancarios salen a la huelga. Este a&#241;o, la huelga bancaria se caracteriz&#243; por haber tenido una muy corta duraci&#243;n. Se evidenci&#243; la contradicci&#243;n entre el descontento de las bases por las condiciones laborales y las preocupaciones de la c&#250;pula sindical por la reelecci&#243;n de Dilma.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Articulos-en-castellano" rel="directory"&gt;Art&#237;culos en castellano&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/America-Latina" rel="tag"&gt;Am&#233;rica Latina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Movimiento-Obrero" rel="tag"&gt;Movimiento Obrero&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Tapa-Central" rel="tag"&gt;Actualidad&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Analisis" rel="tag"&gt;An&#225;lisis&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Brasil-101" rel="tag"&gt;Brasil&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/LER-QI-Liga-Estrategia" rel="tag"&gt; LER-QI (Liga Estrategia Revolucionaria) de Brasil &lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Liliana-Ogando-Calo-253" rel="tag"&gt;Liliana Ogando Calo&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://www.estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH112/arton8579-e9536.jpg?1694432666' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='112' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Por m&#225;s de una d&#233;cada, todos los a&#241;os los bancarios salen a la huelga. Este a&#241;o, la huelga bancaria se caracteriz&#243; por haber tenido una muy corta duraci&#243;n. Se evidenci&#243; la contradicci&#243;n entre el descontento de las bases por las condiciones laborales y las preocupaciones de la c&#250;pula sindical por la reelecci&#243;n de Dilma. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La huelga nacional de bancarios en Brasil empez&#243; el 30/9 y termin&#243; el 7/10, cuando los &#250;ltimos sindicatos aislados en su disposici&#243;n a seguir luchando, terminaron aceptando el acuerdo hilvanado por la CUT con la patronal del sector el &#250;ltimo s&#225;bado 4/10.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque pueda resultar extra&#241;o, por m&#225;s de una d&#233;cada los trabajadores bancarios han salido a&#241;o tras a&#241;o a la huelga en todo el pa&#237;s. El hito que inicia este proceso se encuentra en el 2004, durante el primer a&#241;o del gobierno de Lula, cuando una rebeli&#243;n de las bases amenaz&#243; sobrepasar a la conducci&#243;n sindical del PT-CUT en el Sindicato de San Pablo y la regi&#243;n. Este sindicato es el m&#225;s poderoso del pa&#237;s, con cerca del 30% del total de trabajadores en una rama que tiene m&#225;s de 500 mil (eso contando s&#243;lo los que trabajan &#8220;en blanco&#8221;) y por tanto, es el que le dicta los ritmos al gremio a nivel nacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este a&#241;o no fue diferente, aunque desde el principio los trabajadores olfateaban la perspectiva de una traici&#243;n expl&#237;cita por parte de la direcci&#243;n sindical del PT. Como se&#241;al&#243; la compa&#241;era Thais M., delegada de base de la sede central de la Caixa Econ&#243;mica Federal en San Pablo: &#8220;Desde antes de empezar la campa&#241;a por aumento salarial, muchos compa&#241;eros en la base dec&#237;an que la traici&#243;n ser&#237;a a&#250;n m&#225;s descarada que en otros a&#241;os... al Sindicato no le importa nuestra lucha y nuestras condiciones de trabajo, s&#243;lo le interesa la reelecci&#243;n de Dilma&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la huelga confluy&#243; un complejo juego de intereses: a los banqueros les interesa romper el pacto que desde el 2005 asegura aumentos salariales por encima de la inflaci&#243;n y otras concesiones (menores frente a sus jugosas ganancias). A la direcci&#243;n sindical le interesa un movimiento lo m&#225;s d&#243;cil posible, que no le provoque desgastes electorales al gobierno (que administra 2 de los 4 bancos m&#225;s grandes) sin comprometer el aparato partidario y sindical del PT-CUT, que deb&#237;a centrarse en la campa&#241;a electoral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A esto se le sum&#243; la situaci&#243;n de los trabajadores que acumulan un importante descontento con las condiciones de trabajo. A muchos trabajadores bancarios la candidatura de Dilma y el PT no les resulta propia sino impuesta por la direcci&#243;n sindical oficialista. Aunque una expresivo sector de los bancarios hayan votado a Dilma como &#8220;mal menor&#8221;, sobre todo en los bancos p&#250;blicos (el Banco do Brasil y la Caixa Federal).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El resultado fue una huelga extraordinariamente corta, de no m&#225;s de una semana. Para tener una referencia, la huelga del a&#241;o pasado dur&#243; 23 d&#237;as. Econ&#243;micamente, el acuerdo final no ha sido del todo malo para los trabajadores (un 9% de aumento en la Caixa, el 8,5% en los dem&#225;s bancos, contra una inflaci&#243;n oficial &#8211;algo maquillada- del 6,8%). Pero subjetivamente cal&#243; fondo el sentimiento de que la lucha estaba entregada antes de empezar. De un lado, por las enormes ganancias de los bancos, que aumentaron un 28% con respecto al a&#241;o pasado -que ya hab&#237;a sido un r&#233;cord- y as&#237; sucesivamente desde hace a&#241;os. Por otro, porque los trabajadores del sector aprendieron a lo largo de los &#250;ltimos a&#241;os, que el impacto econ&#243;mico y social de las huelgas se hace sentir especialmente luego de 10 &#243; 15 d&#237;as de paro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En s&#237;ntesis, el sector bancario de los trabajadores sale empatado, sin aprovechar la coyuntura favorable para imponer conquistas hist&#243;ricas, pero a la vez sin derrota. El desgaste de la direcci&#243;n del PT-CUT se incrementa y los espacios para la oposici&#243;n organizada en el gremio se ampl&#237;an. Si logran avanzar y transformar la desconfianza en la direcci&#243;n actual en efectiva movilizaci&#243;n, el ensayo de rebeli&#243;n del 2004 podr&#237;a convertirse en un verdadero estallido del gremio, que tanta tradici&#243;n tiene en las luchas obreras en Brasil.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Importante avance de la oposici&#243;n clasista y combativa</title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/Importante-avance-de-la-oposicion-clasista-y-combativa</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/Importante-avance-de-la-oposicion-clasista-y-combativa</guid>
		<dc:date>2014-05-15T00:00:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Edison Salles</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Movimiento Obrero</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>Brasil</dc:subject>
		<dc:subject> LER-QI (Liga Estrategia Revolucionaria) de Brasil </dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;El sindicato de bancarios, que viene de hacer huelgas nacionales todos los a&#241;os desde el 2004, a pesar del control de la burocracia del PT y sus amigos pro-gubernamentales, acaba de pasar por dos elecciones de gran importancia: el Sindicato de Bancarios de San Pablo y regi&#243;n &#8211; que tiene cerca de 150 mil trabajadores de base, de un total de medio mill&#243;n en todo el pa&#237;s -, y la Asociaci&#243;n de Funcionarios de la Caixa Econ&#243;mica Federal en San Pablo (APCEF-SP), que representa cerca de 18 mil trabajadores, de un total de 100 mil en Brasil.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Articulos-en-castellano" rel="directory"&gt;Art&#237;culos en castellano&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/America-Latina" rel="tag"&gt;Am&#233;rica Latina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Movimiento-Obrero" rel="tag"&gt;Movimiento Obrero&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Tapa-Central" rel="tag"&gt;Actualidad&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Analisis" rel="tag"&gt;An&#225;lisis&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Brasil-101" rel="tag"&gt;Brasil&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/LER-QI-Liga-Estrategia" rel="tag"&gt; LER-QI (Liga Estrategia Revolucionaria) de Brasil &lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://www.estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH65/arton7848-c93d5.jpg?1694432666' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='65' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Por Edison S., delegado sindical de la Caixa Econ&#243;mica Federal&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sindicato de bancarios, que viene de hacer huelgas nacionales todos los a&#241;os desde el 2004, a pesar del control de la burocracia del PT y sus amigos pro-gubernamentales, acaba de pasar por dos elecciones de gran importancia: el Sindicato de Bancarios de San Pablo y regi&#243;n &#8211; que tiene cerca de 150 mil trabajadores de base, de un total de medio mill&#243;n en todo el pa&#237;s -, y la Asociaci&#243;n de Funcionarios de la Caixa Econ&#243;mica Federal en San Pablo (APCEF-SP), que representa cerca de 18 mil trabajadores, de un total de 100 mil en Brasil.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En un gremio clave para el funcionamiento de la econom&#237;a capitalista, y que ocupa un rol destacado entre los principales sindicatos de la oficialista CUT (Central Sindical ligada al PT), la oposici&#243;n logr&#243; importantes votaciones, y sobretodo est&#225; en curso un profundo proceso de renovaci&#243;n en las filas de la misma oposici&#243;n bancaria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Una lista unitaria de la Oposici&#243;n en el Sindicato de SP&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Liga Estrategia Revolucionaria &#8211; Cuarta Internacional (LER-QI) (organizaci&#243;n hermana del PTS) particip&#243; de ambos procesos buscando combinar un programa clasista y transicional, con una estrategia de auto-organizaci&#243;n de los trabajadores y la flexibilidad t&#225;ctica necesaria para agrupar a todos los sectores dispuestos a enfrentar a la burocracia sindical, que es el gran punto de apoyo de los bancos y el gobierno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el caso del Sindicato de Bancarios de San Pablo, logramos la unidad entre los distintos sectores de la Oposici&#243;n, en particular con el PSTU que es la corriente mayoritaria con un trabajo hist&#243;rico en el gremio, aunque en lenta decadencia desde hace a&#241;os. El profundo trabajo de inserci&#243;n y organizaci&#243;n de base que venimos haciendo desde la LER-QI, con nuestras modestas fuerzas, especialmente en las agencias y departamentos de la Caixa en el centro de la ciudad de SP, obtuvo un reconocimiento expl&#237;cito de parte de los compa&#241;eros del PSTU y dem&#225;s sectores de la oposici&#243;n, en la composici&#243;n de la lista, donde tuvimos el puesto de candidato a secretario general del sindicato (el segundo en jerarqu&#237;a luego de la presidencia) junto a otros compa&#241;eros de la agrupaci&#243;n &#8220;Avante Bancarios&#8221; (Avance Bancarios), que impulsamos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque el resultado general dio solamente 17% de los votos a la lista de la oposici&#243;n, ese n&#250;mero oculta que en las principales concentraciones de la Caixa y el Banco do Brasil, la oposici&#243;n fue la victoriosa, en algunos casos con el 70% o incluso el 80% de los votos. Son la base para volver a hacer un gran trabajo, &#8220;clandestino&#8221; y &#8220;abierto&#8221;, en los bancos privados (Bradesco, Ita&#250; y Santander) donde la combinaci&#243;n entre el despotismo patronal con la &#8220;retirada&#8221; de la oposici&#243;n, ha dado a la burocracia una larga base &#8220;clientelar&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La divisi&#243;n de la Oposici&#243;n en la Caixa y la emergencia de un nuevo sector clasista y combativo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En ese contexto, y m&#225;s en general en la nueva etapa donde los trabajadores en distintos gremios vienen de superar a la burocracia, las elecciones para la Asociaci&#243;n de Empleados de la Caixa (que cumple funciones similares a las del Sindicato) ha cobrado una importancia mayor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, por motivos de rutinarismo e inercia de aparato, el PSTU se ha negado a armar una lista com&#250;n de la Oposici&#243;n para la APCEF, dando como argumento la negativa a que encabezara la lista un compa&#241;ero independiente, de tradici&#243;n en el gremio, y que viene de ser reincorporado luego de una gran campa&#241;a contra su despido por la Caixa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero eso no nos impidi&#243; armar una tercera lista, para llevar al conjunto de los trabajadores nuestras propuestas por un sindicalismo de base, clasista y combativo. Al rev&#233;s, logramos un 17% de los votos para nuestra &#8220;lista 3&#8221;, contra un 22% de la &#8220;lista 2&#8221; del PSTU, y un 61% de la lista de la burocracia. Aunque la divisi&#243;n de la oposici&#243;n haya dado m&#225;s tranquilidad a la burocracia en estas elecciones, los 1.000 votos de trabajadores a nuestra lista (al lado de los 1300 de la lista 2), muestran que hay un amplio sector dispuesto a cuestionar y, m&#225;s temprano que tarde, poner fin al dominio del PT en el gremio. Y la LER-QI, junto a nuestros aliados y a los sectores m&#225;s combativos que se vienen forjando en las &#250;ltimas huelgas, apunta a ser una alternativa de direcci&#243;n para los pr&#243;ximos combates, que prometen ser m&#225;s duros al calor de la crisis y la nueva etapa de la lucha de clases que se desarrolla ante nuestros ojos.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>China de Henry Kissinger</title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/China-de-Henry-Kissinger</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/China-de-Henry-Kissinger</guid>
		<dc:date>2012-08-28T17:19:30Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Edison Salles</dc:creator>


		<dc:subject>Asia</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica Internacional</dc:subject>
		<dc:subject>Rese&#241;a</dc:subject>
		<dc:subject>3 Crisis capitalista mundial</dc:subject>
		<dc:subject>4 Teor&#237;a marxista</dc:subject>
		<dc:subject>China</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;El libro de Henry Kissinger, China, ofrece una visi&#243;n abarcadora de China con el objetivo expl&#237;cito de ayudar a guiar la pol&#237;tica estadounidense en relaci&#243;n con el gigante asi&#225;tico y, de esa forma, ayudar a definir su pol&#237;tica global. &lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;C&#243;mo debe Estados Unidos orientarse en relaci&#243;n a China en el siglo XXI? Para responder a esta pregunta, el se&#241;or Kissinger traza un breve panorama hist&#243;rico que va desde los tiempos antiguos hasta la China actual. Viejo diplom&#225;tico yanqui, secretario de (&#8230;)&lt;/p&gt;


-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Resenas" rel="directory"&gt;Rese&#241;as&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Asia" rel="tag"&gt;Asia&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Politica-Internacional" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica Internacional&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Resena" rel="tag"&gt;Rese&#241;a&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/3-Crisis-capitalista-mundial" rel="tag"&gt;3 Crisis capitalista mundial&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/4-Teoria-marxista" rel="tag"&gt;4 Teor&#237;a marxista&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/China-169" rel="tag"&gt;China&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_3033 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt;
&lt;img src='https://www.estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L181xH285/china-2-bd3c6.jpg?1692630006' width='181' height='285' alt=&#034;&#034; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;dl class='spip_document_3009 spip_documents'&gt;
&lt;dt&gt;&lt;a href='https://www.estrategiainternacional.org/IMG/pdf/EI28_Resena_Kissinger.pdf' title='PDF - 85.1 kio' type=&#034;application/pdf&#034;&gt;&lt;img src='https://www.estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L64xH64/pdf-b8aed.svg?1776695895' width='64' height='64' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/dt&gt;
&lt;/dl&gt;
&lt;p&gt;El libro de Henry Kissinger, &lt;i&gt;China&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Kissinger, Henry, Sobre a China, R&#237;o de Janeiro, Objetiva, 2011 [Versi&#243;n en (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, ofrece una visi&#243;n abarcadora de China con el objetivo expl&#237;cito de ayudar a guiar la pol&#237;tica estadounidense en relaci&#243;n con el gigante asi&#225;tico y, de esa forma, ayudar a definir su pol&#237;tica global.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;C&#243;mo debe Estados Unidos orientarse en relaci&#243;n a China en el siglo XXI? Para responder a esta pregunta, el se&#241;or Kissinger traza un breve panorama hist&#243;rico que va desde los tiempos antiguos hasta la China actual. Viejo diplom&#225;tico yanqui, secretario de Estado norteamericano en los a&#241;os 1970 bajo el gobierno de Nixon, Kissinger particip&#243; decisivamente de la elaboraci&#243;n pol&#237;tica norteamericana frente a dos de los mayores desaf&#237;os externos de la principal potencia imperialista desde 1945: la fase final de la Guerra de Vietnam y la reaproximaci&#243;n a China desde el a&#241;o 1972.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El libro trae una visi&#243;n abarcadora del papel que la relaci&#243;n con China debe desempe&#241;ar en el intento de Estados Unidos de moldear un nuevo orden mundial que garantice la estabilidad de su posici&#243;n hegem&#243;nica.&lt;br class='autobr' /&gt;
Pasemos a exponer algunos de sus momentos centrales antes de comentar el sentido de los consejos de Kissinger en la conclusi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La continuidad hist&#243;rica y la autopercepci&#243;n china&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En busca del objetivo de orientar a las nuevas generaciones de l&#237;deres de Estados Unidos sobre c&#243;mo entender y lidiar con China, Kissinger retorna brevemente a la ancestralidad china, no como ejercicio de erudici&#243;n sino para delinear algunos aspectos que considera fundamentales para una correcta comprensi&#243;n de c&#243;mo los chinos se ven a s&#237; mismos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n Kissinger, la noci&#243;n de que la historia china puede ser entendida como una gran continuidad milenaria, junto al lugar central que China siempre reserv&#243; para s&#237; misma en su visi&#243;n del mundo, conduce a un modo muy particular que tienen los l&#237;deres chinos de recurrir a su propia historia en b&#250;squeda de precedentes para su actuaci&#243;n en el presente.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ya en el pr&#243;logo del libro, Kissinger ilustra la cuesti&#243;n con la conferencia pronunciada por Mao en 1962 ante su Estado Mayor sobre el conflicto China-India. All&#237; Mao recurre al antecedente de dos eventos hist&#243;ricos: uno de hace 700 a&#241;os atr&#225;s, otro de hace m&#225;s de 1300 a&#241;os, para iluminar la estrategia actual de aquella confrontaci&#243;n concreta, situaci&#243;n que, como se&#241;ala el autor no tuvo paralelo en otro pa&#237;s del mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto se relaciona con la enorme extensi&#243;n y variedad del territorio chino, marcado al mismo tiempo por barreras geogr&#225;ficas fuertes que aislan al pa&#237;s (lo que llev&#243; a la agencia de inteligencia Stratfor, de George Friedman, a publicar un libro llamado &lt;i&gt;La isla de China&lt;/i&gt;). Estas caracter&#237;sticas llevaron, entre otras cuestiones, a la ausencia de pretensiones expansionistas en la historia de las dinast&#237;as que gobernaron China. Comparada con el conjunto de Europa y no con cualquier pa&#237;s aislado, China es pintada por Kissinger como una especie de &#8220;continente&#8221; fundamentalmente volteado sobre s&#237; mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ah&#237; la narrativa de la &#8220;saga&#8221; de la civilizaci&#243;n china como una alternancia entre dolorosos per&#237;odos de fragmentaci&#243;n y sangrientas luchas internas (en las que la cantidad de muertos se cont&#243; siempre en la escala de los millones) y los momentos en que una nueva dinast&#237;a se mostr&#243; capaz de unificar el vasto imperio, gan&#225;ndose con eso el &#8220;mandato celestial&#8221;. En la tradici&#243;n fundamentalmente laica del pensamiento chino (que desde Confucio nunca plante&#243; temas religiosos en el centro de su visi&#243;n del mundo), el &#8220;mandato celestial&#8221; es menos una invocaci&#243;n de autoridad de origen sobrenatural (como pod&#237;a ser el caso de los monarcas &#8220;por derecho divino&#8221; en la Europa medieval), y m&#225;s una noci&#243;n relativa, en la que la fuente de legitimaci&#243;n proviene, en &#250;ltima instancia, de la eficacia en mantener unido al pa&#237;s siempre pre&#241;ado de tensiones centr&#237;fugas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro tema recurrente, asociado al anterior, es el de la riqueza y prominencia de China durante &#8220;dieciocho de los &#250;ltimos veinte siglos&#8221;. La enorme autoconfianza de los gobernantes y mandarines chinos, que nunca dudaron del poder de sus valores tradicionales como un patr&#243;n cultural superior a todos los dem&#225;s pueblos, se combin&#243; hist&#243;ricamente con una relativa debilidad militar de China frente a los vecinos para formar una matriz de pensamiento totalmente diferente de los patrones occidentales de estrategia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se trata de una mezcla particular de pragmatismo pol&#237;tico y confianza en la cultura y la demograf&#237;a china, llevando a l&#237;neas estrat&#233;gicas tales como la de usar &#8220;b&#225;rbaros contra b&#225;rbaros&#8221; cuando China es confrontada en m&#225;s de un frente, o incluso la noci&#243;n &#8211;probablemente impensable para cualquier otro pueblo&#8211; de &#8220;asimilaci&#243;n de los conquistadores&#8221;, esto es, la idea de que a&#250;n en caso de conquista por potencias extranjeras, ser&#237;a la cultura china la que prevalecer&#237;a sobre la de los ocupantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas cuestiones son tratadas en el libro como ra&#237;ces culturales hist&#243;ricas que conducen a una sutil &lt;i&gt;Realpolitik&lt;/i&gt; china, que muchas veces ha escapado a la comprensi&#243;n de los l&#237;deres occidentales. As&#237;, Kissinger le da gran importancia a la necesidad de entender las diferencias filos&#243;ficas contenidas en el contraste entre el ajedrez occidental y el &lt;i&gt;wei qi&lt;/i&gt; (o go) chino, o entre Clausewitz y Sun Tzu, cuestiones en que la ignorancia anterior de los l&#237;deres pol&#237;ticos y militares norteamericanos llev&#243; a la incapacidad para comprender el pensamiento militar de Mao Zedong, Ho Chi Minh o Vo Nguen Giap, lo cu&#225;l est&#225;, para el ex secretario de Estado, nada menos que en la ra&#237;z del &#8220;fracaso de Estados Unidos en sus guerras en Asia&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El siglo XIX: la modernidad capitalista y la ca&#237;da abrupta de China&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Saltando de la China antigua a su encuentro con la modernidad capitalista europea, Kissinger habla de las primeras expediciones inglesas en el pasaje de los siglos XVIII y XIX, resaltando en todo momento la &#8220;arrogancia imperial&#8221; china y el aumento gradual de la impaciencia brit&#225;nica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin comprender el cambio hist&#243;rico que se hab&#237;a procesado con el desarrollo del modo de producci&#243;n capitalista en Europa, el emperador chino y su corte de mandarines no captaron la diferencia de objetivos de los &#8220;nuevos b&#225;rbaros&#8221; que buscaban expandir su radio de operaci&#243;n econ&#243;mica, en relaci&#243;n a los &#8220;b&#225;rbaros tradicionales&#8221; que deseaban por sobre todo apropiarse de los tesoros de la civilizaci&#243;n china.&lt;br class='autobr' /&gt;
El hecho es que, en una d&#233;cada (1840), China pasa de &#8220;prominencia universal&#8221; a la disputa directa de su territorio por distintos conquistadores. El per&#237;odo siguiente no hace m&#225;s que profundizar esta situaci&#243;n, con importantes convulsiones internas y tres grandes desaf&#237;os externos, provenientes de Europa, de Rusia y de Jap&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La transici&#243;n entre ese per&#237;odo y la nueva era inaugurada en 1949 por la victoria del Ej&#233;rcito de Mao en la guerra civil, pasa por la llamada &#8220;Guerra de los Boxers&#8221; &#8211;un enorme levantamiento popular antiimperialista cerca de 1900, masacrado por una alianza entre ocho potencias&#8211;; por la Primera Revoluci&#243;n China de 1911, encabezada por el l&#237;der nacionalista Sun Yatsen, la cual derrumb&#243; la &#250;ltima dinast&#237;a (Qing, o &#8220;manchu&#8221;), y que sin embargo no fue capaz de unificar al pa&#237;s y enfrentar las tareas agrarias y antiimperialista que el pa&#237;s necesitaba; o el fin de la Primera Guerra Mundial y el dominio crecientemente aislado de Jap&#243;n entre las potencias imperialistas que colonizaban partes del territorio chino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Mao Zedong y la fundaci&#243;n de una nueva dinast&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con la derrota de Jap&#243;n en la Segunda Guerra, y la victoria del Ej&#233;rcito de Liberaci&#243;n Popular dirigido por Mao Zedong en la guerra civil contra el Kuomintang de Chiang Kai-shek, toda esta fase hist&#243;rica es dejada atr&#225;s. Al Dr. Kissinger le gusta presentar ese viraje como el advenimiento de una especie de &#8220;nueva dinast&#237;a&#8221; cuya fuente primera de autoridad residi&#243; en la capacidad de ponerle fin a los desgajamientos internos y reunificar el pa&#237;s en pr&#225;cticamente toda la extensi&#243;n de sus l&#237;mites hist&#243;ricos. El trazo particular de esta &#8220;nueva dinast&#237;a&#8221; instaurada por Mao estar&#237;a, sin embargo, en el hecho de que, por primera vez en la historia, busc&#243; romper con todos los valores tradicionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este punto, aunque Kissinger se refiera al llamado de Mao a la &#8220;revoluci&#243;n permanente&#8221; de una manera vulgar (que nada tiene que ver con la concepci&#243;n de Trotsky al respecto), su an&#225;lisis refuerza la conclusi&#243;n de que la visi&#243;n de Mao fue siempre esencialmente nacionalista. Incluso en su actitud m&#225;s &#8220;iconoclasta&#8221; &#8211;llevada al extremo en el auge de la Revoluci&#243;n Cultural con la destrucci&#243;n de gran parte de los tesoros hist&#243;ricos de la cultura china&#8211; encuentra un paralelo y precedente hist&#243;rico: la actitud del emperador Qin que unific&#243; la China antigua despu&#233;s del per&#237;odo de los Reinos Combatientes y promovi&#243; la quema de los escritos y bienes culturales que ataban a China a su pasado. De la visi&#243;n internacional de Mao, Kissinger habla de una mezcla de &#8220;programa marxista de la revoluci&#243;n mundial&#8221; con un chinocentrismo sin disimulo, no muy distante del pensamiento tradicional chino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8220;El camino a la reconciliaci&#243;n&#8221;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin entrar en el tema de las diversas guerras &#8211;Corea, India, Vietnam tres veces, Afganist&#225;n, adem&#225;s de las crisis en el estrecho de Taiwan&#8211; que marcaron la historia china entre 1949 y la d&#233;cada de 1980 y merecer&#237;an un an&#225;lisis espec&#237;fico, vale resaltar el contraste entre las figuras de Mao y Stalin, el espanto de las potencias occidentales con el siempre renovado &#8220;esp&#237;ritu guerrero&#8221; de Mao; la dificultad para comprender su peculiar pensamiento estrat&#233;gico con su &#233;nfasis en los aspectos ideol&#243;gicos y psicol&#243;gicos, y no militares &#8211;como el c&#233;lebre ejemplo de su actitud &#8220;indiferente&#8221; frente a la amenaza nuclear.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin asumir ni disfrazar cierta admiraci&#243;n por la &#8220;voluntada colosal&#8221; de Mao, Kissinger traza el cuadro de lo que denomina &#8220;una d&#233;cada de crisis&#8221;, abierta con el &#8220;Gran Salto Adelante&#8221; &#8211;el fracasado plan de crecimiento voluntarista lanzado por Mao en 1958&#8211; y prolongado hasta la &#8220;Gran Revoluci&#243;n Cultural Proletaria&#8221; iniciada por orden de Mao en 1966, la que literalmente &#8220;puso a China patas para arriba&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Kissinger, el caos interno de China despu&#233;s de la Revoluci&#243;n Cultural, sumado al hecho de que China termina los a&#241;os 1960 m&#225;s aislada que nunca, y con preocupaciones crecientes con respecto a la posibilidad de conflicto militar con la URSS, todo eso constituye el tel&#243;n de fondo para una inaudito cambio de la pol&#237;tica global del &#8220;chairman&#8221; Mao en el pasaje de los a&#241;os 1960 a 1970.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es cierto que en principio la reaproximaci&#243;n de China a EE.UU. se le ocurr&#237;a a Mao mucho m&#225;s como una jugada geoestrat&#233;gica y no con un contenido restauracionista. Sin embargo es evidente que las consecuencias econ&#243;micas internas de la nueva ligaz&#243;n con el mercado capitalista no escapaban a la visi&#243;n del &#8220;viejo monje&#8221;, ni del &#8220;viejo se&#241;or de la guerra&#8221;, formas en la que le gustaba referirse a s&#237; mismo en los &#250;ltimos a&#241;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, a pesar del &#233;nfasis comedido que le da Kissinger, su libro no deja de ser un gran elogio del abordaje &#8220;amplio&#8221; de Nixon como la base para viabilizar el nuevo per&#237;odo de relaciones EE.UU.-China, hasta entonces simplemente impensable en el clima ideol&#243;gico de la Guerra Fr&#237;a que se viv&#237;a en el seno del imperialismo yanqui.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese viraje, pensado en un momento en que la situaci&#243;n en Vietnam se hab&#237;a tornado el eje de los problemas dom&#233;sticos de EE.UU., fue clave para que el imperialismo norteamericano pudiera amortiguar los costos de su derrota en la guerra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido es interesante seguir la narraci&#243;n que hace Kissinger sobre los encuentros que sellaron el acuerdo entre Mao y Nixon, y captar la atm&#243;sfera en la que Mao y Zhou Enlai, por ejemplo, se re&#237;an entre si delante de los invitados diciendo que no se preocuparan por las proclamas antimperialistas, que ello era s&#243;lo para consumo interno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho, al aproximarse tanto al imperialismo y transformar a la URSS en su principal enemigo, Mao termin&#243; hasta invadiendo Vietnam, todas cuestiones que permitieron a los norteamericanos recuperarse y luego lanzar la ofensiva neoliberal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La manera como Kissinger nos relata el proceso en primera persona, desde el primer encuentro en el viaje secreto que realiz&#243; a Beijing para preparar la ida de Nixon, &#8220;una larga discusi&#243;n conceptual&#8221; casi acad&#233;mica; y hasta la confirmaci&#243;n por Nixon de una &#8220;casi alianza&#8221; de EE.UU. y China, son incontables los episodios cargados de inter&#233;s hist&#243;rico y pol&#237;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para agudizar el inter&#233;s del lector, basta con citar cosas como la frase de Mao sobre el general Chiang Kai-shek (entonces a&#250;n dictador en Taiwan luego de refugiarse en la isla despu&#233;s de perder la guerra civil en el continente) cuando sorprendi&#243; a sus interlocutores yanquis diciendo que &#8220;la historia de nuestra amistad con &#233;l es bien mayor que la suya&#8221;; o bien la provocaci&#243;n directa a Nixon cuando le dijo que &#8220;ustedes conf&#237;an en sus bombas at&#243;micas, pero no en su ej&#233;rcito&#8221;. Aqu&#237;, nuevamente, el cruce de narrativa hist&#243;rica m&#225;s amplia con las sutilezas de la vivencia personal del autor le da al libro un inter&#233;s especial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Las reformas restauracionistas a partir de 1978 y sus contradicciones&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pasando por el &#250;ltimo per&#237;odo de vida de Mao, y por su papel ambiguo en la confrontaci&#243;n entre las dos fracciones que disputaban su legado, Kissinger llega a narrar la experiencia en la que, tan lejos como en 1979, tuvo la visi&#243;n m&#225;s cercana a una divisi&#243;n en la c&#250;pula china; en aquel a&#241;o a&#250;n era posible tener dudas si el camino de China pasar&#237;a por un nuevo &#8220;plan quinquenal&#8221; preanunciado por Hua Guofeng (formalmente, el elegido de Mao para ser su sucesor) y la promoci&#243;n de &#8220;libre iniciativa&#8221; por Deng.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kissinger enfatiza la importancia de los viajes internacionales de Deng despu&#233;s de su victoria en la disputa interna. Tanto en sus visitas al Jap&#243;n y Singapur, como despu&#233;s a EE.UU., Kissinger resalta siempre la misma postura humilde y enf&#225;tica en la pobreza y atraso chino y la necesidad de aprender de los extranjeros, cuesti&#243;n que el autor ve como una ruptura con una tradici&#243;n milenaria que se hab&#237;a extendido hasta los tiempos de Mao.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ca&#237;da del Este europeo y despu&#233;s de la URSS entre 1989 y 1991 es el tel&#243;n de fondo para las divisiones dentro del establishment norteamericano sobre hasta d&#243;nde llegar en el intento de forzar cambios en el r&#233;gimen chino, especialmente despu&#233;s de la experiencia reciente de la masacre de Tiananmen. All&#237;, frente al auge del descontento popular con la combinaci&#243;n de la represi&#243;n pol&#237;tica y de las desigualdades econ&#243;micas que crecieron a lo largo de la d&#233;cada, el PC chino dej&#243; claro que llegar&#237;a hasta las &#250;ltimas consecuencias para mantener su monopolio pol&#237;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kissinger resalta la experiencia de &#8220;monta&#241;a rusa&#8221; en las relaciones EE.UU.-China bajo Clinton como educativa para la pol&#237;tica actual. El autor deja entrever cr&#237;ticas al abordaje Dem&#243;crata, especialmente despu&#233;s del gui&#241;o de la administraci&#243;n Clinton a una pol&#237;tica de exigencias en Derechos Humanos como condici&#243;n para el comercio, etc. Para Kissinger queda la convicci&#243;n de que el trato dado al orgullo nacional chino es la piedra de toque de la capacidad de EE.UU. para administrar la relaci&#243;n en su propio beneficio. Particularmente fuerte es la imagen suscitada por Deng Xiaoping: &#8220;aunque sea en cien a&#241;os, si un l&#237;der chino se equivoca en eso&#8221; y se humilla ante el extranjero, ciertamente caer&#225;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La administraci&#243;n de George W. Bush recibe el elogio del autor, pues sin dudar en perseguir unilateralmente sus propios objetivos all&#237; donde lo desea, el nuevo presidente Republicano retorna a una pol&#237;tica puramente pragm&#225;tica en relaci&#243;n a China que hizo de la sociedad EE.UU.-China el motor de la din&#225;mica internacional en la &#250;ltima d&#233;cada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es de esta sociedad renovada que resurgir&#225;n la &#8220;ambivalencias&#8221; que marcan la disyuntiva futura de las relaciones: despu&#233;s de todo, EE.UU. y China &#191;ser&#225;n amigos o rivales?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Conclusi&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como dijimos, el libro de Kissinger busca plantear su conocimiento acumulado y su experiencia personal para educar a las nuevas generaciones de l&#237;deres estadounidenses en la tarea de lidiar con China. La l&#237;nea maestra de su pensamiento es que se puede cooperar con China justamente porque &#233;sta no tiene una visi&#243;n &#8220;imperial&#8221; de la pol&#237;tica exterior, y aunque est&#233; empecinada en consolidarse como una potencia regional de primer orden, no busca ser una potencia mundial en el sentido que lo es EE.UU. Ello es lo que permite utilizar la relaci&#243;n EE.UU.-China para moldear un sistema internacional en el que la hegemon&#237;a norteamericana sea salvaguardada. Kissinger propone como hip&#243;tesis geopol&#237;tica una &#8220;Comunidad del Pac&#237;fico&#8221; (inspirado en la que se form&#243; entre EE.UU. y Europa luego de la Segunda Guerra), donde el imperialismo pueda utilizar los &#8220;miedos leg&#237;timos&#8221; de los dem&#225;s pa&#237;ses con respecto a China como pretexto para ubicarse como actor central del equilibrio regional en Asia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese objetivo pr&#225;ctico ineludible es reforzado por la lectura que muchos analistas hicieron del libro como un elogio al &#8220;papel del factor subjetivo&#8221;, es decir, de los l&#237;deres pol&#237;ticos para cambiar los rumbos de la historia, donde el &#8220;impensable&#8221; viraje de Nixon hacia la &#8220;Red China&#8221; comenz&#243; a pintar el cuadro actual del mundo tal como lo conocemos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho, lo que tenemos a lo largo de casi seiscientas p&#225;ginas es no s&#243;lo una recapitulaci&#243;n general de la historia reciente de China y de sus matrices ancestrales, sino una larga reflexi&#243;n sobre estrategia y estadismo, a partir de la convivencia con cuatro generaciones de dirigentes chinos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como marxistas revolucionarios estamos convencidos de que el nuevo siglo no ser&#225; solo el escenario de jugadas geopol&#237;ticas y diplom&#225;ticas de una potencia en declinaci&#243;n hist&#243;rica para prolongar su hegemon&#237;a mundial, sino tambi&#233;n un teatro de guerra en el que se enfrentar&#225;n, tal vez de forma decisiva, las energ&#237;as revolucionarias del proletariado y sus aliados oprimidos de todo el mundo y las resistencias del viejo orden mundial decadente. El gran l&#237;mite del an&#225;lisis de Kissinger es que en su relato las masas tienen un rol completamente subordinado y la historia la hacen solo los gobernantes. Esto sin embargo no nos impide apreciar la perspectiva de largo alcance, propia de la mirada china sobre el mundo, reconstruida por Kissinger en el libro, que puede ayudar a darle un sentido estrat&#233;gico m&#225;s profundo a nuestro combate cotidiano.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Kissinger, Henry, Sobre a China, R&#237;o de Janeiro, Objetiva, 2011 [Versi&#243;n en espa&#241;ol: China, Bs. As., Debate, 2012].&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="pt_br">
		<title>Novamente sobre a teoria morenista da &#8220;revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica&#8221;</title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/Novamente-sobre-a-teoria-morenista-da-revolucao-democratica</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/Novamente-sobre-a-teoria-morenista-da-revolucao-democratica</guid>
		<dc:date>2011-04-07T23:30:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>pt_br</dc:language>
		<dc:creator>Edison Salles</dc:creator>


		<dc:subject>Pol&#233;mica</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica</dc:subject>
		<dc:subject>La Primavera &#193;rabe</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;A recente onda de levantamentos de massas no mundo &#225;rabe teve, entre outros, o m&#233;rito de recolocar o debate sobre a revolu&#231;&#227;o, e todos os problemas te&#243;ricos e pr&#225;ticos que ela suscita.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Articulos-en-portugues" rel="directory"&gt;Art&#237;culos en portugu&#233;s&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Polemica" rel="tag"&gt;Pol&#233;mica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Politica" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/La-Primavera-Arabe" rel="tag"&gt;La Primavera &#193;rabe&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;A recente onda de levantamentos de massas no mundo &#225;rabe teve, entre outros, o m&#233;rito de recolocar o debate sobre a revolu&#231;&#227;o, e todos os problemas te&#243;ricos e pr&#225;ticos que ela suscita.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Em particular, lan&#231;a nova luz sobre algumas pol&#234;micas estrat&#233;gicas que &#8211; precisamente na aus&#234;ncia de revolu&#231;&#245;es por anos e d&#233;cadas &#8211; tendiam a aparecer como debates sem import&#226;ncia, ou at&#233; &#8220;artificialmente plantados&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No n&#250;mero 418 do jornal Opini&#227;o Socialista, dois artigos merecem especial destaque pela vis&#227;o que veiculam sobre os acontecimentos revolucion&#225;rios no Egito. O primeiro &#233; o artigo assinado por Eduardo Almeida, dirigente nacional do PSTU; o segundo, o editorial, que expressa de maneira ainda mais contundente o que os companheiros da tradi&#231;&#227;o morenista entendem como sendo as &#8220;li&#231;&#245;es do Egito&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes de entrar na pol&#234;mica, adiantemos que, de nossa parte, o processo encerra diversas li&#231;&#245;es, e dificilmente errar&#237;amos ao apontar entre as principais:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que a combina&#231;&#227;o entre a crise capitalista (em primeiro lugar, como aus&#234;ncia de perspectivas para a juventude, agravamento da mis&#233;ria e da fome), decl&#237;nio da hegemonia estadunidense (que por sua vez golpeia diretamente seus aliados diretos), e a longevidade exacerbada de regimes odiados e carcomidos, fez saltar novamente o verdadeiro motor da hist&#243;ria (a atividade pr&#243;pria das massas sob a forma da luta de classes);&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que essa tend&#234;ncia &#227; a&#231;&#227;o hist&#243;rica independente, ao mesmo tempo em que assume claros contornos revolucion&#225;rios, traz consigo enormes contradi&#231;&#245;es, pois arrasta todo o peso de um prolongado per&#237;odo de retrocesso hist&#243;rico, retrocesso que assumiu a forma de uma verdadeira &#8220;restaura&#231;&#227;o burguesa&#8221; de aproximadamente trinta anos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que as media&#231;&#245;es tradicionais que governaram os destinos dos povos &#225;rabes e mu&#231;ulmanos na etapa anterior, polarizadas na disjuntiva entre as elites corruptas pr&#243;-imperialistas ou as figuras anti-ocidentalistas do Isl&#224; pol&#237;tico, de conjunto, perderam for&#231;a (ainda que n&#227;o estejam mortas e nem possam ser definitivamente varridas por fora da a&#231;&#227;o revolucion&#225;ria consciente do proletariado), e isso gera uma esp&#233;cie de &#8220;vazio de alternativas&#8221;, especialmente sens&#237;vel no Egito, onde foi a Junta Militar que usurpou o poder frente &#227; debilidade das media&#231;&#245;es pol&#237;ticas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que a classe oper&#225;ria, que vem de alguns anos de um ascenso inicial na regi&#227;o (greves econ&#244;micas, pequenas explos&#245;es em n&#237;vel local), v&#234;-se imediatamente colocada frente a tarefas hist&#243;ricas para as quais n&#227;o conta nem com organiza&#231;&#227;o revolucion&#225;ria da vanguarda (dire&#231;&#227;o) nem com tradi&#231;&#245;es de massas recentes nas quais apoiar-se.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que esse desafio hist&#243;rico da &#250;nica classe revolucion&#225;ria da nossa &#233;poca se coloca em: diferenciar-se claramente e ganhar proje&#231;&#227;o no seio do bloco &#8220;de todo o povo&#8221; ungido nas primeiras etapas do processo; atrair e organizar em torno de si o enorme anseio democr&#225;tico das massas, anseio este que j&#225; est&#225; sendo e ser&#225; ainda mais vilipendiado pelas distintas dire&#231;&#245;es burguesas, e que, se conduzido com uma estrat&#233;gia independente, pode impulsionar a marcha dos acontecimentos no sentido da forma&#231;&#227;o de um aut&#234;ntico poder oper&#225;rio (sovi&#233;tico).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#201; do ponto de vista dessa s&#237;ntese que devemos avaliar que li&#231;&#245;es nossos companheiros morenistas pretendem extrair dos mesmos acontecimentos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#8216;Li&#231;&#245;es' superficiais e enganosas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;O editorial resume o balan&#231;o do processo em duas li&#231;&#245;es. Nas palavras do editorialista: &#8220;A derrubada de Mubarak impactou o mundo. Os ativistas que est&#227;o &#227; frente das lutas sindicais, estudantis e populares no Brasil ficaram muito contentes, como no mundo todo. Agora, al&#233;m da alegria, &#233; hora de tirar conclus&#245;es&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;(...) A primeira li&#231;&#227;o &#233; que ocorreu uma revolu&#231;&#227;o vitoriosa. A revista Veja, s&#237;mbolo da direita no Brasil, descreveu a queda de Mubarak como um golpe militar, para esconder o protagonismo das massas populares concentradas ao redor da Pra&#231;a Tahrir. N&#227;o, n&#227;o foi assim. Aconteceu uma revolu&#231;&#227;o&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Vale notar que o editorial usa a Veja para distorcer o debate real, pois ao (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, com os estudantes, os trabalhadores e o povo eg&#237;pcio derrubando uma ditadura que durava trinta anos e parecia est&#225;vel h&#225; menos de dois meses. O ex&#233;rcito n&#227;o foi o agente da derrubada de Mubarak, mas busca agora se apropriar da vit&#243;ria das massas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;(...) A segunda li&#231;&#227;o &#233; que esta foi uma revolu&#231;&#227;o no terreno do regime burgu&#234;s, para derrubar uma ditadura. N&#227;o foi uma revolu&#231;&#227;o para mudar os fundamentos da sociedade, sua economia. A situa&#231;&#227;o pol&#237;tica que se abriu &#233; completamente nova, confirmando a exist&#234;ncia de uma revolu&#231;&#227;o&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ou seja, para os morenistas brasileiros as principais li&#231;&#245;es s&#227;o n&#227;o mais do que duas: 1) houve uma revolu&#231;&#227;o; 2) a revolu&#231;&#227;o foi no regime pol&#237;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mas de onde surge essa defini&#231;&#227;o de &#8220;revolu&#231;&#227;o no regime pol&#237;tico&#8221;? Sabemos, desde o Manifesto Comunista, que a defini&#231;&#227;o mais elementar de revolu&#231;&#227;o para um marxista &#233; a passagem do poder pol&#237;tico de uma classe para outra. Que outra defini&#231;&#227;o &#233; esta, usada pelo editorialista? A resposta est&#225; no artigo assinado por Eduardo Almeida: &#8220;J&#225; Nahuel Moreno explicava por que a derrubada das ditaduras militares na Argentina, na Bol&#237;via e no Peru tinham sido revolu&#231;&#245;es... [E passando a citar diretamente a Moreno:] &#8216;Reforma e revolu&#231;&#245;es se produzem em tudo o que existe, pelo menos em tudo o que &#233; vivo. (...) Se nos referimos &#227; estrutura da sociedade, &#225;s classes sociais, a &#250;nica revolu&#231;&#227;o poss&#237;vel &#233; a expropria&#231;&#227;o da velha classe dominante pela classe revolucion&#225;ria (...). Se nos referimos ao Estado, a &#250;nica revolu&#231;&#227;o poss&#237;vel &#233; que uma classe destrua o Estado da outra; que a expulse e o tome nas m&#227;os, construindo um Estado distinto. (...) Sustentamos que a mesma lei se aplica em rela&#231;&#227;o aos regimes pol&#237;ticos'&#8221;. &#8220;Sustentamos&#8221;, diz Moreno, para deixar claro que este &#233; um &#8220;acr&#233;scimo&#8221; que ele mesmo forneceu &#227; teoria marxista. Fato este que fica tamb&#233;m expresso na conclus&#227;o de Eduardo Almeida, quando afirma que: &#8220;Assim, as duas caracter&#237;sticas definidas por Moreno existiram no Egito. Por isso [sic], ocorreu uma revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica, que derrubou o regime ditatorial&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;A cita&#231;&#227;o anterior &#233; indicativa (inclusive do ponto de vista psicol&#243;gico, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;At&#233; aqui, o autor se limita a explicitar que sua chave interpretativa para o processo est&#225; inteiramente circunscrita &#225;s teses de Moreno. No passo seguinte, no entanto, Eduardo Almeida d&#225; um passo a nosso ver muito mais deplor&#225;vel, buscando amalgamar as concep&#231;&#245;es morenistas com o &#8220;c&#226;none&#8221; do marxismo revolucion&#225;rio cl&#225;ssico. Voltemos &#225;s palavras dele: &#8220;Essa defini&#231;&#227;o de uma revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica vitoriosa serve para localizar o momento atual do Egito, segundo a teoria da revolu&#231;&#227;o permanente. Foi cumprida apenas uma tarefa democr&#225;tica, mas ainda falta todo o resto&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Visivelmente, esta afirma&#231;&#227;o, assim como o racioc&#237;nio que se segue a ela, cumpre o papel de tentar expiar os &#8220;pecados oportunistas&#8221; da teoria morenista, ou em linguagem mais laica, de fornecer a cobertura de esquerda cuja necessidade o pr&#243;prio autor pressente. No entanto, ela deturpa o n&#250;cleo da teoria da revolu&#231;&#227;o permanente, e o faz para encobrir o oportunismo pol&#237;tico oculto por tr&#225;s da an&#225;lise. Uma coisa de cada vez:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Enquanto para Trotsky toda a base te&#243;rica, herdada desde Marx, que sua concep&#231;&#227;o toma como ponto de partida est&#225; no fato de que a &#8220;revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Na tradi&#231;&#227;o marxista, a no&#231;&#227;o de &#8220;revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica&#8221; (ou (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; s&#243; ser&#225; digna desse nome se a classe oper&#225;ria for o seu combatente de vanguarda e a sua condutora &#8211; e nesse sentido o car&#225;ter &#8220;prolet&#225;rio&#8221; da revolu&#231;&#227;o e seu car&#225;ter &#8220;democr&#225;tico&#8221; se entrela&#231;am e, em certa medida, at&#233; se fundem; para Eduardo Almeida (como para Moreno) volta a ocorrer uma cis&#227;o entre os momentos da &#8220;revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica&#8221; e da &#8220;revolu&#231;&#227;o socialista&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dentre as diversas cita&#231;&#245;es de Trotsky que poder&#237;amos utilizar para esclarecer a quest&#227;o, &#233; particularmente esclarecedora a formula&#231;&#227;o sint&#233;tica encontrada nas suas &#8220;Teses&#8221; sobre a revolu&#231;&#227;o permanente: &#8220;Para os pa&#237;ses de desenvolvimento burgu&#234;s atrasado e, em particular, para os pa&#237;ses coloniais e semicoloniais, a teoria da revolu&#231;&#227;o permanente significa que a resolu&#231;&#227;o &#237;ntegra e efetiva das suas tarefas democr&#225;ticas e de liberta&#231;&#227;o nacional somente pode ser concebida por meio da ditadura do proletariado, que se coloca &#227; cabe&#231;a da na&#231;&#227;o oprimida e, primeiro de tudo, das suas massas camponesas. (...) Sem a alian&#231;a entre o proletariado e os camponeses, as tarefas da revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica n&#227;o podem ser realizadas; nem sequer podem ser seriamente colocadas. Mas a alian&#231;a destas duas classes n&#227;o poder&#225; realizar-se a n&#227;o ser atrav&#233;s duma luta implac&#225;vel contra a influ&#234;ncia da burguesia liberal nacional. (...) O que significa, por sua vez, que a vit&#243;ria da revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica s&#243; &#233; conceb&#237;vel por meio da ditadura do proletariado, que se ap&#243;ia na sua alian&#231;a com o campesinato e que, em primeiro lugar, decide das tarefas da revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica. (...) A ditadura do proletariado, que sobe ao poder como for&#231;a dirigente da revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica, se encontra muito r&#225;pida e inevitavelmente colocada perante tarefas que a for&#231;ar&#227;o a fazer incurs&#245;es profundas no direito de propriedade burgu&#234;s. No decurso de seu desenvolvimento, a revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica transforma-se diretamente em revolu&#231;&#227;o socialista e torna-se assim uma revolu&#231;&#227;o permanente&#8221;. Mais claro, imposs&#237;vel: sem que os trabalhadores tomem o poder (a ditadura do proletariado), n&#227;o existe verdadeira revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica. Pode-se estar ou n&#227;o de acordo com Trotsky, por&#233;m amalgamar essa teoria-programa com o palavreado sobre a &#8220;revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica triunfante&#8221; no Egito, &#233; puro confusionismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ou seja, a teoria da revolu&#231;&#227;o permanente n&#227;o nos diz que &#8220;n&#227;o basta cumprir as tarefas democr&#225;ticas&#8221; (ou ainda pior, &#8220;uma tarefa&#8221;, como diz Eduardo Almeida), e que &#8220;&#233; preciso avan&#231;ar para o socialismo&#8221;. Esta &#233;, precisamente, a interpreta&#231;&#227;o vulgar do conceito &#8211; como se a revolu&#231;&#227;o permanente significasse apenas que &#8220;a revolu&#231;&#227;o n&#227;o pode parar&#8221;. Mas n&#227;o, apesar de englobar a extens&#227;o no tempo e no espa&#231;o, o que a teoria da revolu&#231;&#227;o permanente diz, precisamente, &#233; que: &#8220;n&#227;o haver&#225; cumprimento de qualquer tarefa democr&#225;tica sem a hegemonia oper&#225;ria, a qual por sua vez empurrar&#225; ao desenlace socialista&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;A experi&#234;ncia latino-americana&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes de voltar ao Egito, passemos por uma experi&#234;ncia mais pr&#243;xima de n&#243;s e que ilustra cabalmente o sentido pol&#237;tico de tanta discuss&#227;o te&#243;rica. O pr&#243;prio Eduardo Almeida, no trecho que citamos no qual retoma Moreno, afirma que &#8220;j&#225; Nahuel Moreno explicava por que a derrubada das ditaduras militares na Argentina, na Bol&#237;via e no Peru tinham sido revolu&#231;&#245;es...&#8221;. Como sabemos, Moreno tamb&#233;m &#8220;explicava&#8221; que o fim da ditadura brasileira tinha sido uma &#8220;revolu&#231;&#227;o&#8221;, situando esta &#250;ltima no dia preciso da vota&#231;&#227;o da emenda Dante de Oliveira sobre as Diretas em 1984&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para Moreno, &#8220;corrigindo&#8221; os erros de an&#225;lise da ent&#227;o jovem dire&#231;&#227;o (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Moreno, e com ele os herdeiros da tradi&#231;&#227;o morenista, fizeram dos processos de transi&#231;&#227;o das ditaduras militares para os regimes democr&#225;tico-burgueses na Am&#233;rica Latina o grande laborat&#243;rio hist&#243;rico para a confirma&#231;&#227;o da sua &#8220;teoria&#8221; da revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica. Onde n&#243;s vemos enormes processos de massas que a burguesia conseguiu desviar, com a ajuda imprescind&#237;vel de seus agentes no seio do movimento oper&#225;rio e popular, para a via morta das &#8220;transi&#231;&#245;es negociadas&#8221; e das elei&#231;&#245;es, da &#8220;rea&#231;&#227;o democr&#225;tica&#8221;, abortando processos revolucion&#225;rios em que a classe oper&#225;ria perdeu uma importante oportunidade hist&#243;rica para destruir o regime burgu&#234;s e abrir caminho para a constru&#231;&#227;o de uma nova sociedade; os morenistas v&#234;em exemplos de &#8220;revolu&#231;&#245;es triunfantes&#8221;, a serem seguidos por outros pa&#237;ses em que vigem governos ditatoriais&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cabe apenas dizer, para conhecimento das novas gera&#231;&#245;es, que essa &#8220;leitura&#8221; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;O editorial j&#225; citado retoma algo dessa experi&#234;ncia, afirmando: &#8220;As massas mostraram que, quando t&#234;m uma clara vontade pol&#237;tica, podem fazer maravilhas. Isso &#233; um ant&#237;doto forte contra o ceticismo. O proletariado brasileiro j&#225; protagonizou um dos maiores ascensos sindicais de todo o mundo na d&#233;cada de 1980, quando sacudiu toda a superestrutura pol&#237;tica e sindical do pa&#237;s, criando a CUT e o PT. O povo nas ruas derrubou o governo Collor na d&#233;cada de 1990.&#8221; A compara&#231;&#227;o com a queda de Collor (um processo que qualquer pessoa em s&#227; consci&#234;ncia sabe distinguir de qualquer coisa que tenha a ver com revolu&#231;&#227;o) poderia ser apenas um exagero ou compara&#231;&#227;o fora de hora. Mas o pior &#233; que, sim, os morenistas brasileiros, em particular na voz de Val&#233;rio Arcary, j&#225; definiram diversas vezes essa como mais uma &#8220;revolu&#231;&#227;o triunfante&#8221; (pior, comparando com a revolu&#231;&#227;o de Fevereiro que derrubou o czar na R&#250;ssia!)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;De volta ao Egito&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esse &#233; o pano de fundo para a an&#225;lise morenista do processo atual no Egito. Vejamos como Eduardo Almeida passa das caracteriza&#231;&#245;es &#227; pol&#237;tica em seu artigo:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Ou seja, a defini&#231;&#227;o do que ocorreu no Egito como uma revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica, n&#227;o significa que terminou um processo vitorioso. (...) A defini&#231;&#227;o da vit&#243;ria da revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica serve tamb&#233;m para definir o programa. Antes, nosso programa de transi&#231;&#227;o girava ao redor da palavra de ordem &#8216;fora Mubarak' (ou abaixo a ditadura). Agora, tem de indicar novas tarefas democr&#225;ticas, anti-imperialistas e de transi&#231;&#227;o, que surgem com mais for&#231;a. Essas lutas questionam o capitalismo e o imperialismo, e s&#243; a classe oper&#225;ria poder&#225; dar-lhe perspectiva. Por isso, ter&#227;o que colocar no centro, um governo oper&#225;rio capaz de impor essas reivindica&#231;&#245;es, apoiado na mobiliza&#231;&#227;o das massas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como vimos, Eduardo Almeida afirma que a defini&#231;&#227;o de vit&#243;ria da revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica serve para definir o programa; que este antes &#8220;girava ao redor&#8221; da palavra de ordem &#8220;fora Mubarak&#8221;, e que agora tem de &#8220;indicar novas tarefas democr&#225;ticas, anti-imperialistas e de transi&#231;&#227;o&#8221;, colocando no centro a quest&#227;o do governo oper&#225;rio. Para n&#243;s, essas defini&#231;&#245;es, apesar de falarem a linguagem do marxismo e soarem bastante &#8220;ortodoxas&#8221;, encerram na verdade um grande n&#250;mero de equ&#237;vocos. O principal &#233; que, mais uma vez, separam o processo em duas etapas, a primeira com um &#8220;programa m&#237;nimo&#8221; (contra Mubarak) e a segunda com um programa &#8220;completo&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nesse sentido, ainda que evidentemente a maneira de levantar as consignas do programa e sua hierarquia interna variem muito de acordo com os vaivens da situa&#231;&#227;o objetiva e da consci&#234;ncia revolucion&#225;ria das massas, n&#227;o podemos concordar de modo algum que &#8220;antes da revolu&#231;&#227;o triunfante&#8221; o programa devesse se circunscrever ao &#8220;fora Mubarak&#8221;, e que, &#8220;depois do triunfo&#8221;, entram novas palavras de ordem democr&#225;ticas, anti-imperialistas e de transi&#231;&#227;o. Uma coisa &#233; que, como revolucion&#225;rios, acompanhemos a experi&#234;ncia pr&#225;tica das massas da maneira como ela se d&#225;, ou seja, que &#8220;aceitemos&#8221; momentaneamente o eixo &#8220;fora Mubarak&#8221; se ele se imp&#245;e devido ao atraso na consci&#234;ncia das massas (atraso justificado, como dissemos ao in&#237;cio, n&#227;o apenas pelas condi&#231;&#245;es &#8220;normais&#8221; de embrutecimento capitalista, mas pelo peso das derrotas hist&#243;ricas do proletariado mundial e da ditadura de trinta anos no pr&#243;prio Egito). &#8220;Aceitamos&#8221; esse programa estreito e parcial, no sentido de que n&#227;o exigimos que as massas levantem &#8220;nosso&#8221; programa para estarmos lado a lado nas suas mobiliza&#231;&#245;es revolucion&#225;rias. Por&#233;m, n&#227;o relegamos ao &#8220;dia seguinte&#8221; a tarefa de buscar elevar, desde o in&#237;cio, o teor pol&#237;tico das reivindica&#231;&#245;es das massas, nem deixamos por nenhum momento sequer de lutar para que a classe oper&#225;ria estenda sua influ&#234;ncia, e se poss&#237;vel hegemonize o processo, desde as primeiras etapas da luta&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para que fique claro: isso significa que, desde o in&#237;cio do processo, ou (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mais importante, por tr&#225;s da &#8220;mudan&#231;a no programa&#8221;, o que se esconde &#233; uma quest&#227;o estrat&#233;gica: a divis&#227;o do processo revolucion&#225;rio em duas etapas, na primeira das quais a classe oper&#225;ria deveria atuar dilu&#237;da no bloco de &#8220;todos juntos&#8221;, isto &#233;, na pr&#225;tica, sob a dire&#231;&#227;o dos elementos burgueses e pequeno burgueses (ver tamb&#233;m a express&#227;o disso na L&#237;bia, discutida no artigo &#8220;As confus&#245;es da LIT na L&#237;bia&#8221;, em &lt;a href=&#034;http://www.ler-qi.org&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.ler-qi.org&lt;/a&gt;). Ou seja, no caso do Egito: para o PSTU e a LIT, at&#233; a queda de Mubarak o programa girava em torno desse ponto, porque era ele que garantia a unidade de todas as classes&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;A respeito da &#8220;novidade&#8221; de sua formula&#231;&#227;o te&#243;rica, e comprovando o fato de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A maneira esquem&#225;tica como os morenistas reintroduzem uma defini&#231;&#227;o semi-etapista&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Dizemos &#8220;semi-etapista&#8221; para diferenciar do velho &#8220;etapismo&#8221; dos PCs (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; de revolu&#231;&#227;o, em que num primeiro momento o objetivo &#233; a &#8220;revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica&#8221; (no regime) e depois surgem os objetivos &#8220;socialistas&#8221;, aparece tamb&#233;m na pr&#243;pria descri&#231;&#227;o do processo que conduziu &#227; queda de Mubarak. Nas palavras de Eduardo Almeida: &#8220;No Egito, durante 18 dias, as massas ocuparam a Pra&#231;a Tahrir, transformando-a n&#227;o s&#243; no centro das lutas contra Mubarak, mas tamb&#233;m em um poder alternativo ao do governo. Ali se centralizava a luta, se enviavam manifestantes para outros lugares, se organizava a defesa contra a pol&#237;cia, se cuidava dos feridos. Um in&#237;cio de duplo poder&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Uma defini&#231;&#227;o de duplo poder que, n&#227;o &#227; toa, n&#227;o possui corte de classe. Ou seja, longe de ir buscar na an&#225;lise concreta, o mais precisa poss&#237;vel, da situa&#231;&#227;o da classe oper&#225;ria em Suez, Alexandria, Al-Mahala, os n&#237;veis efetivos de sua organiza&#231;&#227;o e desenvolvimento pol&#237;tico, a presen&#231;a ou aus&#234;ncia de coordena&#231;&#227;o nacional entre todos esses setores estrat&#233;gicos com os trabalhadores urbanos do Cairo (concentrados sobretudo no setor de servi&#231;os), e pensar em termos de classe quais as perspectivas e quais os obst&#225;culos pol&#237;ticos para que a classe oper&#225;ria possa elevar-se aos novos desafios hist&#243;ricos lan&#231;ados pela mobiliza&#231;&#227;o revolucion&#225;ria das mais amplas massas do povo; longe de fazer esta an&#225;lise marxista para verificar quais as vias para que a classe oper&#225;ria possa dessa maneira canalizar as aspira&#231;&#245;es democr&#225;ticas das massas e oferecer a elas um Estado de novo tipo, baseado nos organismos de auto-organiza&#231;&#227;o oper&#225;ria e popular, longe de tudo isso, nosso autor se limita a jogar com as palavras e chamar, talvez com alguma licen&#231;a po&#233;tica, a pr&#243;pria Pra&#231;a Tahrir de &#8220;in&#237;cio de duplo poder&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;A quest&#227;o do duplo poder &#233; a quest&#227;o decisiva da estrat&#233;gia marxista. Desde (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;N&#227;o estivesse enquadrada no marco estrat&#233;gico equivocado que debatemos ao longo desse artigo, qui&#231;&#225; seria mesmo o caso de uma mera &#8220;licen&#231;a po&#233;tica&#8221;, ou uma analogia imprecisa, sem maiores consequ&#234;ncias pol&#237;ticas. Mas o passado e o presente da corrente morenista nos d&#227;o todos os motivos para duvidar. E temos que faz&#234;-lo, no interesse da defini&#231;&#227;o marxista das novas tarefas colocadas para o proletariado mundial pelos acontecimentos no Egito e no mundo &#225;rabe, que incluem tamb&#233;m para n&#243;s, em meio &#227; passividade que nos cerca no Brasil, tirarmos li&#231;&#245;es e nos prepararmos para as pr&#243;ximas etapas da luta de classes, que mais cedo ou mais tarde tamb&#233;m se abrir&#227;o em nosso pr&#243;prio pa&#237;s.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb2-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Observa&#231;&#245;es 2-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Vale notar que o editorial usa a Veja para distorcer o debate real, pois ao mesmo tempo que a Veja dizia isso, in&#250;meros ve&#237;culos da m&#237;dia burguesa em todo o mundo falavam em &#8220;revolu&#231;&#227;o&#8221;. O racioc&#237;nio busca criar uma falsa dicotomia entre a direita simbolizada apenas pela Veja, e a esquerda que &#233; criticada a seguir; como se &#8220;quem n&#227;o reconhecer que h&#225; uma revolu&#231;&#227;o, est&#225; fazendo como a Veja&#8221;. Mais seriedade, por favor, companheiros.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Observa&#231;&#245;es 2-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;A cita&#231;&#227;o anterior &#233; indicativa (inclusive do ponto de vista psicol&#243;gico, ainda que n&#227;o apenas desse ponto de vista) que nosso autor quer derivar uma conclus&#227;o pol&#237;tica acerca do processo, diretamente do dogma morenista. Note-se que &#233; &#8220;por isso&#8221;, ou seja, porque Moreno definiu assim, e n&#227;o porque a realidade viva o demonstre, que devemos concluir que &#8220;a revolu&#231;&#227;o triunfou no Egito&#8221;. &#201; claro, pois seria muito mais dif&#237;cil argumentar que houve uma revolu&#231;&#227;o, partindo da realidade da transi&#231;&#227;o reacion&#225;ria que os chefes militares, com o apoio do imperialismo e da burguesia eg&#237;pcia, e a complac&#234;ncia das classes m&#233;dias, est&#227;o impondo desde que caiu Mubarak.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Observa&#231;&#245;es 2-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Na tradi&#231;&#227;o marxista, a no&#231;&#227;o de &#8220;revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica&#8221; (ou democr&#225;tico-burguesa) n&#227;o se limita de nenhuma maneira &#225;s mudan&#231;as no regime pol&#237;tico (de uma ditadura para uma democracia, ou de uma monarquia para uma rep&#250;blica parlamentar). Ao contr&#225;rio, e isso desde a &#233;poca de Marx, as verdadeiras &#8220;tarefas democr&#225;ticas da revolu&#231;&#227;o&#8221; est&#227;o ligadas &#225;s quest&#245;es fundamentais que, embora n&#227;o alcan&#231;ando o est&#225;gio de transi&#231;&#227;o para o socialismo, dizem respeito &#227; elimina&#231;&#227;o de todos os vest&#237;gios pr&#233;-capitalistas ou coloniais da sociedade, vale dizer: a reforma agr&#225;ria radical, a unifica&#231;&#227;o e emancipa&#231;&#227;o nacional, etc. Ou seja, tarefas estruturais, que se combinam com as mudan&#231;as na superestrutura pol&#237;tica da sociedade (as mudan&#231;as de regime) mas ultrapassam de longe estas em import&#226;ncia. Em particular no seio do marxismo russo, a pol&#234;mica em torno de como entender as tarefas democr&#225;ticas da revolu&#231;&#227;o russa dividiu desde cedo os bolcheviques (que levantavam em primeiro lugar a quest&#227;o da terra) e os mencheviques (que restringiam os objetivos da revolu&#231;&#227;o &#227; derrubada do czar e instaura&#231;&#227;o da rep&#250;blica constitucional).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Observa&#231;&#245;es 2-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Para Moreno, &#8220;corrigindo&#8221; os erros de an&#225;lise da ent&#227;o jovem dire&#231;&#227;o brasileira do Alicerce (Converg&#234;ncia Socialista), o grupo brasileiro da LIT nos anos 1980, afirma que mesmo com a derrota da vota&#231;&#227;o no Congresso (que frustrou o movimento pr&#243; Diretas J&#225; e obrigou a realiza&#231;&#227;o da elei&#231;&#227;o indireta no Col&#233;gio Eleitoral, que deu a vit&#243;ria a Tancredo Neves e Jos&#233; Sarney), mesmo assim a &#8220;deser&#231;&#227;o&#8221; de muitos parlamentares ligados &#227; ditadura e que &#8220;fugiram&#8221; da vota&#231;&#227;o para n&#227;o dar o qu&#243;rum necess&#225;rio para aprovar as elei&#231;&#245;es diretas, era um sinal claro de que &#8220;a revolu&#231;&#227;o havia triunfado&#8221;. Para Moreno: &#8220;Nossa hip&#243;tese &#233; de que as elei&#231;&#245;es estaduais de 82, nas quais o governo foi derrotado, abriram a crise deste, que se combinou com a crise econ&#244;mica para inaugurar uma situa&#231;&#227;o revolucion&#225;ria. Esta, a partir da colossal e hist&#243;rica manifesta&#231;&#227;o do Rio [Moreno se refere ao com&#237;cio que reuniu um milh&#227;o de pessoas pelas Diretas J&#225;], deu um salto &#227; crise revolucion&#225;ria. A vota&#231;&#227;o no Parlamento fechou esta crise com uma colossal derrota do governo, n&#227;o com seu triunfo, com uma vit&#243;ria hist&#243;rica do movimento de massas, n&#227;o com a sua derrota&#8221;. Analisando em detalhe a situa&#231;&#227;o ap&#243;s a vota&#231;&#227;o da emenda, Moreno prossegue: &#8220;N&#227;o sei se j&#225; se pode falar que o governo j&#225; foi derrotado, apesar de que suspeito que o foi. Usando uma f&#243;rmula muito cautelosa, que para mim &#233; pouco em rela&#231;&#227;o &#227; realidade, como m&#237;nimo temos que dizer que a revolu&#231;&#227;o triunfou na vota&#231;&#227;o parlamentar&#8221; [grifo nosso]. Dispon&#237;vel em &lt;a href=&#034;http://www.nahuelmoreno.org&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.nahuelmoreno.org&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Observa&#231;&#245;es 2-5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cabe apenas dizer, para conhecimento das novas gera&#231;&#245;es, que essa &#8220;leitura&#8221; peculiar do processo pol&#237;tico pelo qual passaram v&#225;rios pa&#237;ses da Am&#233;rica Latina nos anos 1980 (as &#8220;transi&#231;&#245;es &#227; democracia&#8221;) custou muito caro &#227; pr&#243;pria corrente morenista. Basta dizer que, em meados dos 80 a LIT era sem d&#250;vida a principal corrente do movimento trotskista em toda a regi&#227;o, e possu&#237;a grupos com um peso significativo na vanguarda oper&#225;ria em diversos pa&#237;ses, como Argentina, Col&#244;mbia, Venezuela, Brasil, e grupos importantes na Am&#233;rica Central. Hoje, apesar dos esfor&#231;os do PSTU para reconstru&#237;-la, n&#227;o passa de uma p&#225;lida sombra do que j&#225; foi. &#201; claro que a dire&#231;&#227;o do PSTU atribui isso apenas ao &#8220;vendaval oportunista&#8221; que se seguiu &#227; queda do Muro de Berlim e ao fim da URSS. Por&#233;m a hist&#243;ria da corrente morenista nos diversos pa&#237;ses mostra que a decad&#234;ncia e/ou a explos&#227;o dos principais grupos (exce&#231;&#227;o do brasileiro, que conseguiu se manter relativamente) possui tamb&#233;m uma explica&#231;&#227;o &#8220;nacional&#8221;, ligada &#227; falta de norte estrat&#233;gico e consequente adapta&#231;&#227;o aos processos de transi&#231;&#227;o negociada. Tudo isso torna ainda mais grave a reafirma&#231;&#227;o, na nova etapa hist&#243;rica que parece estar se abrindo, dos mesmos erros do passado, com a consequente adapta&#231;&#227;o a processos &#8220;democr&#225;ticos&#8221; dirigidos pela burguesia que isso acarreta.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Observa&#231;&#245;es 2-6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Para que fique claro: isso significa que, desde o in&#237;cio do processo, ou seja desde muito antes da queda de Mubarak, uma dire&#231;&#227;o marxista no Egito teria que dotar a vanguarda dos trabalhadores de um programa que articulasse a necessidade de derrubar a ditadura pr&#243;-imperialista (com um chamado a uma Assembleia Constituinte revolucion&#225;ria), de romper os pactos com o imperialismo e com Israel, de nacionalizar as principais empresas privatizadas e os centros econ&#244;micos estrat&#233;gicos do pa&#237;s, estabelecendo o controle oper&#225;rio da produ&#231;&#227;o para responder &#225;s demandas da popula&#231;&#227;o faminta; de impor a divis&#227;o das horas de trabalho dispon&#237;veis por todos, para acabar com o desemprego que sufoca a juventude; de impor a reposi&#231;&#227;o salarial imediata de acordo com a infla&#231;&#227;o, para combater a carestia dos alimentos; entre outras quest&#245;es fundamentais. Mais uma vez: tudo isso deveria ser defendido desde muito antes da queda de Mubarak, para preparar as condi&#231;&#245;es para que sua queda fosse um triunfo revolucion&#225;rio muito mais categ&#243;rico, e pudesse abrir um processo revolucion&#225;rio mais maduro desde o in&#237;cio.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Observa&#231;&#245;es 2-7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;A respeito da &#8220;novidade&#8221; de sua formula&#231;&#227;o te&#243;rica, e comprovando o fato de que n&#227;o existia para ela nenhum antecedente na tradi&#231;&#227;o marxista revolucion&#225;ria, Moreno afirma com todas as letras, na &#8220;Escola de Quadros&#8221; de 1984 na Argentina: &#8220;Aqui h&#225; um problema pol&#237;tico grave, tremendo (...) Parece ser que o fato da contra-revolu&#231;&#227;o capitalista recolocou a necessidade de que tem que existir uma revolu&#231;&#227;o democr&#225;tica. (...) Se isso &#233; correto, &#233; preciso mudar toda a formula&#231;&#227;o das Teses da Revolu&#231;&#227;o Permanente&#8221;. E, sem meias palavras, Moreno continua, formulando uma nova orienta&#231;&#227;o para a pol&#237;tica concreta do partido que dirigia: &#8220;Se isso &#233; correto muda toda nossa estrat&#233;gia com respeito aos partidos oportunistas e, em boa medida, com respeito aos partidos burgueses que se op&#245;em ao regime contra-revolucion&#225;rio. Como um passo rumo &#227; revolu&#231;&#227;o socialista, n&#243;s estamos a favor de que venha um regime burgu&#234;s totalmente distinto do regime contra-revolucion&#225;rio&#8221;. Dispon&#237;vel em &lt;a href=&#034;http://www.nahuelmoreno.org&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.nahuelmoreno.org&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Observa&#231;&#245;es 2-8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Dizemos &#8220;semi-etapista&#8221; para diferenciar do velho &#8220;etapismo&#8221; dos PCs stalinistas, que dividiam a revolu&#231;&#227;o em duas etapas bem demarcadas e separadas no tempo: a primeira revolu&#231;&#227;o, dirigida por uma alian&#231;a entre o proletariado e a burguesia &#8220;nacional e democr&#225;tica&#8221;, levaria a todo um per&#237;odo de desenvolvimento &#8220;aut&#244;nomo&#8221; do capitalismo, superando os vest&#237;gios feudais; a segunda revolu&#231;&#227;o, propriamente socialista, ficava para um futuro long&#237;nquo. Essa divis&#227;o, criada pelos stalinistas para justificar a subordina&#231;&#227;o da classe oper&#225;ria &#227; hegemonia burguesa, era sustentada com base em uma vis&#227;o mec&#226;nica do desenvolvimento econ&#244;mico dos pa&#237;ses (um pa&#237;s atrasado n&#227;o estaria &#8220;maduro&#8221; para a tomada do poder pelos trabalhadores). &#201; evidente que, no caso dos morenistas, n&#227;o se trata disso. O seu &#8220;semi-etapismo&#8221; reside em subdividir o processo revolucion&#225;rio em duas &#8220;etapas pol&#237;ticas&#8221;, que n&#227;o necessariamente precisam estar separadas por um per&#237;odo hist&#243;rico.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Observa&#231;&#245;es 2-9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;A quest&#227;o do duplo poder &#233; a quest&#227;o decisiva da estrat&#233;gia marxista. Desde que Marx analisou a Comuna de Paris de 1871, e desde que Lenin e Trotsky viram nos sovietes russos o desenvolvimento hist&#243;rico das mesmas tend&#234;ncias que Marx havia apontado, a quest&#227;o do duplo poder sempre significou a de como as massas trabalhadoras criam, no calor do combate, seu pr&#243;prio poder de classe, paralelo e oposto ao poder de Estado da classe dominante. Um poder baseado na democracia direta das massas, a partir de organismos criados para organizar a luta, em geral com base nas unidades de produ&#231;&#227;o, e que avan&#231;am para se tornar um centro alternativo onde se define as quest&#245;es imediatas da vida social (a produ&#231;&#227;o e distribui&#231;&#227;o de bens e informa&#231;&#245;es, etc.), para serem enfim os organismos da prepara&#231;&#227;o da insurrei&#231;&#227;o e, depois, do exerc&#237;cio do novo poder de Estado contra as velhas classes dominantes. Nas palavras de Trotsky: &#8220;O regime de duplo poder surge a partir de um conflito irredut&#237;vel das classes. (...) O mecanismo pol&#237;tico da revolu&#231;&#227;o consiste na passagem do poder de uma classe a outra. A pr&#243;pria insurrei&#231;&#227;o violenta realiza-se habitualmente num curto prazo. Mas nenhuma classe historicamente definida sobe de uma situa&#231;&#227;o subalterna &#227; de domina&#231;&#227;o subitamente, numa noite, mesmo numa noite de revolu&#231;&#227;o. Ela deve, j&#225; na v&#233;spera, ocupar uma posi&#231;&#227;o extremamente independente em rela&#231;&#227;o &#227; classe oficialmente dominante: ainda mais, ela deve concentrar em si as esperan&#231;as das classes e camadas intermedi&#225;rias descontentes com o que existe, mas incapazes de exercer um papel independente. A prepara&#231;&#227;o hist&#243;rica de uma insurrei&#231;&#227;o conduz, em um per&#237;odo pr&#233;-revolucion&#225;rio, &#227; situa&#231;&#227;o em que a classe destinada a realizar o novo sistema social, sem ainda se tornar dona do pa&#237;s, concentra efetivamente nas suas m&#227;os uma parte importante do poder do Estado, enquanto que o aparelho oficial continua ainda entre as m&#227;os dos antigos possuidores. &#201; a&#237; o ponto de partida da dualidade de poderes em toda a revolu&#231;&#227;o&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title> FSM 2009: las propuestas reformistas son cada vez m&#225;s &#8220;insulsas&#8221; </title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/FSM-2009-las-propuestas-reformistas-son-cada-vez-mas-insulsas</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/FSM-2009-las-propuestas-reformistas-son-cada-vez-mas-insulsas</guid>
		<dc:date>2009-02-10T21:55:49Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Edison Salles</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#233;mica</dc:subject>
		<dc:subject>Brasil</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;En Bel&#233;m do Par&#225;, el FSM 2009 repiti&#243; la f&#243;rmula de las ediciones anteriores con algunas diferencias dictadas por la situaci&#243;n...&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Articulos-en-castellano" rel="directory"&gt;Art&#237;culos en castellano&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/America-Latina" rel="tag"&gt;Am&#233;rica Latina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Polemica" rel="tag"&gt;Pol&#233;mica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Brasil-101" rel="tag"&gt;Brasil&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Habiendo cambiado la ciudad de Porto Alegre (donde ocurrieron las primeras ediciones de Foro) por la de Bel&#233;m do Par&#225;, el FSM 2009 repiti&#243; la f&#243;rmula de las ediciones anteriores, con algunas diferencias dictadas por la situaci&#243;n -es decir, la combinaci&#243;n entre los efectos devastadores de la crisis capitalistas, las ilusiones despertadas por la elecci&#243;n de Obama- y el lugar -otra vez, una ciudad gobernada por la llamada &#8220;izquierda petista&#8221;-, aunque ahora en la mayor capital de la Amazonia brasile&#241;a (el cambio de ciudad sede acompa&#241;&#243; la derrota electoral del PT en Porto Alegre y el hecho de que ahora es Bel&#233;m la principal capital gobernada por la &#8220;izquierda&#8221; petista).&lt;br class='autobr' /&gt;
As&#237;, la f&#243;rmula b&#225;sica fue nuevamente: un enorme carnaval &#8220;pluralista&#8221; de manifiestos y discusiones alrededor de la idea de que &#8220;otro mundo es posible&#8221;, que en muchas oportunidades quedaron a&#250;n m&#225;s a la derecha que lo que nosotros, los marxistas, usualmente llamamos reformismo. De hecho, a excepci&#243;n de actividades llamadas al margen del Foro por Conlutas (organizaci&#243;n sindical dirigida por el PSTU, en la que participamos desde la LER-QI), casi no se vieron en el Foro las banderas y reivindicaciones hist&#243;ricas de los trabajadores y del pueblo pobre. Mientras tanto, el &#8220;centro pol&#237;tico&#8221; del Foro (que por definici&#243;n es un gran encuentro fragmentado y descentralizado &#8211;que esta vez cont&#243; con m&#225;s de cien mil participantes)- estuvo dividido en distintos proyectos para cambiar el &#8220;modelo hegem&#243;nico&#8221;... manteni&#233;ndose en los marcos del capitalismo. Por un lado, y es importante remarcar este aspecto en contraste con la propaganda que se hace del FSM en Am&#233;rica Latina y en Europa, en pr&#225;cticamente todos los espacios del Foro el lugar central fue ocupado por la propuesta y divulgaci&#243;n de proyectos capitalistas &#8220;alternativos&#8221; (o &#8220;alternativistas&#8221;) en l&#237;nea con el &#8220;desarrollo sustentable&#8221; y la &#8220;responsabilidad social y ambiental&#8221; -muchas veces presentados a trav&#233;s de ONG que esconden intereses de grandes monopolios internacionales. Por otro lado, en los espacios m&#225;s directamente organizados por los partidos reformistas que componen la base del gobierno Lula y del gobierno del estado de Par&#225; (PT y PCdoB), as&#237; como los sindicatos y movimientos dirigidos por esos partidos, el enfoque fue m&#225;s reformista en sentido cl&#225;sico, y volcado sobre todo a la defensa de esos gobiernos y sus aliados en la regi&#243;n. Es verdad que en el contexto del Foro, las dos posiciones y los sectores pol&#237;ticos que las defienden aparec&#237;an mezclados; sin embargo no es menos cierto que existe un conflicto de intereses entre ambos, que se expresan claramente en la cr&#237;tica del soci&#243;logo brasile&#241;o Emir Sader: &#8220;Dos fotos son significativas de los dilemas del FSM: una la de los 5 presidentes que aparecieron en el FSM &#8211;Evo, Rafael Correa, Hugo Ch&#225;vez, Lugo y Lula-, tomados de la mano en alto; la otra, fr&#237;a y burocr&#225;tica de representantes de ONG brasile&#241;as en entrevista anunciando el FSM. En la primera, gobiernos que, en distintos niveles, ponen en pr&#225;ctica las pol&#237;ticas que identificaron, desde su nacimiento, el FSM: el Alba, el Banco del Sur, la prioridad de las pol&#237;ticas sociales, la reglamentaci&#243;n de la circulaci&#243;n del capital financiero, la Operaci&#243;n Milagro, las campa&#241;as que terminaron con el analfabetismo en Venezuela y en Bolivia, la formaci&#243;n de las primeras generaciones de m&#233;dicos pobres en el continente, por las Escuelas Latinoamericanas de Medicina, la Unasur, el Consejo Sudamericano de Seguridad, el gasoducto continental, Telesur &#8211;entre otras&#8211;. La cara nueva y victoriosa del FSM, en los avances de la construcci&#243;n del posneoliberalismo en Am&#233;rica Latina. En la otra, ONG, entidades cuya naturaleza es fuertemente cuestionada, por su car&#225;cter ambiguo de &#8216;no gubernamentales', por el car&#225;cter no siempre transparente de sus financiamientos, de sus &#8216;sociedades', de los mecanismos de ingreso y elecci&#243;n de sus dirigentes &#8211; al punto que, en pa&#237;ses como Bolivia y Venezuela, entre otros, las ONG se agrupan mayoritariamente en oposici&#243;n de derecha a los gobiernos.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Un breve recordatorio de c&#243;mo surgi&#243; el Foro Social Mundial&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Creado en 2001 detr&#225;s del fuerte movimiento &#8220;antiglobalizaci&#243;n&#8221; &#8211;con su ala anticapitalista&#8211;, que surgi&#243; en Seattle y luego se disemin&#243; por el mundo, en especial por toda Europa, el a&#241;o anterior, el Foro Social Mundial busc&#243; desde el principio expropiar pol&#237;ticamente aquel movimiento espont&#225;neo de la juventud. Lo organizadores del Foro, entre los cuales se encuentran la llamada izquierda petista, sectores supuestamente &#8220;progresistas&#8221; del imperialismo europeo como el diario Le Monde Diplomatique o la ONG ATTAC (que pretende crear una tasa sobre los movimientos financieros mundiales para destinarla al &#8220;combate a la pobreza&#8221;) crearon el FSM en un intento claro de domesticar la rebeld&#237;a que explotaba en las calles y de capitalizar pol&#237;ticamente el fen&#243;meno para convertirlo en l&#237;nea de apoyo de los grandes aparatos de la izquierda reformista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En las diversas ediciones del FSM que siguieron a la primera, variando de acuerdo con las coyunturas pol&#237;ticas que recorrieron Am&#233;rica Latina y el mundo, el FSM mantuvo ese car&#225;cter esencial: un conjunto enorme de debates y exposiciones con el intuito de lanzar ideas capaces de crear un capitalismo m&#225;s humano, de amenizar sus males.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La especificidad del FSM en Bel&#233;m do Par&#225;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En ese marco general, las diferencias principales de la edici&#243;n 2009 del Foro que fueron la combinaci&#243;n del escenario de crisis econ&#243;mica global, con el sentimiento de &#8220;transici&#243;n&#8221; tra&#237;do por la asunci&#243;n de Obama, garantizaron al Foro un clima menos de &#8220;protesta&#8221; contra la globalizaci&#243;n o el unilateralismo norteamericano (era Bush) y m&#225;s de expectativa en los cambios que pueden ser tra&#237;dos por Obama y por gobiernos &#8220;posneoliberales&#8221; de la regi&#243;n como los de Ch&#225;vez, Evo, Correa y Lugo (lista en la que en el FSM fue incorporado con destaque el propio Lula, a pesar del conservadurismo econ&#243;mico de su gobierno).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese sentimiento se expresa claramente en un texto publicado en el site oficial del PT despu&#233;s del Foro: &#8220;Es posible afirmar, sin miedo de parecer &#8220;alegre&#8221;, que ya vemos una esperanza: otro mundo es posible. La elecci&#243;n de Barak Obama para la mayor econom&#237;a del mundo, su discurso, sus primeras actitudes, aumentan a&#250;n m&#225;s nuestra esperanza.&#8221; (&#8220;De Bel&#233;m, un mensaje para Davos&#8221;, de Pedro Wilson, diputado federal del PT, disponible en &lt;a href=&#034;http://www.pt.org.br&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.pt.org.br&lt;/a&gt;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los organizadores del Foro, a&#250;n sin presentar ninguna alternativa ante la crisis global, intentaron asociarla solo a la forma &#8220;neoliberal&#8221; de gestionar el mercado, y as&#237; el FSM sirvi&#243; para la defensa embellecedora tanto de Lula como de la gobernadora de Par&#225;, Ana J&#250;lia Carepa, que invirti&#243; bastante para asociar la realizaci&#243;n del FSM con la idea de que su gobierno es un primer paso para un cambio social y ambiental en Par&#225;, estado cuyos contrastes sociales y miseria impactan incluso a los observadores m&#225;s despolitizados (mientras la regi&#243;n amaz&#243;nica registra la mayor cantidad de casos oficialmente reconocidos de trabajo esclavo en Brasil, la gobernadora del PT Ana Julia Carepa discute proyectos como el de la empresa WWR (World Wide Reciclyng), para aprovechar el aserr&#237;n para la generaci&#243;n de energ&#237;a en sustituci&#243;n del carb&#243;n mineral).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El punto alto de la l&#237;nea oficialista se dio en el encuentro de los presidentes&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Los cinco presidentes sudamericanos reunidos ayer a la noche en el Foro Social Mundial de Bel&#233;m le mandaron un mensaje claro a los pa&#237;ses responsables por la crisis financiera mundial: ella no ser&#225; pagada con el sacrificio de los m&#225;s pobres. En un encuentro hist&#243;rico, que colm&#243; el Centro de Convenciones Hangar, los presidentes Luiz In&#225;cio Lula da Silva (Brasil), Hugo Ch&#225;vez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador) y Fernando Lugo (Paraguay) fueron un&#225;nimes en afirmar que el enfrentamiento de la crisis pasa por la integraci&#243;n regional, por el fortalecimiento de los Estados nacionales y por la ejecuci&#243;n de pol&#237;ticas p&#250;blicas con fuertes inversiones gubernamentales (...) Entre las medidas para contener el avance de la crisis en el pa&#237;s, Lula anunci&#243; inversiones p&#250;blicas para la construcci&#243;n de 1 mill&#243;n de casas populares en los pr&#243;ximos dos a&#241;os y habl&#243; de proyectos de Petrobr&#225;s para la generaci&#243;n de empleo y renta&#8221;. (Extra&#237;do del site del PT, &lt;a href=&#034;http://www.org.br&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.org.br&lt;/a&gt;, &#8220;Lula: El pueblo pobre de Brasil no va a pagar por una crisis que no naci&#243; ac&#225;&#8221;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el encuentro, Lula sigui&#243; la l&#237;nea que ha usado nacionalmente, donde combina planes millonarios de incentivo a los grandes capitalistas y banqueros, con una demagogia de defensa de los pobres ante la crisis: &#8220;La crisis no naci&#243; por causa del socialismo bolivariano de Hugo Ch&#225;vez. No naci&#243; por causa de la Constituci&#243;n de Evo Morales. La crisis naci&#243; porque durante los a&#241;os &#8216;80 y &#8216;90 ellos defendieron la l&#243;gica de que el Estado no pod&#237;a nada y que el &#8216;dios mercado' desarrollar&#237;a el pa&#237;s y har&#237;a justicia social. Ese &#8216;dios mercado' quebr&#243; por falta de control, por irresponsabilidad&#8221;. Ch&#225;vez a su vez fue enf&#225;tico al presentar su propio gobierno, y el de sus aliados, como la alternativa a la crisis mundial: &#8220;Otro mundo es posible, necesario y est&#225; naciendo ahora en Am&#233;rica Latina&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El FSM en el contexto de la crisis mundial&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, si las propuestas del FSM tuvieron siempre el objetivo ut&#243;pico, y reaccionario, de intentar humanizar al capitalismo, en el contexto actual, marcado por la crisis econ&#243;mica mundial y sus graves repercusiones para las masas trabajadoras y los pueblos oprimidos del mundo, confiere un car&#225;cter a&#250;n m&#225;s regresivo al Foro. Es que ahora que el neoliberalismo se deshizo, luego de haber conducido el mundo a una crisis de proporciones hist&#243;ricas, ahora que los mayores defensores de las pol&#237;ticas neoliberales se ven renegando en la pr&#225;ctica del mismo recetario que pregonaron en las &#250;ltimas dos d&#233;cadas y media (como vimos en la inyecci&#243;n de billones de d&#243;lares en EE.UU. y Europa para intentar evitar la quiebra de los mercados financieros). En ese momento, las propuestas de tipo keynesiano, de mayor intervenci&#243;n estatal en la econom&#237;a con aumento de los gastos p&#250;blicos, sumadas a la idea de que alguna regulaci&#243;n financiera podr&#237;a evitar descalabros como el que estamos presenciando, tienden a cumplir un papel directo de ofrecer una &#8220;salida&#8221; para este sistema social decadente, y de ayudar a los capitalistas a descargar, al menos parcialmente, la crisis generada por su r&#233;gimen de explotaci&#243;n sobre la espalda de los explotados. M&#225;s a&#250;n cuando, como ocurri&#243; en el FSM, esas propuestas est&#225;n ligadas al intento de fomentar la ilusi&#243;n de que ser&#237;a posible responder a la crisis con un &#8220;nuevo modelo&#8221; en que no solo la ganancia capitalista ser&#237;a compatibilizada con las demandas sociales, sino tambi&#233;n con el respeto por el medio ambiente y las minor&#237;as ind&#237;genas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A fin de cuentas, incluso entre diversos sectores reformistas, parec&#237;a haber cierto clima de que el FSM &#8220;qued&#243; debiendo&#8221; y que no se correspondi&#243; con las expectativas de apuntar propuestas y soluciones en un momento en que ya no es posible conformarse con frases sueltas ante la realidad brutal de crisis y su cortejo de despidos y ataques, adem&#225;s de otros hechos pol&#237;ticos como la masacre de Israel en Gaza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eso se ve en la cr&#237;tica que alguien insospechado de &#8220;izquierdismo&#8221; como el soci&#243;logo brasile&#241;o Emir Sader. &#8220;El FSM transcurri&#243; entre los dos, entre la riqueza, la diversidad y la libertad de sus espacios de debate, y las marcas de las ONG, reflejadas en la atomizaci&#243;n absoluta de los temas, en la inexistencia de prioridades &#8211;tierra, agua, energ&#237;a, regulaci&#243;n del capital financiero, guerra y paz, papel del Estado, democratizaci&#243;n de los medios, por ejemplo-. A la cuesti&#243;n: qu&#233; tiene para decir y proponer el FSM como alternativas ante la crisis econ&#243;mica global y ante los epicentros de guerra &#8211; Palestina, Irak, Afganist&#225;n, Colombia-, qu&#233; propuestas de construcci&#243;n de un modelo superador del neoliberalismo y de alternativas pol&#237;ticas y de paz para los conflictos, la respuesta es un gran silencio&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De todas formas, se hace necesario m&#225;s que nunca denunciar las ilusiones que el FSM alimenta, y por eso criticamos en especial a los sectores de la izquierda petista y del PSOL que crean alrededor del Foro una m&#237;stica de que, con un poquito de ayuda de cada uno, es posible construir un mundo mejor... sin abolir este sistema de explotaci&#243;n.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Notas sobre Luk&#225;cs y el stalinismo</title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/Notas-sobre-Lukacs-y-el-stalinismo</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/Notas-sobre-Lukacs-y-el-stalinismo</guid>
		<dc:date>2008-12-29T19:49:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Edison Salles</dc:creator>


		<dc:subject>Teor&#237;a</dc:subject>
		<dc:subject>Isabel Infanta</dc:subject>
		<dc:subject>4 Teor&#237;a marxista</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;* Versi&#243;n reducida del art&#237;culo &#8220;Luk&#225;cs y el stalinismo&#8221;, publicado en la Revista Iskra N&#176; 1, San Pablo, noviembre de 2008, disponible en www.ler&#8211;qi.org. &lt;br class='autobr' /&gt;
Introducci&#243;n &lt;br class='autobr' /&gt;
Faltando poco para el 20&#176; aniversario de los procesos en el Este europeo que anunciaron la ca&#237;da del stalinismo, es f&#225;cil, demasiado f&#225;cil, tratar a este &#250;ltimo como &#8220;perro muerto&#8221;. Sin embargo, basta mirar de cerca para concluir que el enorme poder de gravitaci&#243;n de ese fen&#243;meno social impuso una grave deformaci&#243;n del (&#8230;)&lt;/p&gt;


-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Teoria-Marxista,102" rel="directory"&gt;Teor&#237;a Marxista&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Teoria" rel="tag"&gt;Teor&#237;a&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Isabel-Infanta" rel="tag"&gt;Isabel Infanta&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/4-Teoria-marxista" rel="tag"&gt;4 Teor&#237;a marxista&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_3714 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt;
&lt;img src='https://www.estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L138xH365/lukacs-7559a.jpg?1692720857' width='138' height='365' alt=&#034;&#034; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;dl class='spip_document_757 spip_documents'&gt;
&lt;dt&gt;&lt;a href='https://www.estrategiainternacional.org/IMG/pdf/17_Lukacs.pdf' title='PDF - 266.8 kio' type=&#034;application/pdf&#034;&gt;&lt;img src='https://www.estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L64xH64/pdf-b8aed.svg?1776695895' width='64' height='64' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/dt&gt;
&lt;/dl&gt;&lt;br&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;* Versi&#243;n reducida del art&#237;culo &#8220;Luk&#225;cs y el stalinismo&#8221;, publicado en la Revista Iskra N&#176; 1, San Pablo, noviembre de 2008, disponible en &lt;a href=&#034;http://www.ler&#8211;qi.org&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.ler&#8211;qi.org&lt;/a&gt;. &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Introducci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Faltando poco para el 20&#176; aniversario de los procesos en el Este europeo que anunciaron la ca&#237;da del stalinismo, es f&#225;cil, demasiado f&#225;cil, tratar a este &#250;ltimo como &#8220;perro muerto&#8221;. Sin embargo, basta mirar de cerca para concluir que el enorme poder de gravitaci&#243;n de ese fen&#243;meno social impuso una grave deformaci&#243;n del espacio te&#243;rico-hist&#243;rico de gran parte del siglo pasado. Y una consecuencia actualmente manifiesta por todos lados es la repetici&#243;n de pensamientos que, bajo el pretexto de &#8220;superar&#8221; la herencia stalinista, niega de hecho al marxismo y a la estrategia de la revoluci&#243;n socialista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El inter&#233;s en criticar a Luk&#225;cs est&#225; en el hecho de que &#8211;en un momento en que la reconstrucci&#243;n del marxismo, luego del desastre stalinista, est&#225; a la orden del d&#237;a&#8211; bajo su figura se esconde una superaci&#243;n s&#243;lo parcial, a veces incluso s&#243;lo aparente, del stalinismo. Y eso a pesar de la creciente insistencia por parte del &#250;ltimo Luk&#225;cs, bajo presi&#243;n de las circunstancias hist&#243;ricas, en la necesidad de reformas democr&#225;ticas en los reg&#237;menes totalitarios de la URSS y del Este; a pesar de sus &#250;ltimas cr&#237;ticas nominales a los &#8220;m&#233;todos de Stalin&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los intentos de los defensores de Luk&#225;cs de separarlo completamente y oponerlo al stalinismo, la mayor&#237;a de las veces, se reduce a la confusi&#243;n entre, de un lado, el papel de legitimaci&#243;n de la burocracia frente a las grandes decisiones hist&#243;ricas del siglo (&#233;ste, desempe&#241;ado por Luk&#225;cs) y, del otro lado, lo que ser&#237;a la vulgar defensa escol&#225;stica stalinista, al estilo del &#8220;cient&#237;fico&#8221; Bogdanov y del &#8220;esteta&#8221; Zhdanov. Nuestro argumento es precisamente que los servicios prestados por Luk&#225;cs a Stalin, y m&#225;s tarde a sus continuadores, est&#225;n en proporci&#243;n directa con el distanciamiento de sus posiciones filos&#243;ficas respecto de la paup&#233;rrima doctrina oficial de aquellos&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Aunque el principal modelo que tenemos en mente en esta cr&#237;tica sea el (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque sea parcial, nuestra cr&#237;tica se hace necesaria, m&#225;s all&#225; de todo, debido a que la gran mayor&#237;a de las cr&#237;ticas a Luk&#225;cs hayan sido formuladas, hasta hoy, por la derecha.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde Adorno y todas sus refracciones en el marxismo acad&#233;mico, y con nuevo aliento a partir de la cr&#237;tica de los &#8220;renegados lukacsianos&#8221; de la llamada Escuela de Budapest&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Nombre dado al c&#237;rculo de sus disc&#237;pulos m&#225;s pr&#243;ximos, cuyo nombre principal (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, la cr&#237;tica a Luk&#225;cs no pocas veces se atuvo a los puntos donde &#233;ste es marxista, y la mayor parte de las veces, la &#8220;vinculaci&#243;n de Luk&#225;cs al movimiento comunista&#8221; fue atacada por la derecha, para regocijo de los acad&#233;micos puros y su negaci&#243;n de la pol&#237;tica revolucionaria, del papel hist&#243;rico del proletariado, del marxismo como doctrina militante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, mucho se dijo de los &#8220;l&#237;mites&#8221;, &#8220;contradicciones&#8221; y &#8220;prejuicios&#8221; causados a la obra lukacsiana por su &#8220;insistencia&#8221; en acoplarse a la pol&#237;tica y al movimiento obrero, en vez de cuestionarse las grandes opciones hechas por &#233;l a lo largo de su vida pol&#237;tica, con su insistente subordinaci&#243;n a los PC. Con eso, ni siquiera fue posible formular un segundo nivel de cuestiones, mucho m&#225;s complejas, sobre las relaciones rec&#237;procas entre aquellas opciones pol&#237;ticas y sus posiciones filos&#243;ficas m&#225;s generales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este art&#237;culo, que pretende dar comienzo a una pol&#233;mica de mayor aliento con el legado de Luk&#225;cs y con los efectos m&#225;s nocivos de su influencia sobre el pensamiento marxista brasile&#241;o, buscaremos justamente lo contrario. Se trata, para nosotros, de llevar a cabo la cr&#237;tica de Luk&#225;cs por izquierda, a partir del marxismo revolucionario.&lt;br class='autobr' /&gt;
En nuestra investigaci&#243;n, constatamos que sobre todo es preciso darle la raz&#243;n a Luk&#225;cs cuando dice sobre s&#237; mismo que &#8220;mi vida forma una secuencia l&#243;gica. Creo que en mi desarrollo no hay elementos inorg&#225;nicos&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Luk&#225;cs, Pensamiento Vivido. Autobiograf&#237;a en di&#225;logo, San Pablo/Vi&#231;osa (MG), (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Por eso tiene total sentido, y es incluso indispensable, tomarlo en sus contradicciones, aunque de ning&#250;n modo tratar la relaci&#243;n de Luk&#225;cs con el stalinismo como un tab&#250;, o como un mero &#8220;ap&#233;ndice&#8221; en su obra y su biograf&#237;a, extirpable sin mayores consecuencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;De la juventud a la (problem&#225;tica) adhesi&#243;n al marxismo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dicho lo m&#225;s brevemente posible: Luk&#225;cs naci&#243; en Budapest en el a&#241;o 1885. Su padre era un pr&#243;spero dirigente de la principal instituci&#243;n bancaria de Hungr&#237;a. Dedic&#225;ndose desde la juventud al estudio de las artes y de la literatura, y poco m&#225;s tarde de la filosof&#237;a, Luk&#225;cs llega a ser un intelectual reconocido internacionalmente antes de hacerse marxista. Entre sus principales obras del per&#237;odo, se destacan probablemente El alma y las formas de 1910 y la Teor&#237;a de la novela de 1916. S&#243;lo tard&#237;amente, pasados los treinta a&#241;os de edad, es que Luk&#225;cs, bajo el impacto de la revoluci&#243;n socialista en Rusia y coronando lo que denomina un per&#237;odo de &#8220;crisis filos&#243;fica&#8221; abierto con la Guerra Mundial de 1914, adhiere al marxismo en diciembre de 1918, es decir, poco antes de la revoluci&#243;n h&#250;ngara de 1919&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Quiz&#225;s no est&#233; dem&#225;s decir, con esto, que no es exactamente por su calidad (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En sus propias palabras, tal era la concepci&#243;n b&#225;sica de Luk&#225;cs hasta la Revoluci&#243;n Rusa de octubre de 1917, y a&#250;n alg&#250;n tiempo despu&#233;s: &#8220;consideraba la filosof&#237;a materialista&#8221;, sin distinguir aqu&#237; entre el materialismo dial&#233;ctico del mecanicista, &#8220;completamente superada, en cuanto teor&#237;a del conocimiento&#8221;. Aceptaba la &#8220;tesis neokantiana de la &#8216;inmanencia de la conciencia'&#8221; la cual &#8220;se ajustaba perfectamente a mi posici&#243;n de clase en la &#233;poca&#8221; (es decir, burguesa). Si al mismo tiempo &#8220;manten&#237;a una constante sospecha ante el extremado idealismo subjetivo&#8221;, esto sin embargo, no conduc&#237;a a conclusiones materialistas, &#8220;llev&#225;ndome mucho m&#225;s a una aproximaci&#243;n con aquellas escuelas filos&#243;ficas que quer&#237;an resolver este problema en forma irracionalista y relativista y, hasta muchas veces, m&#237;stica (Wickelband&#8211;Rickert, Simmel, Dilthey)&#8221;. &#8220;La filosof&#237;a del dinero de Simmel y los escritos sobre el protestantismo de Max Weber fueron mis modelos para una &#8216;sociolog&#237;a de la literatura', en la cual los elementos derivados de Marx estaban una vez m&#225;s presentes, pero tan diluidos y empalidecidos que eran casi irreconocibles&#8221;. Posteriormente dice &#8220;este idealismo subjetivo me condujo a una crisis filos&#243;fica&#8221; cuyo tel&#243;n de fondo &#8220;sin que de inmediato yo lo supiese&#8221; eran las contradicciones imperialistas y su eclosi&#243;n en la guerra mundial &#8211;una crisis que se manifest&#243; primero &#8220;apenas en mi paso del idealismo subjetivo al idealismo objetivo&#8221;&#8211;, es decir, en una esfera de la influencia de la orientaci&#243;n neokantiana entonces en boga a una influencia de la filosof&#237;a de Hegel, y en particular, su Fenomenolog&#237;a del Esp&#237;ritu.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Las revoluciones de 1917 y 1918 me sorprendieron en el meollo de esta efervescencia ideol&#243;gica. En diciembre de 1918, despu&#233;s de breve vacilaci&#243;n, entr&#233; al Partido Comunista H&#250;ngaro&#8221;. Sin interrumpir aqu&#237; el relato de Luk&#225;cs sobre su trayectoria, dejemos registrado por ahora el momento de la hesitaci&#243;n anterior al compromiso de militancia; retornaremos a &#233;l en seguida pues ah&#237; reside un punto nodal de nuestra tesis. Sigue el autor: &#8220;Las experiencias de la revoluci&#243;n h&#250;ngara me mostraron claramente la fragilidad de todas las teor&#237;as sindicalistas (la funci&#243;n del partido en la Revoluci&#243;n) pero persisti&#243; en m&#237;, a lo largo de los a&#241;os, un subjetivismo ultraizquierdista (por ejemplo, mi posici&#243;n en los debates en 1920, sobre la acci&#243;n parlamentaria, y mi actitud en relaci&#243;n al movimiento de marzo de 1921)...&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La famosa obra Historia y conciencia de clase, colecci&#243;n de ensayos concluida en 1923, ser&#237;a entonces su gran obra de transici&#243;n al marxismo, a&#250;n conteniendo &#8220;problemas decisivos de la dial&#233;ctica resueltos de manera idealista&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Todas las citas de este fragmento son de &#8220;Mi camino hacia Marx&#8221;, de 1933. El (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Atendamos ahora a la vacilaci&#243;n de la que habla Luk&#225;cs, pues constituye un momento fundamental. En todos los relatos biogr&#225;ficos se hace menci&#243;n a ella; uno de sus colegas de la &#233;poca habla incluso de una &#8220;conversi&#243;n entre dos domingos&#8221;. &#191;Qu&#233; hac&#237;a a Luk&#225;cs, un intelectual que ya hab&#237;a condenado al desarrollo capitalista occidental como v&#237;a para el progreso de la humanidad, a quien la guerra mundial hab&#237;a lanzado en una profunda crisis existencial, vacilar en aceptar a la Revoluci&#243;n Rusa como camino alternativo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La respuesta est&#225; en un texto elaborado exactamente en este momento cr&#237;tico. En noviembre de 1918, es decir, poco antes de su conversi&#243;n, Luk&#225;cs escribe un art&#237;culo llamado &#8220;El bolchevismo como problema moral&#8221;. En &#233;l, ve en el bolchevismo una especie de filosof&#237;a pr&#225;ctica maquiav&#233;lica, bajo el lema de &#8220;los fines justifican los medios&#8221;. Para Luk&#225;cs, la victoria bolchevique planteaba un grave dilema para toda la intelectualidad europea: &#8220;&#191;es posible (o moralmente defendible) buscar fines justos a partir de medios injustos?&#8221;. La vacilaci&#243;n conten&#237;a gran densidad moral. Ante esta pregunta, puesta as&#237; en t&#233;rminos metaf&#237;sicos, en noviembre de 1918 &#233;l a&#250;n respond&#237;a simplemente &#8220;no&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Veamos la argumentaci&#243;n de Luk&#225;cs, en la conclusi&#243;n del art&#237;culo citado: &#8220;Repito: el bolchevismo se basa sobre la siguiente hip&#243;tesis metaf&#237;sica: el bien puede surgir del mal, y es posible, como dice Razoumikhine en Raskolnikov [t&#237;tulo alem&#225;n de Crimen y castigo, de Dostoievsky], llegar a la verdad mintiendo. El autor de estas l&#237;neas es incapaz de compartir esa fe, y eso porque ve un dilema moral insoluble en la ra&#237;z misma de la actitud bolchevique, mientras la democracia &#8211;cree&#8211; no exige de aquellos que la quieren realizar conciente y honestamente hasta el final sino la renuncia sobrehumana y el sacrificio de s&#237;. Y, sin embargo, aunque esta soluci&#243;n exija una fuerza sobrehumana, en el fondo no es insoluble, como lo es el problema moral planteado por el bolchevismo&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Luk&#225;cs, &#8220;El bolchevismo como problema moral&#8221;, incluido en el ap&#233;ndice de La (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un mes despu&#233;s, cuando resuelve adherir, no es porque haya superado ese falso planteo del problema. Cuando se define por el bolchevismo, Luk&#225;cs da ese salto mortal. Nunca entendi&#243;, en ese aspecto decisivo, la naturaleza &#250;ltima del bolchevismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo ese error tendr&#225; consecuencias diferentes con el tiempo. En los primeros a&#241;os, en que la revoluci&#243;n enfrenta los m&#225;s terribles obst&#225;culos, pero triunfa y avanza, Luk&#225;cs apoyar&#225; con tal visi&#243;n las pol&#233;micas de Lenin y de Trotsky contra Kautsky y los mencheviques. Pero de conjunto, eso ven&#237;a acompa&#241;ado de un ultraizquierdismo abstracto que le vali&#243; las cr&#237;ticas del propio Lenin, que lo incluy&#243; en la tendencia general al &#8220;infantilismo de izquierda&#8221; que asolaba a los PC reci&#233;n constituidos en Europa&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Lenin, Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo, San Pablo, Editora (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Es el &#8220;subjetivismo de ultraizquierda&#8221; en el que Luk&#225;cs afirmaba persistir, en los primeros a&#241;os 1920.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es cierto que ese tipo de ultraizquierdismo que Luk&#225;cs compart&#237;a contribuy&#243; a importantes derrotas del proletariado, y a fin de cuentas, al aislamiento de la Revoluci&#243;n Rusa y todos los desastres que de ah&#237; advinieron. Sin embargo, desde el punto de vista de la trayectoria de Luk&#225;cs, lo m&#225;s importante es notar que, sin superar su falsa concepci&#243;n sobre el &#8220;amoralismo&#8221; marxista, tal subjetivismo de ultraizquierda pudo f&#225;cilmente transformarse en objetivismo de derecha.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, si tomamos al Luk&#225;cs de los primeros a&#241;os de 1920, vemos que de acuerdo con su momento de transici&#243;n te&#243;rica, y con el gran &#237;mpetu que asumi&#243; en &#233;l el combate en defensa de los bolcheviques dirigidos por Lenin, contra sus adversarios en el movimiento obrero, el cuadro de su actividad se completaba desde el punto de vista filos&#243;fico con una especie de marxismo &#8220;hegelianizado&#8221; con el cual, durante ese per&#237;odo de transici&#243;n (1919-1924), motorizaba su cr&#237;tica a los te&#243;ricos socialdem&#243;cratas y mencheviques&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;M&#225;s tarde, como veremos, Luk&#225;cs aplicar&#225; la misma l&#243;gica en la defensa de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, y su tendencia irresistible al evolucionismo, positivismo, etc.. Veremos que m&#225;s tarde, particularmente a partir de 1926, el nuevo &#233;nfasis en la categor&#237;a hegeliana de la &#8220;reconciliaci&#243;n con la realidad&#8221;, le dar&#225; otro sentido a la influencia de Hegel sobre su pensamiento (ya no de &#8220;ultraizquierda&#8221;, y s&#237; de &#8220;derecha&#8221;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero lo cierto es que Luk&#225;cs a&#250;n diger&#237;a la cr&#237;tica leninista a su ultraizquierdismo, sumada a las derrotas de la revoluci&#243;n en Europa central, cuando la muerte de Lenin s&#250;bitamente lo priva de su principal referente te&#243;rico y pr&#225;ctico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, mientras Lenin muri&#243; combatiendo al aparato central (tanto el burocratismo, que nutri&#233;ndose del atraso crec&#237;a por todos los poros, como la propia figura del secretario general Stalin) y alertando contra los enormes peligros de derecha generados inevitablemente por la NEP, Luk&#225;cs retiene de la &#250;ltima fase s&#243;lo el combate contra la ultraizquierda (que lo alcanzara directamente). La combinaci&#243;n entre no comprender la nueva fase en la que hab&#237;a entrado la Revoluci&#243;n Rusa, ahora aislada internacionalmente y teniendo que encarar el peso de la reconstrucci&#243;n partiendo de ruinas, y atribuir al bolchevismo la falsa moral que apuntamos arriba, lleva a Luk&#225;cs a hacer de su adhesi&#243;n al movimiento comunista un pacto faustiano con el demonio, al que no ser&#237;a despu&#233;s Stalin capaz de revocar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Completando entonces, de forma apenas provisoria, el cuadro de su desarrollo intelectual, basta decir que tal desarrollo pasar&#237;a a partir de ah&#237; a&#250;n por cinco d&#233;cadas. Per&#237;odo a lo largo del cual Luk&#225;cs, por un lado, buscar&#225; espesar su propio proyecto filos&#243;fico y, por otro lado, recorrer&#225; una sinuosa trayectoria marcada desde el inicio por la incapacidad de, luego de la muerte de Lenin, posicionarse en la &#250;nica trinchera posible para preservar los principios marxistas (la de la Oposici&#243;n de Izquierda), y de ah&#237; las tortuosas contradicciones de una trayectoria que busc&#243; mantener cierta integridad a despecho de los innumerables compromisos asumidos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El reflujo de la marea revolucionaria y el giro hacia el stalinismo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con la derrota de la onda revolucionaria que sigui&#243; al Octubre ruso, la victoria del fascismo en Italia, la dictadura contrarrevolucionaria de Horthy en Hungr&#237;a, la estabilizaci&#243;n del capitalismo mundial y la consolidaci&#243;n en el poder de la fracci&#243;n de Stalin en la URSS, a mediados de los a&#241;os 1920 el panorama objetivo frustra completamente las grandes visiones elaboradas por Luk&#225;cs hasta 1924 (y m&#225;s a&#250;n aquellas m&#225;s optimistas, elaboradas hasta 1922).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El a&#241;o 1926 marca un momento decisivo en ese proceso. Para entonces la burocracia stalinista no s&#243;lo ya se hab&#237;a consolidado, sino que en este a&#241;o Stalin-Bujarin formulan por primera vez la teor&#237;a del &#8220;socialismo en un solo pa&#237;s&#8221;. No por casualidad, Luk&#225;cs recuperar&#225; en este a&#241;o la categor&#237;a de la &#8220;reconciliaci&#243;n&#8221; hegeliana con la realidad como categor&#237;a clave para la comprensi&#243;n del momento hist&#243;rico. A partir de ah&#237; entonces, para Luk&#225;cs, Hegel ser&#225; tanto m&#225;s realista, y por lo tanto m&#225;s dial&#233;ctico, cuanto m&#225;s profundo sea su alejamiento de sus propios ideales revolucionarios de juventud&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ya aqu&#237; es lanzada la tesis, elaborada con mucho m&#225;s detalle doce a&#241;os (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La (tortuosa) trayectoria de su relaci&#243;n con el stalinismo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin pretensi&#243;n de continuidad cronol&#243;gica, pues no se trata aqu&#237; de una biograf&#237;a te&#243;rica o pol&#237;tica de Luk&#225;cs, pasamos ahora al terreno del Luk&#225;cs abandonado a s&#237; mismo. Es decir, a los momentos fundamentales de su trayectoria al interior del marxismo despu&#233;s de la muerte de Lenin, que hab&#237;a sido la direcci&#243;n pol&#237;tica y espiritual de todo su proceso de conversi&#243;n al marxismo, y a quien dedic&#243; aquel que tal vez sea su mejor escrito del per&#237;odo anterior&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Se trata de la obra &#8220;L&#234;nin, estudo sobre a coer&#234;ncia de seu pensamento&#8221;, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El per&#237;odo en cuesti&#243;n es de graves cambios, tanto en la URSS como en la Internacional Comunista, y por lo tanto en los diversos PC. La primera inflexi&#243;n importante puede ser entendida a partir del documento redactado por Luk&#225;cs para discusi&#243;n en el Congreso del PC h&#250;ngaro, que se conoci&#243; como las &#8220;Tesis de Blum&#8221; (pseud&#243;nimo usado por &#233;l en la &#233;poca).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Las Tesis de Blum&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En estas tesis de 1928, Luk&#225;cs defiende la idea de que el partido deber&#237;a desistir de la tarea de restablecer una Rep&#250;blica de Consejos Obreros (como la que se hab&#237;a lanzado a construir en 1919), sustituyendo tal programa por el de &#8220;dictadura democr&#225;tica del proletariado y del campesinado&#8221;, &#8220;cuyo contenido inmediato y concreto no exceda a la sociedad burguesa&#8221;. Derribar a la dictadura semifacista de Horthy para establecer un r&#233;gimen donde &#8220;la burgues&#237;a &#8211;aunque manteniendo la explotaci&#243;n econ&#243;mica&#8211; deje por lo menos una parte del poder a las grandes masas de trabajadores&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Las citas de este p&#225;rrafo son del texto &#8220;Tesis de Blum&#8221;, citado por Michael (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Luk&#225;cs llega a aconsejar al PC el combate al &#8220;nihilismo&#8221; de los obreros con relaci&#243;n a la democracia burguesa (nihilismo este que, por otro lado, era f&#225;cil de comprender dada su propia experiencia revolucionaria anterior).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, estas tesis, que vistas desde hoy se combinan tan bien con el conjunto de la ideolog&#237;a de las &#8220;alianzas progresistas&#8221; desarrolladas por los viejos PC stalinistas, se chocaban en aquel momento con la l&#237;nea oficial. Lanzadas justamente en el per&#237;odo en que el stalinismo giraba hacia el ultraizquierdismo del &#8220;tercer per&#237;odo&#8221;, fueron execradas p&#250;blicamente, y el propio Luk&#225;cs tuvo que hacer una falsa autocr&#237;tica para seguir siendo aceptado en el movimiento comunista oficial. La tesis lukacsiana s&#243;lo volver&#237;a a ponerse a tono con la l&#237;nea oficial despu&#233;s del giro de 1935 hacia la pol&#237;tica de Frente Popular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Los Procesos de Mosc&#250; y la cuesti&#243;n del Thermidor sovi&#233;tico&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego del giro de 1935 hacia la l&#237;nea de Frente Popular, formulada por Dimitrov, Luk&#225;cs pasa a sentirse nuevamente en casa bajo la direcci&#243;n stalinista. Entonces, satisfecho con el abandono del ultraizquierdismo del &#8220;tercer per&#237;odo&#8221;, Luk&#225;cs tomar&#225; la defensa activa de la &#8220;l&#237;nea general&#8221; dictada por el Kremlin durante todo un largo per&#237;odo, que s&#243;lo se cerrar&#237;a mucho despu&#233;s de la muerte de Stalin.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta defensa implicar&#225; diversos cantos de loas a Stalin, obviamente insinceros, encontrados en sus escritos del per&#237;odo. Estos ser&#225;n m&#225;s tarde justificados como una mera concesi&#243;n t&#225;ctica, a fin de poder hacer circular su pensamiento, y los disc&#237;pulos parecen perfectamente abiertos a aceptar semejante argumento. Sin embargo, una cosa no se puede negar: si los elogios exaltados a Stalin despu&#233;s son minimizados por Luk&#225;cs como una cuesti&#243;n protocolar menor, una mera t&#225;ctica utilitaria; ya los feroces ataques a los enemigos del dictador georgiano ser&#225;n algo de lo que Luk&#225;cs jam&#225;s se retractar&#225;. Es importante retener este hecho, pues el momento de la nueva &#8220;reconciliaci&#243;n&#8221; de Luk&#225;cs con la l&#237;nea oficial tendr&#225; lugar precisamente en uno de los momentos m&#225;s sangrientos del dominio desenfrenado de la burocracia de la que Stalin era la propia alma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho, en la fase de adopci&#243;n por la burocracia stalinista de m&#233;todos directamente totalitarios, Luk&#225;cs ve&#237;a siempre el principal peligro en la oposici&#243;n de izquierda al stalinismo (y por lo tanto, en la corriente dirigida por Trotsky). En 1957, en la forma de un &#8220;Post-Scriptum&#8221; a Mi camino hacia Marx, Luk&#225;cs trata claramente el tema: &#8220;Ya habl&#233; de los primeros a&#241;os de la revoluci&#243;n, pero no de los a&#241;os que le siguieron a la muerte de Lenin. Como compa&#241;ero de lucha, vivenci&#233; la acci&#243;n de Stalin para salvar la verdadera herencia de Lenin contra Trotsky, Zinoviev, etc., y vi que de ese modo las conquistas transmitidas por Lenin fueron preservadas y adoptadas al mismo desarrollo posterior&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El &#8220;Post-Scriptum&#8221; est&#225; incluido en Marx Hoy, op. cit.&#034; id=&#034;nh3-12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Veremos, en las secciones siguientes, que esta tesis no sufre mella despu&#233;s del 1956 h&#250;ngaro, ni aun luego del 1968 checo. Sigamos por ahora con las implicancias pol&#237;ticas de tal posici&#243;n, en medio de los choques violentos que sacud&#237;an a la sociedad sovi&#233;tica a mediados de los 1930, y al furor con que la burocracia intentaba mantenerse ante ellos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para esto, vale destacar los c&#233;lebres procesos con los que Stalin elimin&#243; toda la generaci&#243;n que hab&#237;a protagonizado la Revoluci&#243;n de Octubre. Pues, por m&#225;s siniestro que parezca, nuestro fil&#243;sofo, ante los Procesos de Mosc&#250;, no s&#243;lo no los combati&#243;, sino que efectivamente se posicion&#243; favorablemente a los mismos, o en sus propias palabras: &#8220;reconoc&#237;a su necesidad hist&#243;rica sin preocuparme demasiado por la cuesti&#243;n de su legalidad&#8221;. La &#8220;legalidad&#8221; de los Procesos, o el hecho de que en ellos existiese o no aunque fuese un rastro de verdad, no pod&#237;a importar para Luk&#225;cs.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tan es as&#237;, que aun muchos a&#241;os despu&#233;s, a pesar de declararse (nuevamente s&#243;lo a posteriori) contra la persecuci&#243;n y asesinato en masa en nombre de la lucha contra el trotskismo, aun as&#237; continuaba defendiendo su actitud de la &#233;poca, cuando se rehus&#243; a hacer oposici&#243;n p&#250;blica. Enf&#225;ticamente, en su evaluaci&#243;n retrospectiva, Luk&#225;cs resalta el silencio ante la atrocidad como una verdadera imposici&#243;n moral. Para &#233;l, como era de esperarse, tal imperativo &#233;tico estaba mediado por una consideraci&#243;n &#8220;t&#225;ctica&#8221;: &#8220;(...) la URSS se encontraba en la inminencia de la lucha decisiva contra el fascismo. Un comunista convicto pod&#237;a s&#243;lo decir: &#8216;right or wrong, my party...' [cierto o errado, mi partido &#8211;en ingl&#233;s en el original&#8211;]&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-13&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Pensamiento Vivido, op. cit.&#034; id=&#034;nh3-13&#034;&gt;13&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Retengamos esta &#250;ltima frase; no ser&#225; el &#250;nico ejemplo de la incorporaci&#243;n por parte de Luk&#225;cs del viejo lema de la moral burguesa &#8220;cierto o errado, mi pa&#237;s&#8221; (en general usado en ingl&#233;s, como hace Luk&#225;cs, &#8220;my country, right or wrong...&#8221;). La contradicci&#243;n de tal lema con una moral revolucionaria nos parece demasiado evidente; sin embargo, lo que llama la atenci&#243;n, nuevamente, es el desmentido de la propia historia a tal razonamiento: hoy ya es un hecho ampliamente aceptado que los Procesos perjudicaron la capacidad de defensa de la URSS ante la invasi&#243;n de Hitler.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es cierto que ese per&#237;odo de actividad del fil&#243;sofo h&#250;ngaro es &#8220;sublimado&#8221; por los lukacsianos, que en general absuelven al maestro en nombre de la tarea sagrada, realizada en el mismo per&#237;odo, de haber recuperado el eslab&#243;n con el pensamiento filos&#243;fico de Marx, argumentado a partir de su trabajo te&#243;rico sobre los entonces reci&#233;n descubiertos Manuscritos Econ&#243;mico-Filos&#243;ficos de 1844, tanto como sobre los Cuadernos Filos&#243;ficos de Lenin. Sin embargo, aun un intelectual tan devoto a la causa de &#8220;salvar&#8221; a Luk&#225;cs del stalinismo como Nicolai Tertulian es obligado a narrar: &#8220;La publicaci&#243;n reciente de ciertos documentos, como el estenograma de una reuni&#243;n de los escritores antifascistas alemanes, miembros del partido, que tuvo lugar en Mosc&#250; entre el 4 y 9 de septiembre de 1936, algunas semanas despu&#233;s del fin del proceso de Zinoviev y Kamenev, muestra que Luk&#225;cs se curvaba, como los otros, al ritual stalinista de las grandes confesiones ideol&#243;gicas seguidas de acciones represivas del r&#233;gimen. Su intervenci&#243;n es puntuada por apelaciones a la &#8216;vigilancia' revolucionaria (...) y a la &#8216;liquidaci&#243;n de los nocivos' (...) lo que muestra que en el clima de miedo que reinaba despu&#233;s del veredicto, se sab&#237;a comportar como stalinista ortodoxo&#8221;. El propio Tertulian intenta remediar el impacto de estos planteos, pero su argumento no se acerca a lograrlo&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-14&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Luk&#225;cs y el stalinismo&#8221;, de Nicolai Tertulian. Una versi&#243;n electr&#243;nica est&#225; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-14&#034;&gt;14&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; y no podr&#237;a. En definitiva, lo que queda demostrado aqu&#237; no es m&#225;s que el apoyo activo de Luk&#225;cs a la l&#237;nea de los procesos (&#191;o alguien se aventura a suavizar el sentido de su apelaci&#243;n a &#8220;liquidar a los nocivos&#8221;?).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto encaja bien con la opini&#243;n general que Luk&#225;cs manten&#237;a sobre los Procesos treinta y cinco a&#241;os despu&#233;s, en la misma entrevista autobiogr&#225;fica Pensamiento Vivido. Dice: &#8220;Consider&#233; los procesos una monstruosidad y me consolaba dici&#233;ndome a m&#237; mismo: hoy estamos del lado de Robespierre, a pesar de que el proceso contra Danton, analizado en t&#233;rminos jur&#237;dicos, no era mucho mejor que el proceso contra Bujarin&#8221;. Y m&#225;s adelante (despu&#233;s de insistentes preguntas del entrevistador sobre un eventual cambio en su posici&#243;n b&#225;sica sobre los procesos, aunque a posteriori): &#8220;Hoy veo la situaci&#243;n de modo diferente, en la medida que Stalin no ten&#237;a ninguna necesidad de aquellos procesos. (...) Despu&#233;s del proceso Bujarin, se excluye totalmente la posibilidad de que alguien osara actuar contra Stalin. Stalin, sin embargo, mantuvo su l&#237;nea t&#225;ctica de intimidaci&#243;n de las personas. En este sentido, considero los procesos superfluos&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este fragmento podr&#237;a ser tomado s&#243;lo como una demostraci&#243;n m&#225;s del cinismo caracter&#237;stico, de la relaci&#243;n defendida por Luk&#225;cs, entre &#233;tica y t&#225;ctica; sin embargo, queremos aprovechar ese desarrollo un poco m&#225;s extenso del razonamiento lukacsiano para traer a la superficie otro aspecto subyacente a su toma de posici&#243;n: es que aqu&#237; en este fragmento tenemos una s&#237;ntesis, de rara claridad, de la completa incomprensi&#243;n por parte de Luk&#225;cs de la din&#225;mica interna de la revoluci&#243;n (y su relaci&#243;n con la contrarrevoluci&#243;n). No comprende el significado de lo que Trotsky llam&#243; el &#8220;Thermidor burocr&#225;tico&#8221; de la Revoluci&#243;n Rusa. De ah&#237; la idea absurda de que Stalin pudiese ser considerado como el Robespierre ruso (probablemente en el sentido de aquel que con m&#233;todos duros de terror consolida los &#233;xitos revolucionarios). Sin extender aqu&#237; el tema, basta decir que si hay analog&#237;a posible entre la revoluci&#243;n Rusa y la Francesa, el per&#237;odo del &#8220;Terror ruso&#8221; deber&#237;a estar ligado al per&#237;odo del &#8220;comunismo de guerra&#8221; en la econom&#237;a, y a la guerra civil contra los blancos y los ej&#233;rcitos imperialistas en el plano militar y pol&#237;tico. La dominaci&#243;n de Stalin, la cual en la &#233;poca de los Procesos comentados por Luk&#225;cs ya hab&#237;a incluso desarrollado sus trazos m&#225;s claramente totalitarios (en oposici&#243;n a los m&#233;todos burocr&#225;ticos y de falsificaci&#243;n usados en la d&#233;cada de 1920), era claramente la expresi&#243;n del &#8220;Thermidor ruso&#8221;, es decir, de la contrarrevoluci&#243;n actuando sobre las bases conquistadas por la revoluci&#243;n. Nunca est&#225; dem&#225;s recordar el car&#225;cter problem&#225;tico de toda analog&#237;a hist&#243;rica, que no puede tener m&#225;s que un valor apenas relativo al tratar procesos hist&#243;ricos tan distintos como la revoluci&#243;n burguesa y la revoluci&#243;n proletaria. Sin embargo, si vamos a establecer tal analog&#237;a, la misma comparaci&#243;n nos exige concluir que en el caso de la revoluci&#243;n socialista el &#8220;Thermidor&#8221; posee un car&#225;cter mucho m&#225;s reaccionario, pues aqu&#237; el avance s&#243;lo puede ser fruto de la actividad libre y conciente de las masas (al contrario del desarrollo &#8220;autom&#225;tico&#8221; de las fuerzas productivas bajo el capitalismo).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, podemos afirmar que la incomprensi&#243;n de la din&#225;mica concreta de la revoluci&#243;n, y los respectivos papeles de los dirigentes y de las fracciones pol&#237;ticas, llev&#243; a Luk&#225;cs a posicionarse casi invariablemente del lado contrarrevolucionario de las disputas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, esa misma incomprensi&#243;n no pod&#237;a dejar de reflejarse sobre el problema de los medios y los fines perseguidos por Stalin. Pues sin comprender que en la &#233;poca de los Procesos de Mosc&#250; ya hab&#237;a una d&#233;cada de consolidaci&#243;n de Stalin como defensor de los intereses de una camada social parasitaria, escapa completamente a Luk&#225;cs lo &#8220;necesaria&#8221; que era la irracionalidad b&#225;rbara de sus m&#233;todos (de los cuales los Procesos eran una expresi&#243;n bastante clara). Esto es lo que est&#225; en la base de tan grosero error de evaluaci&#243;n pol&#237;tica, como decir que &#8220;Stalin no ten&#237;a necesidad ninguna de aquellos procesos&#8221;, y que los mismos eran &#8220;superfluos&#8221; (consideramos que el absurdo moral de estas declaraciones ni siquiera necesita comentarios). Luk&#225;cs confunde lo que es &#8220;necesario&#8221; para el mantenimiento del r&#233;gimen burocr&#225;tico con lo que es &#8220;necesario&#8221; para la revoluci&#243;n y la edificaci&#243;n socialista, y de ah&#237; no entiende el por qu&#233; de sus l&#237;deres (o su &#8220;Robespierre&#8221;) para haber elegido tales y tales medios, y no otros m&#225;s &#8220;democr&#225;ticos&#8221;, o apenas m&#225;s &#8220;humanos&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-15&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Con referencia a esto, dec&#237;a Trotsky: &#8220;La reacci&#243;n social, en cualquiera de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-15&#034;&gt;15&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Los a&#241;os de posguerra&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pasando por alto el per&#237;odo de la nueva guerra imperialista &#8211;el que se inici&#243; con el apoyo lukacsiano al pacto Hitler-Stalin que envolvi&#243; la divisi&#243;n de Polonia, y evolucion&#243; alrededor de las coincidencias y disensos entre la l&#237;nea pragm&#225;tica de Stalin y la tesis f&#233;rrea de Luk&#225;cs sobre la colaboraci&#243;n con la democracia burguesa&#8211;, sigamos directamente hacia la actitud del pensador h&#250;ngaro ante la realidad de posguerra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En El asalto a la Raz&#243;n, en el ep&#237;logo de 1953, la posici&#243;n lukacsiana del per&#237;odo queda particularmente clara. Se trata de la defensa de una &#8220;amplia unidad por la paz&#8221;, descripta por &#233;l de la siguiente forma: &#8220;sacerdotes cristianos y maometanos, protestantes y pacifistas, liberales y neutralistas, etc., estrechan aqu&#237; las manos a los socialistas y comunistas. (...) Sin embargo el gran principio com&#250;n que prevalece sobre todas las divergencias es precisamente la defensa de la raz&#243;n humana, y no s&#243;lo de su existencia, sino tambi&#233;n de su eficacia y de su acci&#243;n decisiva en la historia, de la cual somos copart&#237;cipes m&#225;s o menos activos&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-16&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Luk&#225;cs, El Asalto a la Raz&#243;n. La trayectoria del irracionalismo desde (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-16&#034;&gt;16&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luk&#225;cs retrospectivamente dir&#225; (en Pensamiento Vivido) que, despu&#233;s de la guerra, &#8220;me parec&#237;a que est&#225;bamos entrando en un nuevo per&#237;odo, en el cual se hab&#237;a tornado posible, como durante la guerra, una alianza de todas las fuerzas democr&#225;ticas, socialistas y burguesas, contra la reacci&#243;n&#8221;. As&#237;, luego de la vuelta a Hungr&#237;a en 1945, &#8220;me esforc&#233; continuamente por extraer consecuencias de la nueva situaci&#243;n, en buscar el tr&#225;nsito al socialismo de un modo nuevo, gradual y en base a la convicci&#243;n&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, tal gradualismo pacifista, instaurado por l&#237;nea del Kremlin, obliga al combate a desplazarse a otro campo; est&#225; ligado a la adaptaci&#243;n de la lucha ideol&#243;gica contra los EE.UU.. Si antes era posible centrar el fuego s&#243;lo en el fascismo (y en el trotskismo), ahora el antiguo aliado democr&#225;tico requiere ser criticado y, si es posible, hasta demonizado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237; es que surgir&#225;n aquellos ejercicios suyos de contorsionismo te&#243;rico para adecuar la vieja ideolog&#237;a &#8220;antifascista&#8221; (al mismo tiempo humanista y frentepopulista), al per&#237;odo de la &#8220;Guerra Fr&#237;a&#8221;. Para comenzar a fundamentar ese nuevo punto de vista, sintetiza al respecto de la ideolog&#237;a burguesa apolog&#233;tica despu&#233;s de la ca&#237;da de Hitler: &#8220;La demagogia social hitleriana iba asociada a un irracionalismo descarado y culminaba en esto: las contradicciones del capitalismo, consideradas como insolubles &#8211;mediante el empleo de los medios normales&#8211; empujaban al salto a un mito radicalmente irracionalista. La defensa actual &#8211;directamente apolog&#233;tica&#8211; del capitalismo, renuncia aparentemente al mito y al irracionalismo. En cuanto a la forma, al modo de exposici&#243;n y al estilo, nos encontramos aqu&#237; con una l&#237;nea de argumentaci&#243;n puramente conceptual y cient&#237;fica. Pero s&#243;lo aparentemente. (...) Estamos, por tanto, ante una nueva forma del irracionalismo, envuelto bajo un ropaje aparentemente racional&#8221;. Y, m&#225;s adelante en el mismo texto, busca concluir: &#8220;Parece incre&#237;ble, pero es verdad. La ideolog&#237;a de la guerra fr&#237;a ha tra&#237;do consigo un descenso del nivel, incluso con respecto a Hitler. (...) Las causas de esto ya las pusimos en relieve. Residen en el hundimiento de la apolog&#233;tica indirecta, que pod&#237;a, por lo menos, poner a los ide&#243;logos el cebo de la enga&#241;osa apariencia de una uni&#243;n con el pueblo (...) La mendacidad es cada vez mayor, y su manera de presentarse cada vez menos tentadora y menos atractiva&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-17&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#237;dem.&#034; id=&#034;nh3-17&#034;&gt;17&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ac&#225; queda en evidencia que Luk&#225;cs subestima, y mucho, el potencial atractivo de la manipulaci&#243;n norteamericana, de la industria del entretenimiento a la propaganda anticomunista directa. A&#250;n m&#225;s, se puede ver tambi&#233;n en qu&#233; medida la necesidad de ajustar su programa de combate te&#243;rico al nuevo frente de lucha de la burocracia de la URSS (la &#8220;Guerra Fr&#237;a&#8221; contra EE.UU.), distorsion&#243; en este caso las propias definiciones ideol&#243;gicas de Luk&#225;cs (por m&#225;s baja que sea, es realmente dif&#237;cil considerar la producci&#243;n ideol&#243;gica de EE.UU. una ca&#237;da &#8220;incluso con relaci&#243;n a Hitler&#8221;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, en el mejor esp&#237;ritu &#8220;Guerra Fr&#237;a&#8221;, Luk&#225;cs desarrolla esa tesis de manera interconectada a otra, respecto de lo que llama &#8220;desarrollo siempre ascendente de la econom&#237;a sovi&#233;tica&#8221;. El fil&#243;sofo compart&#237;a ampliamente la ilusi&#243;n de que la sola concurrencia en la esfera econ&#243;mica podr&#237;a dar la victoria al &#8220;campo socialista&#8221;. En estas p&#225;ginas el refinamiento de nuestro fil&#243;sofo da lugar al vulgar tono panfletario: &#8220;La victoriosa resistencia del Ej&#233;rcito sovi&#233;tico ante la potencia militar m&#225;s fuerte del mundo y su victoria aplastante sobre Hitler, las gigantescas obras pac&#237;ficas del per&#237;odo de posguerra [?], la capacidad de la URSS para producir bombas at&#243;micas tambi&#233;n, etc., ponen de manifiesto irrefutablemente ante el mundo entero el nivel econ&#243;mico y t&#233;cnico de la econom&#237;a socialista y su curva de desarrollo sin cesar ascendente&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-18&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Luk&#225;cs, El Asalto a la Raz&#243;n, op. cit.&#034; id=&#034;nh3-18&#034;&gt;18&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Como vemos, la visi&#243;n evolucionista que acompa&#241;aba la l&#237;nea de &#8220;coexistencia pac&#237;fica&#8221;, propuesta por Stalin y profundizada en el per&#237;odo de la llamada &#8220;desestalinizaci&#243;n&#8221; kruschevista, encontraba en Luk&#225;cs un ardiente defensor&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-19&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Hay que agregar a esto la afirmaci&#243;n de M&#233;sz&#225;ros, ya a mediados de los a&#241;os (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-19&#034;&gt;19&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, queremos llamar la atenci&#243;n sobre otro aspecto de la cuesti&#243;n: la ceguera en su adhesi&#243;n a los c&#225;nones del stalinismo (&#8220;socialismo en un solo pa&#237;s&#8221;, teor&#237;a del &#8220;Frente Popular&#8221;, &#8220;coexistencia pac&#237;fica&#8221;) lo lleva a no comprender lo que realmente estaba sucediendo. A pesar del avance del poder&#237;o stalinista en el mundo, los a&#241;os del &#8220;boom&#8221; econ&#243;mico permitieron al capitalismo recrear en gran escala la ilusi&#243;n de un progreso social sobre la base de la propiedad burguesa y la idea de que cada generaci&#243;n, de ah&#237; en adelante, vivir&#237;a mejor que la anterior (idea cuestionada en la crisis pos 1968, y dr&#225;sticamente invertida hoy en d&#237;a).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, el reconocimiento de una &#8220;nueva fase&#8221; en la coexistencia pac&#237;fica influencia la argumentaci&#243;n lukacsiana en otros diversos planos te&#243;ricos. En particular, en formular la idea de que la influencia ideol&#243;gica y cultural eventualmente ejercida por la intelectualidad de los pa&#237;ses &#8220;socialistas&#8221; pasar&#237;a entonces a un primer plano. En ese marco retornar&#225; con mayor vigor la cr&#237;tica literaria, y en ese &#225;mbito, la defensa intransigente del &#8220;realismo cr&#237;tico&#8221;, tema que, por cuestiones de espacio, no podremos abordar aqu&#237;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La revoluci&#243;n pol&#237;tica de 1956 en Hungr&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el per&#237;odo de posguerra, un nuevo acontecimiento hist&#243;rico impactar&#225; la vida de Luk&#225;cs y su relaci&#243;n con el stalinismo: el control militar de la URSS de todo el Este europeo, y la creaci&#243;n &#8220;por arriba&#8221; de la zona del glacis, donde la burgues&#237;a fue expropiada con m&#233;todos puramente burocr&#225;tico-militares. Hungr&#237;a pasar&#225; durante estos a&#241;os por la mano y la bota del stalinismo, por la experiencia de la transici&#243;n entre la (mal) llamada &#8220;democracia popular&#8221; (donde la propiedad capitalista fue respetada, a pesar del dominio pol&#237;tico-militar de la URSS) y la posterior expropiaci&#243;n y dictadura de partido &#250;nico del PC H&#250;ngaro, como sat&#233;lite de Mosc&#250;, para lo que absorbi&#243; al viejo partido socialdem&#243;crata.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se trata de un proceso de vital importancia para nuestra investigaci&#243;n. Los tres elementos &#8211;paso a la zona de influencia de la URSS; &#8220;democracia popular&#8221;; dictadura del proletariado (en este caso deformada, pues es sin soviets ni autodeterminaci&#243;n de masas)&#8211; parecen encajar en la justa medida del esquema ideal de Luk&#225;cs.&lt;br class='autobr' /&gt;
Tanto es as&#237; que, asumiendo en la segunda mitad de los a&#241;os 1940 un papel activo en la construcci&#243;n de una base de apoyo para el PC h&#250;ngaro, Luk&#225;cs tendr&#225; como punto central de su desacuerdo con la direcci&#243;n del PCH, el &#233;nfasis en que el proceso h&#250;ngaro hab&#237;a sido &#8220;gradual y democr&#225;tico&#8221;, a la manera de lo que hab&#237;a sido idealizado en las &#8220;Tesis de Blum&#8221;. La direcci&#243;n del PCH, al contrario, proclamaba de manera mucho m&#225;s c&#237;nica que hubo siempre un control estricto por arriba, y que por lo tanto el proceso hab&#237;a sido desde el inicio &#8220;dictatorial&#8221;. La pol&#233;mica, que s&#243;lo podr&#237;a tener lugar realmente al interior del universo stalinista, tal vez resulte hasta dif&#237;cil de entender para el lector de hoy, pero est&#225; bien demarcada en Pensamiento Vivido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que nos importa aqu&#237; es que, de ese modo, Luk&#225;cs asumir&#225;, a modo de lo que hac&#237;a respecto de los ide&#243;logos oficiales de Stalin, la tarea de criticar d&#243;cilmente la doctrina oficial bajo R&#225;kosi. Nuevamente en la posici&#243;n de &#8220;cr&#237;tico oficial&#8221;, pero ahora en su propia patria magyar, Luk&#225;cs ni siquiera sospecha las tendencias profundas que llevar&#237;an a la clase obrera a irrumpir en la mayor revoluci&#243;n proletaria desde el 1917 ruso&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-20&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para un conocimiento m&#225;s profundo de la revoluci&#243;n h&#250;ngara de 1956, ver (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-20&#034;&gt;20&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Deshaciendo uno m&#225;s de los muchos mitos alrededor de nuestro personaje, bastan algunos fragmentos de su autobiograf&#237;a para iluminar la relaci&#243;n de Luk&#225;cs con la Revoluci&#243;n H&#250;ngara de 1956. &#8220;En los a&#241;os '50, cuando comenz&#243; el movimiento contra R&#225;kosi, yo tampoco particip&#233;, no por razones muy sublimes, sino por una preocupaci&#243;n t&#225;ctica [&#161;siempre la &#8220;t&#225;ctica&#8221;!], pues conoc&#237;a al partido mejor que los otros y sab&#237;a que ser&#237;a considerado una formaci&#243;n de una fracci&#243;n si los escritores protestaban colectivamente en determinada direcci&#243;n (...) As&#237; por lo tanto, mi presencia en las sublevaciones literarias que precedieron 1956 fue nula&#8221;. O sea, adem&#225;s de no participar de la acumulaci&#243;n de energ&#237;as revolucionarias entre las masas, ni siquiera como literato le parec&#237;a conveniente participar de una oposici&#243;n colectiva a la burocracia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#243;lo despu&#233;s de que la revoluci&#243;n explot&#243;, por lo tanto, Luk&#225;cs es nuevamente ascendido a posiciones de direcci&#243;n, incluso entrando ahora a un nuevo Comit&#233; Central de s&#243;lo siete miembros. Sin quiebre de continuidad, Luk&#225;cs pasar&#225; de la postura de no-oposici&#243;n en el per&#237;odo anterior al ala derecha de este nuevo CC. Como fue narrado por &#233;l: &#8220;No hay duda, y ni lo negar&#237;a, que en las primeras semanas cre&#237; que Imre Nagy iniciar&#237;a reformas. M&#225;s tarde tuve que abandonar esta ilusi&#243;n (...) La cuesti&#243;n es que yo comprend&#237; 1956 como un gran movimiento espont&#225;neo (...) En primer lugar, como consecuencia [de los acontecimientos de octubre de 1956] fui elegido para el Comit&#233; Central. En segundo lugar, asum&#237; en el Comit&#233; Central una cierta oposici&#243;n a Imre Nagy. Para citar la cuesti&#243;n m&#225;s importante: cuando Imre Nagy sali&#243; del Pacto de Varsovia, Zolt&#225;n Sz&#225;nt&#243; y yo votamos en contra. Y aconsejamos a Imre Nagy a, en el futuro, no llevar al p&#250;blico esas importantes de cuestiones de principio antes de tenerlas discutidas dentro del partido (...) Esa fue la divergencia decisiva, que determin&#243; todos los otros conflictos. Pero en todo se preguntaba si deb&#237;a ocurrir una ruptura definitiva con el viejo sistema o una reforma de &#233;l. Y digo con sinceridad que yo era partidario de la reforma&#8221;. Lo que, para nosotros, ya no puede constituir sorpresa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su incomprensi&#243;n del car&#225;cter de la revoluci&#243;n que estaba en curso es tal que la salida del Pacto de Varsovia, medida necesaria incluso desde el punto de vista de la burocracia, para mostrar a las masas la ruptura con Mosc&#250;, y en este sentido una condici&#243;n elemental para que Nagy pudiese mantenerse a la cabeza del proceso, maniobrando las expectativas de los Consejos Obreros revolucionarios, le parece nada menos que un error de principios. A prop&#243;sito, es notable que la &#250;nica cuesti&#243;n de principios levantada por Luk&#225;cs en el curso de la Revoluci&#243;n H&#250;ngara fuese esta: &#161;&#8220;no alejarse demasiado de la burocracia del Kremlin&#8221;!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La &#250;ltima fase: discontinuidades al interior de la continuidad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La fase posterior, la &#250;ltima en el desarrollo de Luk&#225;cs, est&#225; marcada por el a&#241;o 1968, y se caracteriza por la acentuaci&#243;n de la cr&#237;tica a los reg&#237;menes del Este. Realmente es necesario decir que Luk&#225;cs identifica l&#250;cidamente el car&#225;cter estructural de la crisis del '68. &#201;l es quien dice que se trata de la &#8220;crisis simult&#225;nea de los dos sistemas vencedores de la Segunda Guerra Mundial&#8221; (el imperialismo norteamericano y el stalinismo).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, la idea de que un &#250;ltimo giro en la trayectoria de Luk&#225;cs posee un notable poder de atracci&#243;n: y no s&#243;lo por la fuerza de los hechos objetivos que le dan sustrato&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-21&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Basta recordar que se trata de situaciones revolucionarias en pa&#237;ses (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-21&#034;&gt;21&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, sino tambi&#233;n porque, inici&#225;ndose en 1968, est&#225; separada por menos de tres a&#241;os de la muerte del pensador h&#250;ngaro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No se trata de una cuesti&#243;n menor, pues considerando que de hecho se encontrase un cambio de perspectiva a partir de aquella fecha emblem&#225;tica, se abrir&#237;a inmediatamente la cuesti&#243;n: &#191;hasta d&#243;nde podr&#237;a llegar ese &#250;ltimo giro? &#191;Habr&#237;a la muerte interrumpido un momento final de superaci&#243;n de las viejas contradicciones, extensamente discutidas aqu&#237;? Son preguntas formuladas abiertamente por Michael l&#246;wy en el libro que comentamos en la primera parte del art&#237;culo&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-22&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;l&#246;wy concluye su investigaci&#243;n sobre Luk&#225;cs con el siguiente fragmento: &#8220;La (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-22&#034;&gt;22&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, lejos de la actitud de l&#246;wy, que a pesar de cierta ambig&#252;edad en el estilo, mal esconde la satisfacci&#243;n que le causa esta &#8220;hip&#243;tesis&#8221;, constatamos que el an&#225;lisis sobrio de sus &#250;ltimas obras y escritos apuntan, antes, a una fuerte continuidad, sobrepuesta a cualquier elemento de ruptura. Pues, ante aquellos procesos de gran envergadura hist&#243;rica, lejos de romper con su tradici&#243;n anterior y pasar a una posici&#243;n revolucionaria tanto en Occidente como en Oriente, Luk&#225;cs se limita a combinar la defensa de una democratizaci&#243;n (vaga) en el Este con el refuerzo de su simpat&#237;a hacia los grandes partidos comunistas occidentales, en primer lugar el PC italiano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los textos de Luk&#225;cs sobre la democracia socialista en el final de la vida revelan una cr&#237;tica m&#225;s profunda que las t&#237;midas reformas abogadas en 1956. Se destacan principalmente por, en primer lugar, hacer una enf&#225;tica defensa de la necesidad de democracia en todos los niveles de las sociedades de transici&#243;n, intentando al mismo tiempo mantener una r&#237;gida demarcaci&#243;n con la democracia burguesa; adem&#225;s de eso, recuerda correctamente que la cuesti&#243;n democr&#225;tica all&#237;, la participaci&#243;n democr&#225;tica de las masas en el poder, constituye una cuesti&#243;n econ&#243;mica fundamental. No obstante, aun en estos &#250;ltimos textos, no plantea la cuesti&#243;n de la revoluci&#243;n, es decir, que retomar el camino socialista pasaba inevitablemente por la construcci&#243;n del doble poder de las masas, en un movimiento insurreccional contra la burocracia gobernante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La falta de esa elemental conclusi&#243;n, nuevamente, la de que era necesario derrumbar a la burocracia con m&#233;todos revolucionarios, hace toda la diferencia&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-23&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Recordemos apenas que en 1938, cuando se escribi&#243; el Programa de Transici&#243;n (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-23&#034;&gt;23&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Pues Luk&#225;cs, despu&#233;s de escribir sus textos m&#225;s cr&#237;ticos de los reg&#237;menes del glacis, va a pedir permiso para publicarlos al... &#161;Partido Comunista H&#250;ngaro!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El PCH se limit&#243; a decretar la interdicci&#243;n de los textos por diez a&#241;os, cuesti&#243;n a la que nuestro subordinado marxista accedi&#243;. Cuando en 1980 los textos aparecieron al p&#250;blico, de la mano del PCI, hasta un ex disc&#237;pulo fiel como Carlos Nelson Coutinho reconoce que ya eran totalmente &#8220;anacr&#243;nicos&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-24&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Presencia de Luk&#225;cs en Brasil&#8221;, en Luk&#225;cs e la actualidad del marxismo, op. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-24&#034;&gt;24&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El problema de esos textos&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-25&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Democracia hoy y ma&#241;ana&#8221; publicado despu&#233;s como El hombre y la democracia, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-25&#034;&gt;25&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; , sin embargo, es m&#225;s profundo. Aunque exista cierto avance en el sentido de que la cr&#237;tica m&#225;s dura a la burocracia se combina con una defensa de la autoactividad de las masas, en un sentido m&#225;s o menos &#8220;consejista&#8221;, tendiendo al espontane&#237;smo; y aunque eso parezca un cambio fundamental con lo que escrib&#237;a antes, y un retorno a las ideas de juventud, a pesar de todo esto, la lectura, por ejemplo, del texto conocido como su Testamento Pol&#237;tico, permite ver que el avance es en ese momento, aun despu&#233;s del a&#241;o 1968, completamente insuficiente. De hecho, lo que Luk&#225;cs defiende all&#237; es una apertura por parte de la burocracia de mayores espacios para la participaci&#243;n popular en decisiones m&#237;nimas, como la creaci&#243;n de una farmacia en el barrio tal, o la constituci&#243;n de una cooperativa independiente para asegurar la mejora de la calidad del pan en Budapest. Y todo esto dejando expl&#237;citamente afuera las grandes cuestiones pol&#237;ticas nacionales (ni hablar de las internacionales); todo esto manifiestamente elaborado para dialogar con las tendencias espontane&#237;stas de las masas que se expresan en los diversos pa&#237;ses del Este (Hungr&#237;a, Polonia, Checoslovaquia) en aquel per&#237;odo, pero manteniendo claramente la idea de que estos movimientos deber&#237;an ser tolerados, e incluso incentivados, en la medida que no pusieran en jaque al r&#233;gimen comandado por la nomenklatura&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-26&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gy&#246;rgy Luk&#225;cs: Testamento pol&#237;tico y otros escritos sobre pol&#237;tica y (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-26&#034;&gt;26&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como dijimos, la otra faceta de este movimiento ser&#225; la frustraci&#243;n con los PC en el poder en el Este (vivenciada en el mejor esp&#237;ritu de &#8220;sacrificio de s&#237;&#8221;, y &#8220;sentido de responsabilidad&#8221;) y el desplazamiento de sus mayores simpat&#237;as a los PC occidentales que eran oposici&#243;n al interior de la democracia burguesa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos puntos de vista se expresan claramente en la entrevista a Leandro Konder de 1969. All&#237;, nuevamente, la deformaci&#243;n del marxismo por Stalin es descripta por Luk&#225;cs como un desv&#237;o &#8220;tacticista&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-27&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ya tratamos la incomprensi&#243;n de Luk&#225;cs sobre el proceso posrevolucionario. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-27&#034;&gt;27&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Desde el punto de vista de la necesaria renovaci&#243;n del marxismo, el PCI es citado como el partido &#8220;que posee nivel te&#243;rico m&#225;s elevado&#8221;; en particular, su dirigente hist&#243;rico, Palmiro Togliatii, es considerado &#8220;un revolucionario de alto nivel, un dirigente que ligaba la sensibilidad pol&#237;tica a un relleno de intelectual y pensador&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Carlos Nelson Coutinho resume as&#237; la ubicaci&#243;n de Luk&#225;cs en la &#233;poca: &#8220;Luk&#225;cs ten&#237;a entonces, en los a&#241;os 1960-1970, un peso en la pol&#237;tica cultural del PCI por lo menos tan grande como el de Gramsci. Esos peque&#241;os textos de Luk&#225;cs ten&#237;an siempre, sin duda, una base filos&#243;fica; pero pienso que lo que m&#225;s influenci&#243; en aquella &#233;poca fue su posici&#243;n como comunista abierto, o sea, su propuesta de pol&#237;tica cultural&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-28&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Presencia de Luk&#225;cs en Brasil&#8221;, en Luk&#225;cs y la actualidad del marxismo, op. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-28&#034;&gt;28&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy es visible para todos que aquel rumbo abierto por el PCI, y que aparec&#237;a como tan auspicioso para Luk&#225;cs, llevar&#237;a sin rupturas de continuidad al &#8220;eurocomunismo&#8221;. Creemos que no hay cr&#237;tica m&#225;s contundente a la faceta pol&#237;tica de su proyecto de renovaci&#243;n del marxismo; registremos apenas como evidente que, por el mismo motivo, Luk&#225;cs no dio mayor importancia al fen&#243;meno opuesto, que se desarrollaba en suelo italiano en la &#233;poca &#8211;el opera&#237;smo, especie de negaci&#243;n espontane&#237;sta del stalinismo, y precursor de ultraizquierda de las actuales corrientes autonomistas&#8211;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Breves apuntes acerca de la &#250;ltima obra&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como complemento al estudio de la biograf&#237;a pol&#237;tica de Luk&#225;cs, nos gustar&#237;a ahora se&#241;alar brevemente, y sin pretensi&#243;n de agotar el tema, algunas consideraciones que creemos fundamentales para caracterizar de un punto de vista te&#243;rico la fase final de Luk&#225;cs.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De la cr&#237;tica al stalinismo al programa de &#8220;vuelta a Marx&#8221;&lt;br class='autobr' /&gt;
En su intento de combatir las deformaciones socialdem&#243;cratas y stalinistas del marxismo, Luk&#225;cs formula de manera cada vez m&#225;s program&#225;tica la necesidad de retornar a los escritos de Marx, considerados &#250;nica fuente posible para la renovaci&#243;n de la perspectiva revolucionaria. Al interior de ese proyecto, confiere un espacio no peque&#241;o a la reapropiaci&#243;n de Hegel, y a separar en &#233;ste entre lo que hay de progresivo y lo que debe ser descartado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, es en el interior mismo de su defensa de Marx que aparece, para enorme sorpresa del lector liviano, su reivindicaci&#243;n m&#225;s acabada del papel hist&#243;rico de Stalin. M&#225;s a&#250;n, como veremos en lo que sigue, tal reivindicaci&#243;n est&#225; ligada nada menos que al balance que Luk&#225;cs hace de toda la trayectoria de la dial&#233;ctica (o de la &#8220;verdadera ontolog&#237;a&#8221;) de Hegel en adelante. He aqu&#237; el fragmento (tendremos que citar un tanto extensamente para que se comprenda la l&#243;gica interna de su argumentaci&#243;n):&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Esa concepci&#243;n general [alcanzada por Marx alrededor de 1848] (...) era de tal modo extra&#241;a a las tendencias dominantes de la &#233;poca que no fue comprendida como m&#233;todo ni por los adversarios ni por los seguidores. (...) No mucho tiempo despu&#233;s de la muerte de Marx, ya se encuentra bajo el influjo de esas corrientes [se refiere a las corrientes de pensamiento burguesas, ajenas al marxismo] tambi&#233;n la aplastante mayor&#237;a de sus seguidores declarados. Lo que existe de ortodoxia marxista est&#225; hecho de afirmaciones y consecuencias singulares extra&#237;das de Marx, frecuentemente malinterpretadas y siempre coaguladas en slogans extremistas. (...) Engels busca in&#250;tilmente, a trav&#233;s sobre todo de cr&#237;ticas y consejos epistolares, romper con esa rigidez y conducir a las personas a la dial&#233;ctica aut&#233;ntica. (...) Incluso te&#243;ricos que se revelaron marxistas en muchas cuestiones singulares, como Rosa Luxemburgo o Franz Mehring, pose&#237;an escasa sensibilidad para las tendencias filos&#243;ficas esenciales presentes en la obra de Marx. (...) S&#243;lo con Lenin tiene lugar un verdadero renacimiento de Marx. En particular en sus Cuadernos Filos&#243;ficos, escritos en los primeros a&#241;os de la Primera Guerra Mundial, vuelve a surgir el inter&#233;s por los aut&#233;nticos problemas centrales del pensamiento marxiano&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-29&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El fundamento para lo desarrollado hasta aqu&#237; es provisto por el propio (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-29&#034;&gt;29&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. (...) La obra de Lenin es, despu&#233;s de la muerte de Engels, el &#250;nico intento de amplio alcance en el sentido de restaurar al marxismo en su totalidad, de aplicarlo a los problemas del presente y, por lo tanto, de desarrollarlo. Las circunstancias hist&#243;ricas desfavorables impidieron que la obra te&#243;rica y metodol&#243;gica de Lenin actuara en extensi&#243;n y profundidad. Y eso es verdad aun si tenemos en cuenta que la gran crisis revolucionaria surgida con la Primera Guerra Mundial y con el nacimiento de la Rep&#250;blica Sovi&#233;tica estimul&#243;, en diversos pa&#237;ses, un estudio del marxismo en t&#233;rminos nuevos, frescos, no deformados por las tradiciones de la socialdemocracia aburguesada. La marginaci&#243;n de Marx y de Lenin por la pol&#237;tica de Stalin es tambi&#233;n un movimiento gradual, sobre el que falta hasta nuestros d&#237;as una exposici&#243;n hist&#243;rico-cr&#237;tica. Sin duda, en los inicios, sobre todo en la lucha contra Trotsky, Stalin se presenta como defensor de la teor&#237;a leniniana; y en algunas publicaciones de ese per&#237;odo, hasta el principio de los a&#241;os treinta, revelan la tendencia a afirmar la renovaci&#243;n leniniana del marxismo contra la ideolog&#237;a de la Segunda Internacional. Por m&#225;s correcta que fuese la acentuaci&#243;n de las novedades tra&#237;das por Lenin, tal acentuaci&#243;n &#8211;en el per&#237;odo de Stalin&#8211; tuvo cada vez m&#225;s el efecto de colocar lentamente el estudio de Marx en segundo plano y de traer al primero el estudio de Lenin. Posteriormente, esa orientaci&#243;n &#8211;en particular despu&#233;s de la publicaci&#243;n de la Historia del PCUS (con el cap&#237;tulo sobre la filosof&#237;a)&#8211; se convirti&#243; en la remoci&#243;n de Lenin en favor de Stalin. A partir de entonces, la filosof&#237;a oficial se redujo al comentario de las publicaciones de Stalin. (...) Debemos limitarnos aqu&#237; a registrar la situaci&#243;n. Pero si el marxismo quiere hoy volver a ser una fuerza viva del desarrollo filos&#243;fico, debe en todas las cuestiones retornar al propio Marx&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-30&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ontolog&#237;a del ser social, op. cit..&#034; id=&#034;nh3-30&#034;&gt;30&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este fragmento, adem&#225;s de seguir reivindicando (en su &#250;ltima gran obra, que trabaj&#243; hasta la muerte) el combate de Stalin contra Trotsky, e incluso no s&#243;lo en el plano &#8220;t&#225;ctico&#8221; sino tambi&#233;n en el terreno te&#243;rico, Luk&#225;cs establece aquel que ser&#225; el programa de casi todas las vertientes lukacsianas posteriores: el salto mortal en direcci&#243;n a una vuelta a Marx, ignorando la resistencia revolucionaria efectiva que el movimiento obrero present&#243; frente a la contrarrevoluci&#243;n stalinista en la URSS y en la Internacional Comunista (la que s&#243;lo despu&#233;s de muchos a&#241;os de lucha termin&#243; identificada con el &#8220;trotskismo&#8221;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es por lo tanto casual que, en su gran &#8220;opera prima&#8221;, la principal cr&#237;tica a Stalin sea por haber dado este excesivo &#233;nfasis a Lenin en detrimento de Marx, y despu&#233;s a s&#237; mismo, en detrimento de Lenin. Incomparablemente m&#225;s pr&#243;xima de la realidad nos parece la observaci&#243;n de Trotsky, seg&#250;n la cual Stalin, al contrario de Bernstein, hace la revisi&#243;n de Marx y Engels &#8220;no con la pena del te&#243;rico, sino con la bota de la GPU&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-31&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Stalinismo y bolchevismo: sobre las ra&#237;ces te&#243;ricas e hist&#243;ricas de la IV (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-31&#034;&gt;31&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Breves consideraciones te&#243;ricas sobre la Ontolog&#237;a del ser social&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tomando en cuenta lo que fue dicho anteriormente, y aunque no podamos profundizar los enormes debates alrededor de su &#250;ltima gran obra, haremos algunos comentarios iniciales sobre el contenido te&#243;rico, propiamente dicho, de la misma. Pues si muchos disc&#237;pulos intentan escamotear las problem&#225;ticas relaciones que se&#241;alamos arriba, otros, mucho m&#225;s serios, reconocen su existencia, resaltando, sin embargo, que sus contribuciones te&#243;ricas tendr&#237;an gran valor, si no para &#8220;compensar&#8221; sus defectos, al menos para justificar en &#233;l una separaci&#243;n entre grandezas y miserias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Ontolog&#237;a del ser social, d&#225;ndose una tarea sistem&#225;tica y de largo alcance, planeada para equiparar y superar el edificio te&#243;rico creado en su tiempo por Arist&#243;teles, Luk&#225;cs de hecho nunca llega a estar satisfecho con el resultado de su propio trabajo, y es con mucho esfuerzo que llega a ciertas conclusiones correctas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la parte tem&#225;tica, busca caracterizar hist&#243;ricamente el papel del trabajo en el salto cualitativo entre el ser social conciente y el ser de la naturaleza org&#225;nica meramente biol&#243;gica. De ah&#237;, a trav&#233;s de un sinn&#250;mero de pasajes bastante intrincados, busca derivar todas las dem&#225;s esferas del ser social (sus &#8220;complejos de complejos&#8221;) a partir de aquella matriz b&#225;sica provista por el trabajo. De acuerdo con la estructura general de la obra, en la que la segunda parte se estructura de acuerdo con esa secuencia de complejos problem&#225;ticos, pasar&#237;amos del trabajo a la reproducci&#243;n, de &#233;sta al ideal y la ideolog&#237;a, y finalmente llegar&#237;amos a los problemas relativos a la alienaci&#243;n. El paso siguiente ideado por Luk&#225;cs ser&#237;a escribir la &#201;tica, obra que no lleg&#243; a ser desarrollada. Todo el movimiento conceptual en ese recorrido te&#243;rico es prefigurado como un movimiento en espiral, siempre reponiendo el trabajo como categor&#237;a central, principio ontol&#243;gico del ser social, fundamento de la separaci&#243;n y de la interrelaci&#243;n del hombre con la naturaleza, modelo o &#8220;protoforma&#8221; (como acostumbra expresarlo) de toda actividad humana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por m&#225;s controvertido que pueda ser, el t&#233;rmino ontolog&#237;a aparece sobre todo para sustituir el materialismo dial&#233;ctico, como verdadera filosof&#237;a del marxismo, en un intento de diferenciarse completamente de la tradici&#243;n dogm&#225;tica stalinista. Se sabe, por otro lado, que el t&#233;rmino es extra&#237;do no de Marx o de cualquier autor de la tradici&#243;n marxista cl&#225;sica, sino de Nikolai Hartmann, un fil&#243;sofo de origen alem&#225;n, contempor&#225;neo a Luk&#225;cs y, como &#233;l, especialista en la tradici&#243;n filos&#243;fica alemana desde Kant y Schelling hasta Heidegger.&lt;br class='autobr' /&gt;
Desde ese punto de vista, para hacer justicia al autor que criticamos, es preciso decir que, a pesar de la elecci&#243;n cuestionable de rehabilitar el concepto, en desuso en la tradici&#243;n marxista, no nos parece que haya alg&#250;n esencialismo en el empleo del t&#233;rmino. Desde la cr&#237;tica al propio Hartmann, a quien agradece por el &#8220;bello concepto&#8221;, y sobre todo en la cr&#237;tica a Hegel en el fragmento en que &#8220;deduce&#8221; el ser a partir del no ser en la Ciencia de la L&#243;gica, Luk&#225;cs busca dar una definici&#243;n radicalmente hist&#243;rica y concreta del ser. La ontolog&#237;a aparece as&#237; en general como ese estudio, y en particular la Ontolog&#237;a del ser social como estudio del desarrollo del hombre desde su constituci&#243;n a partir del ser puramente biol&#243;gico, hasta las condiciones de posibilidad de su afirmaci&#243;n comunista (el &#8220;reino de la libertad&#8221; del que hablaba Marx).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En ese sentido, tomando el trabajo como forma primordial de toda relaci&#243;n sujeto/objeto, dialoga, por ejemplo, con el fragmento de Marx, del 18 Brumario, sobre que los &#8220;hombres hacen su propia historia, pero no bajo circunstancias de su elecci&#243;n, sino bajo aquellas que le fueron legadas por el pasado&#8221;. El desarrollo del hombre, que de manera contradictoria y no lineal, sin nunca poder dejar de existir en la base de la reproducci&#243;n biol&#243;gica del hombre (tanto en el sentido del individuo, como en el de la humanidad como un todo, o el &#8220;g&#233;nero humano&#8221; como acostumbra a referirse Luk&#225;cs en el lenguaje de los Manuscritos de 1844). Y con ese retroceso de los l&#237;mites naturales, de las retracciones objetivas, se desarrolla una creciente capacidad subjetiva del hombre, de dominar cada vez m&#225;s y mejor a la naturaleza, aumentar el abanico de elecciones concientes y el alcance de ellas en la determinaci&#243;n de su existencia, y as&#237; es que se acrecienta siempre el car&#225;cter social de la sociedad humana, hasta el momento en que la satisfacci&#243;n de la necesidad individual y la realizaci&#243;n pr&#225;ctica de la humanidad como un todo (de su &#8220;ser gen&#233;rico&#8221;, tomado en un sentido hist&#243;rico-dial&#233;ctico) coinciden como dos momentos de una misma cosa [es decir, hasta que se alcanza el reino de la libertad]. Cuando deja su propia &#233;poca hist&#243;rica entre par&#233;ntesis, y discute en un nivel mayor de abstracci&#243;n o de distanciamiento hist&#243;rico, sobre todo cuando comenta y desarrolla los fragmentos dejados por Marx, &#161;Luk&#225;cs es bastante marxista!&lt;br class='autobr' /&gt;
Ya en la parte hist&#243;rica, luego de una breve discusi&#243;n con corrientes contempor&#225;neas suyas como el neopositivismo y el existencialismo, y luego de la reivindicaci&#243;n y delimitaci&#243;n con respecto a Nikolai Hartmann, Luk&#225;cs tratar&#225; particularmente la trayectoria de la &#8220;ontolog&#237;a dial&#233;ctica&#8221; de Hegel a Marx hasta nuestros d&#237;as. Ya tratamos arriba lo problem&#225;tica que es la lectura de Luk&#225;cs sobre el destino de la dial&#233;ctica despu&#233;s de la muerte de Marx y de Engels. El abordaje de la g&#233;nesis del marxismo es, sin embargo, mucho m&#225;s interesante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De conjunto, toda la secci&#243;n de Ontolog&#237;a del ser social dedicada a Hegel est&#225; volcada a la separaci&#243;n en &#233;ste de lo que hay de grandioso y fecundo (tendiente a una &#8220;verdadera ontolog&#237;a&#8221;) y lo que hay de deformado y equ&#237;voco (&#8220;falsa ontolog&#237;a&#8221;), resaltando los n&#250;cleos verdaderos, los &#8220;elementos materialistas&#8221; al interior de su idealismo, etc.. La cumbre del razonamiento es el &#233;nfasis en la conquista expresada en las &#8220;determinaciones reflexivas&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-32&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Las determinaciones reflexivas ser&#237;an las relaciones dial&#233;cticas entre pares (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-32&#034;&gt;32&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; hegelianas, en las contradicciones engendradas por la interpretaci&#243;n logicizante que Hegel les da a tales determinaciones dial&#233;cticas, y en la aplicabilidad ontol&#243;gica a que ellas se prestan cuando son interpretadas en su sentido correcto. Vale se&#241;alar, apenas, que a pesar de la sofisticaci&#243;n te&#243;rica, con respecto a eso no hay un gran paso adelante con relaci&#243;n a lo afirmado por Engels en su Ludwig Feuerbach y el fin de la filosof&#237;a cl&#225;sica alemana, cuando &#233;ste apunta que lo fundamental es la contradicci&#243;n entre el m&#233;todo revolucionario (dial&#233;ctico) de Hegel y su sistema conservador que lo aprisiona&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-33&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Lo que contrasta con la mal velada arrogancia con la que el fil&#243;sofo h&#250;ngaro (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-33&#034;&gt;33&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y lo mismo vale para otros temas. A&#250;n con relaci&#243;n a la cuesti&#243;n de la centralidad del trabajo para el hombre (el &#8220;ser social&#8221;), tampoco hay un gran paso adelante con respecto a lo ya establecido por Engels; en definitiva, fue precisamente &#233;ste quien explicit&#243; el papel del trabajo en la transformaci&#243;n del mono en hombre, o sea, en la aparici&#243;n de esta esfera superior, conciente, del ser. La dial&#233;ctica de la naturaleza, otro tema explicitado por Engels y condenado por el idealismo subjetivista del joven Luk&#225;cs, es redimida por este &#250;ltimo, aunque nuevamente sin avances significativos, a despecho del vasto terreno que los desarrollos cient&#237;ficos del siglo XX propiciaban para ello &#8211;al contrario, Luk&#225;cs se limita en lo esencial a corregir sus propios errores juveniles&#8211;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-34&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;A prop&#243;sito, y dicho sea de paso, gran parte del marxismo acad&#233;mico (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-34&#034;&gt;34&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. De conjunto, podr&#237;amos decir que Luk&#225;cs se detiene en fragmentos apresurados de Engels en los que &#233;ste reduce la complejidad y la mediaciones dial&#233;cticas entre fen&#243;menos o esferas del ser, u otras en que &#233;ste parece reducir la distancia entre Marx y Hegel, en particular entre el significado de la dial&#233;ctica para ambos. Sin embargo, dejando de lado ciertas precisiones que el trabajo minucioso de Luk&#225;cs sobre los estudios de Marx permite hacer, las verdaderas s&#237;ntesis creadoras est&#225;n en Engels, cuando no en el propio Marx.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la parte que sigue, el cap&#237;tulo dedicado a Marx, en particular cuando analiza su cr&#237;tica de la econom&#237;a pol&#237;tica, Luk&#225;cs muestra c&#243;mo las determinaciones materialistas ocultas bajo el sistema idealista especulativo de Hegel se tornan aqu&#237;, por primera vez, en determinaciones ontol&#243;gicas, es decir, pasan concientemente a reproducir las determinaciones objetivas del propio ser. Nuevamente, estamos obligados a reconocer que, cuando habla propiamente de Marx, aun en sus consideraciones metodol&#243;gicas m&#225;s generales, Luk&#225;cs aparenta manejar efectivamente al marxismo y dar cuenta de la tarea de reproducir con sus categor&#237;as el movimiento hist&#243;rico efectivo. Es lo que vemos, para quedarnos s&#243;lo en un ejemplo, en su argumentaci&#243;n de que la centralidad de la categor&#237;a del valor es un &#8220;hecho ontol&#243;gico&#8221;, presente en la propia realidad, y no un mero &#8220;axioma&#8221;. Luk&#225;cs muestra el movimiento del valor de uso en la historia de la humanidad, y c&#243;mo en el capitalismo esa forma suya de manifestaci&#243;n que es el valor de cambio (o, simplemente, el valor), se le sobrepone y lo domina; al mismo tiempo en que el nivel m&#225;s elemental, el valor de uso, tambi&#233;n puede emanciparse de ese yugo, es decir, el predominio del valor sobre el valor de uso puede ser superado (junto con la mercanc&#237;a, el dinero, el Estado, etc.).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De todas maneras, dicho de forma ligera, y a pesar de que no buscamos en ning&#250;n momento ocultar el valor de las mejores partes de su exposici&#243;n sobre la doctrina de Marx y su contraste con las dem&#225;s corrientes filos&#243;ficas pasadas y presentes, si analizamos los pasos te&#243;ricos efectivos m&#225;s all&#225; de esa exposici&#243;n, vemos que son enormemente tortuosos y problem&#225;ticos. En la parte tem&#225;tica de la Ontolog&#237;a, eso se manifiesta en que a medida que nos distanciamos del cap&#237;tulo sobre el trabajo y entramos en las dem&#225;s dimensiones del &#8220;ser social&#8221;, el intento de derivar todo de la categor&#237;a trabajo, con todos los cuidados cada vez m&#225;s necesarios para que los pasos de esa derivaci&#243;n no sean demasiado mec&#225;nicos o unilaterales, confiere al texto un car&#225;cter demasiado intrincado y herm&#233;tico, y de ah&#237; cierta apariencia escol&#225;stica explorada con sagacidad por sus cr&#237;ticos m&#225;s carentes de buena fe. Sin embargo, aunque dejemos de lado esa cr&#237;tica f&#225;cil, en &#250;ltima instancia apenas formal, queda el hecho de que, para que la definici&#243;n de que la categor&#237;a trabajo est&#225; en la base de todo lo que se refiere al hombre no caiga en el reduccionismo, es necesario dar a esa categor&#237;a un sentido tan amplio que llega al l&#237;mite de perderse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El corolario de esa deficiencia fundamental se manifiesta, precisamente, en el proyecto no alcanzado de &#201;tica. Pues sin superar jam&#225;s aquella incomprensi&#243;n suya de 1918 sobre el planteo marxista del problema moral en tanto problema pr&#225;ctico, Luk&#225;cs quer&#237;a, en un nivel superior al de Ontolog&#237;a del ser social, escribir una &#201;tica marxista en la que la relaci&#243;n del hombre con su trabajo, como objetivaci&#243;n de sus fines previamente ideados, ser&#237;a la base para comprender toda la relaci&#243;n entre el ser y el deber ser, etc..&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A&#250;n as&#237;, el propio proyecto de una &#201;tica marxista nos parece extremadamente problem&#225;tico. Volviendo al texto de Trotsky que citamos en el inicio de este art&#237;culo, por ocasi&#243;n del primer embrollo de Luk&#225;cs con el tema moral: &#8220;Cuando decimos que el fin justifica los medios, de esto deriva para nosotros que el gran fin revolucionario rechaza, en cuanto a medios, todos los procedimientos y m&#233;todos indignos que lanzan una parte de la clase obrera contra otra; o que intentan hacer &#8216;la felicidad de las masas' sin su concurso; o que reducen la confianza de las masas en ellas mismas y en su organizaci&#243;n, sustituy&#233;ndolas por la adoraci&#243;n de los &#8216;jefes' (...) Estos criterios no definen, evidentemente, lo que est&#225; permitido y lo que es inadmisible en cada caso dado. Semejantes respuestas autom&#225;ticas no pueden existir. Los problemas de la moral revolucionaria se confunden con las cuestiones de la estrategia y de la t&#225;ctica revolucionarias. Solamente la experiencia viva del movimiento, iluminada por la teor&#237;a, puede dar la respuesta correcta a esos problemas&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-35&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Su moral y la nuestra&#8221;, op. cit..&#034; id=&#034;nh3-35&#034;&gt;35&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ah&#237; que no nos parezca casual que Luk&#225;cs, que se destacaba por tomar en serio los problemas te&#243;ricos a los que se dedicaba y hu&#237;a de las respuestas improvisadas o artificialmente (escol&#225;sticamente) elaboradas, se haya debatido por tan largos a&#241;os con el proyecto de su &#201;tica, y no haya logrado dejar algo sustancial sobre el tema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los seguidores de Luk&#225;cs, la serie de problemas apuntada arriba llevar&#225; a impasses te&#243;ricos y pr&#225;cticos de diversos &#243;rdenes; y as&#237;, si acompa&#241;amos los desarrollos por ellos intentados para seguir en la senda inaugurada por la Ontolog&#237;a del ser social, se hace entonces necesario reconocer que, como l&#237;nea general de los disc&#237;pulos, parece haber en ellos siempre un excedente de abstracci&#243;n en el trato con lo real; lo que se torna a&#250;n m&#225;s claro cuando notamos que, entre ellos, y con demasiada frecuencia, se habla de la ontolog&#237;a para no hablar del ser. El movimiento emprendido por Marx en direcci&#243;n de asir la realidad viva se transforma en un movimiento de categor&#237;as tanto m&#225;s complejo y &#8220;dial&#233;ctico&#8221; cuanto m&#225;s destinado a sustituir en el pensamiento el movimiento real que por medio de &#233;stas deber&#237;a ser aprehendido. Este problema, que est&#225; muy lejos de reducirse a un problema de lenguaje, constituye probablemente uno de los mejores puntos de partida para la cr&#237;tica inmanente, interna, de su obra te&#243;rica; supera, sin embargo, los objetivos mucho m&#225;s modestos del presente trabajo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, mismo entre los disc&#237;pulos, no son pocos los que reconocen la existencia de un considerable desnivel entre las partes &#8220;hist&#243;rica&#8221; y &#8220;tem&#225;tica&#8221; de la Ontolog&#237;a, o por lo menos la gran heterogeneidad de la segunda. Desnivel semejante que se expresa tambi&#233;n internamente en varias de sus obras anteriores. Pues desde El joven Hegel y El asalto a la raz&#243;n, en sus mejores momentos, es innegable el m&#233;rito de Luk&#225;cs como, por as&#237; decirlo, profesor de historia de la filosof&#237;a. En menor medida, tambi&#233;n tenemos que reconocer su m&#233;rito como divulgador de la obra te&#243;rica de Marx &#8211;y decimos que eso se da en menor medida porque, en ese segundo aspecto, cualquier m&#233;rito que le atribuyamos nos parece altamente problem&#225;tico, en la medida en que al mismo tiempo deforma el marxismo en la pr&#225;ctica y en su relaci&#243;n con la pr&#225;ctica, a despecho de toda la ortodoxia presente en la lectura &#8220;exeg&#233;tica&#8221; (es decir, &#8220;ultra-rigurosa&#8221;) de los textos cl&#225;sicos de Marx&#8211;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, y a despecho de los problemas aqu&#237; destacados, la presencia actual de Luk&#225;cs, especialmente en Brasil, aunque tambi&#233;n en algunos otros pa&#237;ses, se explica tambi&#233;n por el contrapunto que ofrece a la constelaci&#243;n intelectual que se afirm&#243; con la reacci&#243;n ideol&#243;gica de fin de siglo &#8211;estructuralismo y posestructuralismo, posmodernismo en general, vertientes de la apolog&#233;tica neoliberal, etc.&#8211; y el instrumento te&#243;rico dado por Luk&#225;cs para derrotarlos desde el punto de vista puramente intelectual. En suma, en el momento de mayor defensiva hist&#243;rica del marxismo, Luk&#225;cs aparece como una trinchera para combatir a los te&#243;ricos de la burgues&#237;a decadente que se vieron, por un inusitado giro de la historia, en posici&#243;n ofensiva.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por eso, cuando hablamos de la relaci&#243;n &#8220;hegeliana&#8221; de Luk&#225;cs con el &#8220;socialismo real&#8221;, no se trata s&#243;lo de una analog&#237;a formal, aunque tampoco con eso queremos subrayar exclusivamente el car&#225;cter negativo de ese hecho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al contrario, y con m&#225;s raz&#243;n, si hay algo en la obra te&#243;rica de Luk&#225;cs que prueba merecer, de hecho, ser reivindicado en el sentido profundo del t&#233;rmino, eso debe darse obligatoriamente a partir de un claro rechazo al conjunto de posiciones pr&#225;cticas por &#233;l asumidas a lo largo de la vida, y de lo que eso revela de su propia comprensi&#243;n del marxismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez que, liquidada la generaci&#243;n que represent&#243; el auge de las Internacionales II y III, cupo casi exclusivamente a Trotsky la tarea de llevar adelante los contenidos fundamentales del marxismo tanto en el aspecto te&#243;rico como en el pr&#225;ctico, es evidente que una serie enorme de problemas no pudieron ser abordados por &#233;l &#8211;y particularmente la cuesti&#243;n de los desarrollos (negativos) ideol&#243;gicos y filos&#243;ficos del mundo burgu&#233;s en declinaci&#243;n&#8211;. M&#225;s a&#250;n, podemos decir, por ejemplo, que Trotsky no pudo tratar los important&#237;simos desarrollos cient&#237;ficos, especialmente de Einstein a Bohr, con la dedicaci&#243;n que caracteriz&#243; al &#250;ltimo Engels.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luk&#225;cs intent&#243; encargarse de aquella otra tarea, aunque sus conquistas aqu&#237; &#8220;se mueven en un esti&#233;rcol de contradicciones&#8221;, por as&#237; decir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Conclusi&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No se trataba aqu&#237; de explicitar la senda recorrida (y dejada por recorrer...) por Luk&#225;cs en el camino de Est&#233;tica a Ontolog&#237;a y de evaluar la fecundidad de esa senda y el valor en seguir en ella o, al contrario, su esterilidad y la necesidad de descartarla. Mejor dicho, no quisimos, o no pudimos, tanto explicitar por la cr&#237;tica inmanente los momentos en que Ontolog&#237;a y el camino por ella abierto se configuran como &#8220;callejones sin salida&#8221; te&#243;ricos, sino antes comprender el callej&#243;n sin salida en que se hab&#237;a metido su autor, ciertamente debido a las alternativas por &#233;l tomadas ante los grandes desaf&#237;os del siglo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De todas maneras, el examen de la obra de Luk&#225;cs confirma que sigue siendo inmensamente m&#225;s f&#225;cil reproducir los principios formales del m&#233;todo dial&#233;ctico que encontrar en la realidad las conexiones determinantes ocultas y actuar sobre las contradicciones de la realidad en un sentido marxista. De esto da muestra cabal el hecho de que los &#8220;fan&#225;ticos de la totalidad&#8221; (comenzando por Luk&#225;cs, aunque incluyendo algunos de sus disc&#237;pulos m&#225;s empe&#241;ados) no supieron analizar la din&#225;mica de los acontecimientos hist&#243;ricos, y en particular de la revoluci&#243;n en su mec&#225;nica interna, a partir de esa totalidad contradictoria compuesta por la econom&#237;a, las relaciones interestatales y la lucha de clases tomadas a escala mundial&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-36&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Al contrario, tanto el &#8220;maestro&#8221; como muchos de sus disc&#237;pulos permanecieron (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-36&#034;&gt;36&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;p align=&#034;center&#034;&gt;*******&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Rechazar la soluci&#243;n lukacsiana a los graves dilemas humanos planteados por el siglo XX es rechazar su interpretaci&#243;n unilateral como &#8220;tragedia&#8221; &#8211;o sea, como una sucesi&#243;n de eventos terribles ante los que no hab&#237;a nada que hacer&#8211;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si quisi&#233;ramos terminar con una provocaci&#243;n, podr&#237;amos usar, contra Luk&#225;cs, la frase de &#201;mile Zola sobre la marcha de la verdad con la que cierra el &#8220;Post-Scriptum&#8221; de 1957 a Mi camino hacia Marx. Zola afirma que la verdad camina lentamente y que en el final de los finales nada podr&#225; detenerla. Que as&#237; sea, no s&#243;lo para la verdad, sino para la revoluci&#243;n proletaria internacional y el impulso de la humanidad en direcci&#243;n a su completa emancipaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Traducido por Isabel Infanta&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb3-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Aunque el principal modelo que tenemos en mente en esta cr&#237;tica sea el profesor rumano Nicolai Tertulian, que en sus intentos de defender al maestro incurre en barbaridades que no existen en otros disc&#237;pulos, tambi&#233;n en Brasil no son pocos los que a&#250;n hoy buscan sostener la posici&#243;n de que Luk&#225;cs no habr&#237;a sido stalinista, sino s&#243;lo &#8220;alguien que eligi&#243; entablar su combate por adentro del &#8216;movimiento comunista real'&#8221;. Y es el caso, por ejemplo, de Jos&#233; Paulo Netto (de quien extraigo la frase entrecomillada) y de Ricardo Antunes, entre muchos otros. Cf. la colecci&#243;n de art&#237;culos Luk&#225;cs, un Galileo en el siglo XX, organizada por Ricardo Antunes y Walquiria Le&#227;o Rego, San Pablo, Boitempo Editorial, 1996 (2&#176; ed.).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Nombre dado al c&#237;rculo de sus disc&#237;pulos m&#225;s pr&#243;ximos, cuyo nombre principal es el de Agnes Heller. Los miembros de la llamada Escuela de Budapest pasaron a criticar a Luk&#225;cs despu&#233;s de su muerte, aline&#225;ndose con el bloque liberal occidental encabezado por EE. UU. Volveremos a ellos m&#225;s adelante.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Luk&#225;cs, Pensamiento Vivido. Autobiograf&#237;a en di&#225;logo, San Pablo/Vi&#231;osa (MG), Estudios y Ediciones Ad Hominem/ Editora UFV, 1999.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Quiz&#225;s no est&#233; dem&#225;s decir, con esto, que no es exactamente por su calidad como marxista que Luk&#225;cs es elegido ministro de Cultura en la breve Rep&#250;blica Sovi&#233;tica H&#250;ngara. La sobrevaloraci&#243;n de esa experiencia pr&#225;ctica suya fue diversas veces desmentida por &#233;l mismo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Todas las citas de este fragmento son de &#8220;Mi camino hacia Marx&#8221;, de 1933. El texto fue incluido en la colecci&#243;n Marx Hoy, organizada por Jos&#233; Chasin, San Pablo, Editora Ensaio, 1983.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Luk&#225;cs, &#8220;El bolchevismo como problema moral&#8221;, incluido en el ap&#233;ndice de La evoluci&#243;n pol&#237;tica de Luk&#225;cs, 1909-1929, de Michael l&#246;wy, San Pablo, Cortez Editora, 1998.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Lenin, Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo, San Pablo, Editora Global, 1989.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;M&#225;s tarde, como veremos, Luk&#225;cs aplicar&#225; la misma l&#243;gica en la defensa de Stalin contra sus opositores, especialmente contra Trotsky.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ya aqu&#237; es lanzada la tesis, elaborada con mucho m&#225;s detalle doce a&#241;os despu&#233;s en El joven Hegel, de que el punto culminante de la trayectoria intelectual de Hegel estar&#237;a justamente ligado al momento en que abandona los ideales revolucionarios despertados por el jacobinismo y por Napole&#243;n, pasando a la defensa conservadora del Estado prusiano como &#8220;realizaci&#243;n de la Idea&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Se trata de la obra &#8220;L&#234;nin, estudo sobre a coer&#234;ncia de seu pensamento&#8221;, in&#233;dita en portugu&#233;s. Existe versi&#243;n en espa&#241;ol, Lenin, la coherencia de su pensamiento, M&#233;xico, Ed. Grijalbo, 1970.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Las citas de este p&#225;rrafo son del texto &#8220;Tesis de Blum&#8221;, citado por Michael l&#246;wy en La evoluci&#243;n pol&#237;tica de Luk&#225;cs..., op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El &#8220;Post-Scriptum&#8221; est&#225; incluido en Marx Hoy, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-13&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-13&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-13&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;13&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Pensamiento Vivido, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-14&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-14&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-14&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;14&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Luk&#225;cs y el stalinismo&#8221;, de Nicolai Tertulian. Una versi&#243;n electr&#243;nica est&#225; disponible en &lt;a href=&#034;http://www.verinotio.org.br&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.verinotio.org.br&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-15&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-15&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-15&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;15&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Con referencia a esto, dec&#237;a Trotsky: &#8220;La reacci&#243;n social, en cualquiera de sus formas, se ve obligada a ocultar sus fines verdaderos. Cuanto m&#225;s brutal es el paso de la revoluci&#243;n a la reacci&#243;n, m&#225;s la reacci&#243;n depende de las tradiciones de la revoluci&#243;n; es decir, m&#225;s la reacci&#243;n teme a las masas, y tanto m&#225;s est&#225; obligada a recurrir a la mentira y a la falsificaci&#243;n en la lucha contra los representantes de la revoluci&#243;n. Las falsificaciones stalinistas no son fruto de la &#8216;amoralidad' bolchevique; no, como todos los eventos importantes de la historia, son producto de una lucha social concreta; adem&#225;s de la m&#225;s p&#233;rfida y cruel que pueda existir: la lucha de una nueva aristocracia contra las masas que la llevaron al poder&#8221; (&#8220;Su moral y la nuestra&#8221;, incluido en Escritos Filos&#243;ficos, Bs. As., CEIP Le&#243;n Trotsky, 2004).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-16&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-16&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-16&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;16&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Luk&#225;cs, El Asalto a la Raz&#243;n. La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler, M&#233;xico, Ed. Grijalbo, 1972. El reparo, al final del mismo ep&#237;logo, de que la causa de las guerras s&#243;lo terminar&#225; de hecho con la afirmaci&#243;n del socialismo sobre el capitalismo, no modifica lo esencial del punto de vista expuesto por Luk&#225;cs. Al contrario, aclara mejor su concatenaci&#243;n interna, lo que no lo hace siquiera un mil&#237;metro m&#225;s justo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-17&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-17&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-17&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;17&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#237;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-18&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-18&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-18&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;18&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Luk&#225;cs, El Asalto a la Raz&#243;n, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-19&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-19&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-19&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;19&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Hay que agregar a esto la afirmaci&#243;n de M&#233;sz&#225;ros, ya a mediados de los a&#241;os 1970, sobre la imposibilidad de un retroceso de la URSS y de los pa&#237;ses del glacis a las relaciones capitalistas, y tendremos una bella demostraci&#243;n de la incapacidad de Luk&#225;cs y sus seguidores directos para comprender las contradicciones fundamentales en la econom&#237;a sovi&#233;tica y en su relaci&#243;n con el r&#233;gimen totalitario stalinista. &#161;Qu&#233; diferencia con el vigor prof&#233;tico de la caracterizaci&#243;n de Trotsky, para quien la restauraci&#243;n ser&#237;a inevitable en ausencia de una segunda revoluci&#243;n obrera que derrumbase a la burocracia!&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-20&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-20&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-20&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;20&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Para un conocimiento m&#225;s profundo de la revoluci&#243;n h&#250;ngara de 1956, ver Hungr&#237;a del '56, Bs. As., Ediciones IPS&#8211;CEIP, 2006.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-21&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-21&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-21&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;21&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Basta recordar que se trata de situaciones revolucionarias en pa&#237;ses centrales como Francia e Italia, crisis aguda en EE.UU. debido a la guerra de Vietnam y a movimientos internos como el de los negros; y en los pa&#237;ses dominados por el stalinismo, la Primavera de Praga y nuevos movimientos contestatarios en Polonia, etc..&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-22&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-22&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-22&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;22&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;l&#246;wy concluye su investigaci&#243;n sobre Luk&#225;cs con el siguiente fragmento: &#8220;La muerte interrumpi&#243; en su inicio, el 4 de junio de 1971, esta espantosa &#8216;vuelta a las ra&#237;ces'; despu&#233;s de medio siglo de &#8216;ilusiones perdidas', Luk&#225;cs hab&#237;a reencontrado un poco en sus tres &#250;ltimos a&#241;os la esperanza intensa, la llama ardiente del Comisario del Pueblo de 1919&#8221; (La evoluci&#243;n pol&#237;tica de Luk&#225;cs, 1909-1929, op. cit.).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-23&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-23&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-23&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;23&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Recordemos apenas que en 1938, cuando se escribi&#243; el Programa de Transici&#243;n de la IV Internacional, a&#250;n no hab&#237;a existido ning&#250;n movimiento espont&#225;neo de masas apuntando a un choque frontal revolucionario con la burocracia, y sin embargo en ese documento encontramos una defensa resoluta y un programa para la necesaria revoluci&#243;n pol&#237;tica en la URSS: una revoluci&#243;n que preservando la propiedad nacionalizada, estaba lejos sin embargo de restringirse a cambios &#8220;pol&#237;ticos&#8221; en el r&#233;gimen, sino que abarcaba a toda la sociedad y a la econom&#237;a. Luk&#225;cs, a su vez, aun despu&#233;s del 1956 h&#250;ngaro y el 1968 checoslovaco (para no hablar de Polonia, de Berl&#237;n, etc.), no conclu&#237;a por la necesidad de la segunda revoluci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-24&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-24&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-24&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;24&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Presencia de Luk&#225;cs en Brasil&#8221;, en Luk&#225;cs e la actualidad del marxismo, op. cit..&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-25&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-25&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-25&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;25&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Democracia hoy y ma&#241;ana&#8221; publicado despu&#233;s como El hombre y la democracia, Buenos Aires, Editorial Contrapunto, 1989.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-26&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-26&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-26&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;26&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gy&#246;rgy Luk&#225;cs: Testamento pol&#237;tico y otros escritos sobre pol&#237;tica y filosofia. Antonino Infranca e Miguel Vedda (compiladores), Bs. As., Ediciones Herramienta, 2003.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-27&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-27&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-27&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;27&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ya tratamos la incomprensi&#243;n de Luk&#225;cs sobre el proceso posrevolucionario. Sin embargo vale la pena resaltar otra consecuencia de las distorsiones en su concepci&#243;n. Es que la enorme laguna que se abre en el pensamiento lukacsiano, al no tener en cuenta el proceso de burocratizaci&#243;n y su influencia sobre los posicionamientos pol&#237;ticos decisivos de Stalin, hace que Luk&#225;cs sostenga la posici&#243;n absurda de que Stalin estar&#237;a invariablemente equivocado en las cuestiones te&#243;ricas fundamentales, pero debido a su &#8220;genialidad t&#225;ctica&#8221;, &#161;tendr&#237;a raz&#243;n en las cuestiones cruciales del movimiento comunista de 1924 a 1953! (con la breve excepci&#243;n del &#8220;tercer per&#237;odo&#8221;).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-28&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-28&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-28&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;28&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Presencia de Luk&#225;cs en Brasil&#8221;, en Luk&#225;cs y la actualidad del marxismo, op. cit..&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-29&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-29&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-29&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;29&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El fundamento para lo desarrollado hasta aqu&#237; es provisto por el propio Lenin, citado por Luk&#225;cs: &#8220;No se puede comprender plenamente El Capital de Marx y, en particular, su primer cap&#237;tulo, si no se estudia atentamente y si no se comprende toda la L&#243;gica de Hegel. Por consiguiente, despu&#233;s de medio siglo, &#161;ning&#250;n marxista comprendi&#243; a Marx!&#8221;. La cita est&#225; en Luk&#225;cs, Ontolog&#237;a del ser social, San Pablo, LECH, 1979.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-30&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-30&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-30&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;30&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ontolog&#237;a del ser social, op. cit..&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-31&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-31&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-31&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;31&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Stalinismo y bolchevismo: sobre las ra&#237;ces te&#243;ricas e hist&#243;ricas de la IV Internacional&#8221;, en Escritos 1929-1940, versi&#243;n digitalizada disponible en &lt;a href=&#034;http://www.ceip.org.ar&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.ceip.org.ar&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-32&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-32&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-32&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;32&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Las determinaciones reflexivas ser&#237;an las relaciones dial&#233;cticas entre pares de categor&#237;as tales como lo universal y lo particular, el contenido y la forma, etc..&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-33&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-33&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-33&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;33&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Lo que contrasta con la mal velada arrogancia con la que el fil&#243;sofo h&#250;ngaro se refiere muchas veces a Engels, y que se torn&#243; un lugar com&#250;n reproducir en ciertos medios universitarios.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-34&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-34&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-34&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;34&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;A prop&#243;sito, y dicho sea de paso, gran parte del marxismo acad&#233;mico brasile&#241;o se mantiene en la posici&#243;n juvenil de Historia y conciencia de clase; no s&#243;lo los frankfurtianos, para quienes la acentuaci&#243;n de los errores idealistas de este libro es una verdadera profesi&#243;n de vida, sino tambi&#233;n en m&#225;s de un disc&#237;pulo, dejando en este caso de seguir una clara evoluci&#243;n positiva del pensamiento del &#8220;maestro&#8221;. Para los interesados en el tema, se encuentran en los &#8220;Cuadernos 1933-35&#8221; de Trotsky fecundas notas sobre la cuesti&#243;n de la dial&#233;ctica de la naturaleza y su diferencia con relaci&#243;n a la dial&#233;ctica de la sociedad humana, o dial&#233;ctica subjetiva (Le&#243;n Trotsky, Escritos Filos&#243;ficos, op. cit.).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-35&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-35&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-35&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;35&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Su moral y la nuestra&#8221;, op. cit..&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-36&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-36&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3-36&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;36&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Al contrario, tanto el &#8220;maestro&#8221; como muchos de sus disc&#237;pulos permanecieron atados a la acentuaci&#243;n unilateral de la noci&#243;n de &#8220;formaci&#243;n nacional&#8221;, tomada aisladamente, y por eso precisamente en la fase hist&#243;rica en que &#233;sta, sin perder sus determinaciones particulares, se hac&#237;a cada vez m&#225;s incomprensible en abstracci&#243;n del sistema mundial que la envuelve y domina. Los corolarios de esta deficiencia fueron, principalmente, la aceptaci&#243;n del &#8220;socialismo en un solo pa&#237;s&#8221;, por un lado, y de la teor&#237;a de los &#8220;pa&#237;ses no maduros&#8221; para la revoluci&#243;n socialista, en la que encajar&#237;a Brasil, por otro.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="pt_br">
		<title>A polariza&#231;&#227;o pol&#237;tica na Argentina de Cristina Kirchner, a &#8220;teoria do populismo&#8221; e a esquerda</title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/A-polarizacao-politica-na-Argentina-de-Cristina-Kirchner-a-teoria-do-populismo-e-a-esquerda</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/A-polarizacao-politica-na-Argentina-de-Cristina-Kirchner-a-teoria-do-populismo-e-a-esquerda</guid>
		<dc:date>2008-04-08T23:53:57Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>pt_br</dc:language>
		<dc:creator>Edison Salles</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Argentina</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;As v&#233;speras do anivers&#225;rio de 44 anos do golpe contra-revolucion&#225;rio de 1964, a Folha de S&#227;o Paulo, &#243;rg&#227;o geralmente associado &#225;s alas democr&#225;ticas da burguesia paulistana, publicou um editorial sobre a crise ent&#227;o aberta na Argentina que constitui uma pe&#231;a reveladora da ideologia de certos setores &#8220;democr&#225;ticos&#8221; da burguesia brasileira. &lt;br class='autobr' /&gt;
Neste artigo, que tratar&#225; brevemente da recente crise pol&#237;tica na Argentina e das posi&#231;&#245;es da esquerda local frente &#227; crise, nos deteremos na an&#225;lise (&#8230;)&lt;/p&gt;


-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Articulos-en-portugues" rel="directory"&gt;Art&#237;culos en portugu&#233;s&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/America-Latina" rel="tag"&gt;Am&#233;rica Latina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Argentina-100" rel="tag"&gt;Argentina&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://www.estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH73/arton1221-03a4d.jpg?1694432666' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='73' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;As v&#233;speras do anivers&#225;rio de 44 anos do golpe contra-revolucion&#225;rio de 1964, a Folha de S&#227;o Paulo, &#243;rg&#227;o geralmente associado &#225;s alas democr&#225;ticas da burguesia paulistana, publicou um editorial sobre a crise ent&#227;o aberta na Argentina que constitui uma pe&#231;a reveladora da ideologia de certos setores &#8220;democr&#225;ticos&#8221; da burguesia brasileira.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Neste artigo, que tratar&#225; brevemente da recente crise pol&#237;tica na Argentina e das posi&#231;&#245;es da esquerda local frente &#227; crise, nos deteremos na an&#225;lise apresentada pela Folha para a crise no pa&#237;s vizinho, pois consideramos que do ponto de vista ideol&#243;gico esta marca um curso direitista altamente revelador de algumas das tend&#234;ncias mais profundas da situa&#231;&#227;o nacional. A chave da pol&#234;mica est&#225; no uso particular dado &#227; explica&#231;&#227;o da crise como sintoma do que seria o &#034;esgotamento da pol&#237;tica populista&#034; do casal N&#233;stor e Cristina Kirchner.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Uma breve introdu&#231;&#227;o &#227; recente crise na Argentina&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;O in&#237;cio da crise est&#225; ligado ao an&#250;ncio pelo governo de Cristina Kirchner, no dia 11 de mar&#231;o, de um aumento importante na carga de impostos sobre os produtos agr&#237;colas, um pacote tribut&#225;rio que ficou conhecido como &#8220;reten&#231;&#245;es m&#243;veis&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dias depois come&#231;ava a paralisa&#231;&#227;o agropecu&#225;ria que deu origem a uma enorme crise pol&#237;tica, produzindo um giro brusco no cen&#225;rio pol&#237;tico nacional. O auge da crise se deu ap&#243;s o dia 25 de mar&#231;o, quando um duro discurso de Cristina Kirchner provocou uma grande manifesta&#231;&#227;o das classes m&#233;dias urbanas na forma de um enorme &#8220;panela&#231;o&#8221; em frente &#227; sede do governo, e um salto na polariza&#231;&#227;o com o campo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como sabemos, atualmente a crise foi debelada, mediante uma pol&#237;tica gradual do governo que j&#225; no dia 27/3 iniciou um recuo parcial, anunciando em 31/3 uma diferencia&#231;&#227;o nas medidas para amenizar o golpe sobre os pequenos produtores, ao mesmo tempo em que redobrava a campanha contra o desabastecimento de produtos b&#225;sicos causado pela paralisa&#231;&#227;o dos produtores rurais. O resultado foi um recuo dos impulsionadores do conflito no campo, que anunciaram no dia 2/4 uma tr&#233;gua de 30 dias, ao longo dos quais buscar&#227;o uma negocia&#231;&#227;o com o governo que termine definitivamente com o conflito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De todo modo, o confronto com os latifundi&#225;rios e empres&#225;rios do agroneg&#243;cio, os quais mobilizaram para seus fins os pequenos produtores rurais, deixar&#225; marcas profundas na administra&#231;&#227;o de Cristina Kirchner, que completou recentemente seus primeiros cem dias de governo, e nesse sentido pode-se dizer que a crise pol&#237;tica ainda n&#227;o est&#225; encerrada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;A FSP: uma leitura pra l&#225; de tendenciosa da crise&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como afirmamos, o editorial da Folha de S&#227;o Paulo, publicado na sexta feira 28/03, &#233; uma pe&#231;a reveladora da ideologia de certos setores democr&#225;ticos da burguesia brasileira. Apesar de curto, o texto &#233; capaz de sintetizar um grande n&#250;mero de id&#233;ias-chave na constru&#231;&#227;o do pensamento &#034;democr&#225;tico-conservador&#034; que tanto caracteriza a atitude pol&#237;tica de setores m&#233;dios e grandes da patronal.&lt;br class='autobr' /&gt;
O editorial come&#231;a lembrando a experi&#234;ncia recente das jornadas revolucion&#225;rias de dezembro de 2001, que derrubaram o presidente Fernando De la R&#250;a: &#034;com pouco menos de quatro meses de mandato... enfrenta sua primeira onda de protestos populares, os 'cacerolazos' [panela&#231;os], que, no passado, j&#225; derrubaram governantes&#034;. A raz&#227;o desse in&#237;cio &#233; clara: recordar a &#250;ltima irrup&#231;&#227;o do movimento de massas, brandindo assim um &#8220;fantasma&#8221; capaz de colocar a postos todos os reacion&#225;rios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A explica&#231;&#227;o para os protestos, segundo o editorialista, seria &#034;&#243;bvia&#034;: &#034;o esgotamento das pol&#237;ticas populistas adotadas pelo casal Kirchner - o antecessor de Cristina foi seu marido, N&#233;stor.(...) O atual ciclo de dist&#250;rbios teve in&#237;cio depois que o governo anunciou, h&#225; pouco mais de duas semanas, um brutal aumento dos impostos sobre exporta&#231;&#245;es agr&#237;colas.(...) Com a medida, a administra&#231;&#227;o esperava arrecadar mais US$ 11 bilh&#245;es para financiar programas sociais&#034;. Ou seja, aqui estaria o &#034;populismo&#034; de Kirchner, que no plano fiscal e tribut&#225;rio se reverteria em uma carga &#034;brutal&#034; sobre os pobres latifundi&#225;rios, para financiar o vil&#224;o da hist&#243;ria: os &#034;programas sociais&#034;.&lt;br class='autobr' /&gt;
No entanto, para sustentar semelhante interpreta&#231;&#227;o, o cuidadoso editorialista &#233; obrigado a distorcer completamente o conte&#250;do da pol&#237;tica tribut&#225;ria de Cristina Kirchner, a qual longe de qualquer aspecto &#034;Robin Hood&#034; est&#225; voltada a reinvestir na ind&#250;stria os alt&#237;ssimos ganhos do agroneg&#243;cio argentino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A FSP, em sua &#226;nsia de prosseguir na guerra ideol&#243;gica travada pela grande m&#237;dia brasileira contra os governos &#8220;p&#243;s-neoliberais&#8221; de ret&#243;rica nacionalista da regi&#227;o (Ch&#225;vez, Evo Morales, Correa), toma como verdade a hipocrisia governamental sem limites de Cristina Kirchner. Assim, trata como uma pol&#237;tica &#8220;populista&#8221; de incentivo aos &#8220;programas sociais&#8221;, uma orienta&#231;&#227;o bem distinta, levada a cabo por CK. A realidade argentina mostra isso de maneira contundente: os bilh&#245;es de d&#243;lares arrecadados pelo Estado desde que os Kirchner assumiram n&#227;o foram para garantir leite e alimentos para as milh&#245;es de crian&#231;as que est&#227;o abaixo da linha da pobreza, nem em geral para atender os anseios dos trabalhadores e do povo pobre argentino. Ao contr&#225;rio, esses bilh&#245;es de d&#243;lares foram dedicados ao pagamento da d&#237;vida externa, para financiar os neg&#243;cios escusos entre os governos provinciais e municipais e seus &#8220;empres&#225;rios amigos&#8221;, para aumentar atrav&#233;s de subs&#237;dios, isen&#231;&#245;es e investimentos diretos os lucros dos grandes industriais e empres&#225;rios dos transportes, assim como, e sobretudo, foram especialmente destinados a beneficiar os grandes grupos monop&#243;licos do agroneg&#243;cio e os grandes frigor&#237;ficos exportadores. Sob os governos dos Kirchner continuou o processo de concentra&#231;&#227;o da propriedade da terra, assim como a brutal explora&#231;&#227;o dos pe&#245;es rurais, que em suas tr&#234;s quartas partes trabalham de maneira prec&#225;ria, sem nenhum direito trabalhista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por&#233;m isso tudo n&#227;o interessa ao discurso da FSP. Para tratar de legitimar o protesto encabe&#231;ado pelos senhores de terras da Sociedad Rural, a Folha carrega nas tintas e desencava um linguajar t&#237;pico do liberalismo mais conservador. &#201; assim que o editorial, a pretexto de descrever a din&#226;mica do conflito, recupera a imagem da &#8220;derrama&#8221;: &#034;Os agricultores reagiram &#227; derrama dando in&#237;cio a um locaute, com bloqueios rodovi&#225;rios que agravaram o desabastecimento no pa&#237;s&#034;. Com isso, j&#225; entramos no terreno ideol&#243;gico da revista Primeira Leitura (essa sim, abertamente liberal-reacion&#225;ria): o imposto sobre os altos lucros do setor agroexportador &#233; retratado como uma &#034;derrama&#034; - alus&#227;o direta aos impostos extorsivos exigidos pela Coroa portuguesa na fase da explora&#231;&#227;o do ouro de Minas Gerais, contra cuja cobran&#231;a se organizou a famosa &#8220;Inconfid&#234;ncia Mineira&#8221; de Tiradentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por &#250;ltimo, num lance importante para dar uma aparente consist&#234;ncia &#227; posi&#231;&#227;o pol&#237;tica defendida pela FSP, angariando a simpatia do setor social predominante entre seus leitores, a incorpora&#231;&#227;o de setores da classe m&#233;dia urbana aos protestos &#233; recebida com regozijo pelo editorialista. &#034;A surpresa veio na noite de ter&#231;a-feira, quando habitantes das cidades, num movimento em grande parte espont&#226;neo, se aliaram aos agricultores e bateram panelas contra o governo. (...) Motivos para tanto n&#227;o faltam. Bem ao estilo peronista, os Kirchner adotaram o caminho do populismo econ&#244;mico&#034;. Mas em que consistiria tal &#034;populismo econ&#244;mico&#034;? Ele explica: &#034;N&#233;stor Kirchner congelou pre&#231;os e tarifas e despejou dinheiro para o consumo na forma de aumentos para o funcionalismo p&#250;blico e programas sociais&#034; [os grifos s&#227;o nossos].&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fica ent&#227;o claro contra o que e contra quem est&#225; voltado de fato o sutil editorial: na forma do &#8220;combate ao populismo&#8221;, um combate &#225;s necessidades e reivindica&#231;&#245;es dos trabalhadores e do povo pobre, os quais o governo, demagogicamente, pretende representar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como se v&#234;, o que a FSP demonstra &#233; seu alinhamento mais tacanho com as posi&#231;&#245;es do latif&#250;ndio e das classes m&#233;dias antipopulistas - aquele setor social que se costuma chamar nos nossos pa&#237;ses vizinhos de &#8220;gorila&#8221;, e que no Brasil poderia ser identificado com o velho ran&#231;o &#8220;udenista&#8221; (em alus&#227;o &#227; velha UDN da agita&#231;&#227;o a favor do golpe militar) da &#233;poca do varguismo, e que hoje se manifesta por diversas vezes na oposi&#231;&#227;o da direita burguesa a Lula, e isso por mais esfor&#231;os que este fa&#231;a para se afastar de qualquer veleidade &#8220;populista&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Mais algumas considera&#231;&#245;es sobre a &#8220;teoria do populismo&#8221; e o golpe de 1964&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A chamada &#034;teoria do populismo&#034;, que tem entre seus principais formuladores o intelectual tucano Francisco Weffort, foi a an&#225;lise por excel&#234;ncia dos setores &#034;democr&#225;ticos&#034; da burguesia, agrupada ao longo dos anos 1970 na &#034;ala esquerda&#034; do MDB, da qual uma expressiva parcela iria fundar posteriormente o PSDB (Fernando Henrique Cardoso, Jos&#233; Serra, etc).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nos limites deste artigo, poder&#237;amos resumir essa teoria como uma interpreta&#231;&#227;o do golpe militar que, se por um lado condena a interven&#231;&#227;o pol&#237;tica das For&#231;as Armadas e defende o &#034;retorno&#034; &#227; institucionalidade democr&#225;tica, por outro lado abarca o seguinte complexo ideol&#243;gico: 1) atribui uma elevada parcela de responsabilidade do golpe a suas v&#237;timas, isto &#233;, &#225;s massas e as alas burguesas alijadas do poder pelo golpe; 2) consideram que o erro fundamental cometido pelas tais alas burguesas (os &#034;pol&#237;ticos populistas&#034;) estaria justamente no desprezo pela institucionalidade e o excesso de concess&#245;es &#225;s massas, e em particular ao uso da mobiliza&#231;&#227;o popular como instrumento de press&#227;o, seja diante do imperialismo, seja para paralisar a resist&#234;ncias das alas burguesas prejudicadas pelo atendimento a reivindica&#231;&#245;es parciais do movimento de massas (em geral, latifundi&#225;rios, setores da burguesia industrial, etc).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nesse marco, a &#034;pol&#237;tica populista&#034; estaria ligada a um passado atrasado do pa&#237;s, em que as institui&#231;&#245;es seriam ainda demasiado fr&#225;geis, e isso fundamentalmente porque nesse momento hist&#243;rico e pr&#243;pria estrutura de classes ainda seria difusa e imperfeitamente diferenciada. Uma vez superado esse est&#225;gio, pelo desenvolvimento s&#243;cio-econ&#244;mico do pa&#237;s, o &#034;populismo&#034; se esgotaria, dando lugar ou bem a uma ditadura militar sangrenta (caso do regime inaugurado em 1964) ou a um regime democr&#225;tico que necessariamente deveria se apoiar no compromisso democr&#225;tico de todos os &#034;atores pol&#237;ticos&#034;. Ou seja, todas as classes, e em particular seus representantes pol&#237;ticos, devem aceitar as &#034;regras do jogo&#034; e salvaguardar a &#034;governabilidade&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Essa fundamenta&#231;&#227;o te&#243;rica teve um grande papel na &#034;transi&#231;&#227;o negociada&#034; p&#243;s ditadura e na arquitetura do atual regime democr&#225;tico. Em particular teve um enorme peso na coopta&#231;&#227;o e domestica&#231;&#227;o do PT - partido surgido de grandes lutas oper&#225;rias independentes da burguesia - e seu grande teste &#225;cido (ap&#243;s a pr&#243;pria conclus&#227;o pac&#237;fica da transi&#231;&#227;o pactuada) foi a queda do presidente Fernando Collor em 1992, quando foi o PT quem defendeu mais ardorosamente a necessidade da concilia&#231;&#227;o nacional e da prioridade ao &#034;compromisso democr&#225;tico&#034; (Z&#233; Dirceu, por exemplo, chegou a achar que o pr&#243;prio &#034;impeachment&#034; poderia ser perigoso, pois poderia liberar energias populares incapazes de ser contidas nos d&#233;beis marcos da t&#227;o restrita &#8220;democracia&#8221; ent&#227;o rec&#233;m forjada).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;De volta &#227; polariza&#231;&#227;o atual: o exemplo oposto do oficialismo argentino e sua mitologia&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;N&#227;o por casualidade, o conflito atual entre o governo de Cristina Kirchner e o &#8220;campo&#8221; suscitou tamb&#233;m na pr&#243;pria Argentina compara&#231;&#245;es com a polariza&#231;&#227;o pol&#237;tica da &#233;poca de decl&#237;nio do peronismo, e em alguns casos com os anos que antecederam o sangrento golpe militar de 1976.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Num artigo recente, Mat&#237;as Maiello, do PTS argentino, mostrava como um intelectual dedicado a defender o &#8220;kirchnerismo&#8221; oficial, Nicol&#225;s Casullo, esfor&#231;ou-se em apresentar o conflito das &#250;ltimas semanas como um m&#237;tico enfrentamento &#8220;entre o peronismo e as privilegiadas rendas agr&#225;rias&#8221;. Casullo argumenta que para analisar a situa&#231;&#227;o argentina &#8220;seria preciso retroceder &#227; rela&#231;&#227;o do peronismo com o mundo dos latifundi&#225;rios do per&#237;odo 1946-1955, a cria&#231;&#227;o do IAPI (Instituto Argentino de Promo&#231;&#227;o do Interc&#226;mbio) por parte de Per&#243;n para a interven&#231;&#227;o do Estado no com&#233;rcio exterior das companhias exportadoras, transferir recursos ao conjunto da sociedade, monopolizar o manejo das divisas e aplicar a paridade cambial&#8221;. Nesse marco, o peronismo, tanto o do velho Per&#243;n como o atual dos Kirchner, representaria por excel&#234;ncia o enfrentamento com o latif&#250;ndio e as oligarquias entreguistas, em nome do desenvolvimento industrial e nacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Deixaremos a cr&#237;tica a Per&#243;n para outro momento. No entanto, como aponta Mat&#237;as, os anos do kirchnerismo marcaram, ao contr&#225;rio do mito &#8220;nacional-desenvolvimentista&#8221;, um claro favorecimento dos setores ligados ao agroneg&#243;cio e &#227; exporta&#231;&#227;o de commodities. O governo de N&#233;stor Kirchner (predecessor do atual de sua mulher, Cristina), longe de encarnar um peronismo enfrentado com os interesses da velha oligarquia rural, como fazem crer seus apologistas, na verdade apostou fundo no desenvolvimento da &#8220;p&#225;tria sojera&#8221;. Assim, se agora o governo de Cristina Kirchner &#233; surpreendido por uma contra-ofensiva dos grandes latifundi&#225;rios e empres&#225;rios do agrobusiness, que se recusam a aceitar qualquer redu&#231;&#227;o de seus lucros estratosf&#233;ricos, o que nenhum apologista pode explicar &#233; quem foi que criou o monstro, e mais ainda, quem &#233; que o mant&#233;m bem alimentado. A resposta &#243;bvia (o pr&#243;prio kirchnerismo) desmontaria todo o argumento mitol&#243;gico criado a favor do governo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;A esquerda argentina frente &#227; crise&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Na Argentina frente &#227; crise e &#227; greve do campo houve duas posi&#231;&#245;es na esquerda. De um lado, o bloco encabe&#231;ado pelo PTS e o PO junto ao MAS que chamava a n&#227;o apoiar a greve do campo mas tamb&#233;m a repudiar a o governo e levantaram uma posi&#231;&#227;o independente, chamando o movimento oper&#225;rio a aproveitar a crise para lutar pelas suas pr&#243;prias demandas, um programa que prop&#245;e a alian&#231;a dos trabalhadores das cidades com os do campo e os pequenos agricultores e que ataca os grandes monop&#243;lios capitalistas com um programa de transi&#231;&#227;o para o campo. Por outro lado, o bloco formado pelo MST em apoio aos agricultores junto ao PCR, que apoiaram diretamente a greve do campo de conjunto, ambos colocados como opositores ao governo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Uma cita&#231;&#227;o ilustra bem a posi&#231;&#227;o do MST argentino, abertamente ao lado dos protestos organizados pela oligarquia latifundi&#225;ria: &#8220;o lugar dos pequenos e m&#233;dios produtores, dos trabalhadores rurais, est&#225; na luta que se leva a cabo, por&#233;m disputando a dire&#231;&#227;o aos latifundi&#225;rios&#8221; [grifo nosso].&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por sua vez, o comit&#234; de enlace FOS-IT, se por um lado coloca corretamente no texto que &#8220;N&#227;o devemos entrar na falsa op&#231;&#227;o de apoiar o governo ou os empres&#225;rios do agro neg&#243;cio&#8221;, por outro lado, no entanto, defende na a&#231;&#227;o que &#8220;devemos ir &#225;s mobiliza&#231;&#245;es dos pequenos-produtores, levando-lhes a nossa solidariedade e propondo-lhes a&#231;&#245;es unit&#225;rias&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Assim, terminam defendendo a falsa op&#231;&#227;o de apoiar aos pequenos produtores em greve, os quais por sua vez levantam o programa dos empres&#225;rios do agroneg&#243;cio da arqui-olig&#225;rquica Sociedad Rural. Os piquetes dos agricultores e os panela&#231;os das classes m&#233;dias urbanas recha&#231;avam o governo, por&#233;m, com o programa dos latifundi&#225;rios. Por isso, a esquerda n&#227;o podia participar dessas a&#231;&#245;es. Os grupos morenistas da LIT na Argentina, representados no comit&#234; de enlace, mesmo sendo pequenos grupos n&#227;o souberam se posicionar frente &#227; crise. Foram novamente atr&#225;s do MST que foi junto aos mao&#237;stas do PCR, e colocaram em evid&#234;ncia sua inclina&#231;&#227;o a ceder aos setores de classe m&#233;dia, express&#227;o da sua falta de intransig&#234;ncia quanto ao programa e &#227; estrat&#233;gia da classe oper&#225;ria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A analogia com a posi&#231;&#227;o da LIT e do PSTU frente ao recente referendo na Venezuela, quando se alinharam &#227; posi&#231;&#227;o dos esqu&#225;lidos e do imperialismo, sempre com o surrado argumento morenista de &#8220;disputar a dire&#231;&#227;o &#227; burguesia&#8221;, &#233; evidente. Naquele caso, recha&#231;ando corretamente a reforma constitucional bonapartista proposta por Ch&#225;vez, a independ&#234;ncia de classe foi sacrificada no altar do &#8220;movimento democr&#225;tico&#8221; contra Ch&#225;vez - curioso &#8220;movimento democr&#225;tico&#8221;, encabe&#231;ado pela direita burguesa anti-chavista e por Washington. Desta vez, as ambig&#252;idades dos representantes argentinos da LIT impedem o combate conseq&#252;ente contra a manipula&#231;&#227;o dos pequenos agricultores pela ultra-reacion&#225;ria Sociedad Rural, e novamente se compromete a possibilidade de apresentar uma sa&#237;da oper&#225;ria efetivamente independente diante da crise. Lamentavelmente, os grupos da LIT, apesar de se colocar &#227; esquerda do MST, n&#227;o passaram a prova de manter uma clara posi&#231;&#227;o de classe, que passaria por somar-se ao chamado encabe&#231;ado pelo PTS e o PO.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="pt_br">
		<title>O processo revolucion&#225;rio que culmina no golpe de 64 e as bases para a constru&#231;&#227;o de um partido revolucion&#225;rio no Brasil</title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/O-processo-revolucionario-que-culmina-no-golpe-de-64-e-as-bases-para-a-construcao-de-um-partido</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/O-processo-revolucionario-que-culmina-no-golpe-de-64-e-as-bases-para-a-construcao-de-um-partido</guid>
		<dc:date>2008-02-22T22:49:31Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>pt_br</dc:language>
		<dc:creator>Daniel Matos, Edison Salles</dc:creator>


		<dc:subject>Declaraci&#243;n</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica</dc:subject>
		<dc:subject>Brasil</dc:subject>
		<dc:subject> LER-QI (Liga Estrat&#233;gia Revolucion&#225;ria) do Brasil </dc:subject>
		<dc:subject>5 Debates de estrategia</dc:subject>
		<dc:subject>6 Reconstrucci&#243;n de la IV Internacional</dc:subject>

		<description>

-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Revista-Estrategia-Internacional-2" rel="directory"&gt;Revista Estrat&#233;gia Internacional 2&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Declaracion" rel="tag"&gt;Declaraci&#243;n&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Politica" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Brasil-101" rel="tag"&gt;Brasil&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/LER-QI-Liga-Estrategia" rel="tag"&gt; LER-QI (Liga Estrat&#233;gia Revolucion&#225;ria) do Brasil &lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/5-Debates-de-estrategia" rel="tag"&gt;5 Debates de estrategia&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/6-Reconstruccion-de-la-IV-Internacional" rel="tag"&gt;6 Reconstrucci&#243;n de la IV Internacional&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Una campa&#241;a necesaria contra el &#034;ministerialismo&#034; del Secretariado Unificado </title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/Una-campana-necesaria-contra-el-ministerialismo-del-Secretariado-Unificado</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.estrategiainternacional.org/Una-campana-necesaria-contra-el-ministerialismo-del-Secretariado-Unificado</guid>
		<dc:date>2004-09-01T00:00:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Edison Salles, Simone Ishibashi</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#233;mica</dc:subject>
		<dc:subject>Brasil</dc:subject>
		<dc:subject>5 Debates de estrategia</dc:subject>
		<dc:subject>9 Lucha de clases en Latinoam&#233;rica</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;El Secretariado Unificado (SU) se reivindica parte de la tradici&#243;n trotskista, atribuy&#233;ndose incluso el nombre de &#034;Cuarta Internacional&#034;. Sin embargo, Miguel Rossetto, dirigente del SU en Brasil, es el ministro de Desarrollo Agrario del gobierno burgu&#233;s de Lula. Eso significa que el SU rompe con una de las cuestiones de principio entre los revolucionarios, que reside justamente en la no participaci&#243;n de aquellos que se ubican en el campo de la revoluci&#243;n dentro de los principales cargos (&#8230;)&lt;/p&gt;


-
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Latinoamerica,15" rel="directory"&gt;Latinoam&#233;rica&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/America-Latina" rel="tag"&gt;Am&#233;rica Latina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Polemica" rel="tag"&gt;Pol&#233;mica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Brasil-101" rel="tag"&gt;Brasil&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/5-Debates-de-estrategia" rel="tag"&gt;5 Debates de estrategia&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/9-Lucha-de-clases-en-Latinoamerica" rel="tag"&gt;9 Lucha de clases en Latinoam&#233;rica&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El Secretariado Unificado (SU) se reivindica parte de la tradici&#243;n trotskista, atribuy&#233;ndose incluso el nombre de &#034;Cuarta Internacional&#034;. Sin embargo, Miguel Rossetto, dirigente del SU en Brasil, es el ministro de Desarrollo Agrario del gobierno burgu&#233;s de Lula. Eso significa que el SU rompe con una de las cuestiones de principio entre los revolucionarios, que reside justamente en la no participaci&#243;n de aquellos que se ubican en el campo de la revoluci&#243;n dentro de los principales cargos ejecutivos de un gobierno burgu&#233;s, que sirve para salvaguardar los intereses de los capitalistas. Es un escandaloso salto de calidad en la capitulaci&#243;n del SU a la burgues&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cuesti&#243;n del ministerialismo fue combatida duramente como una de las peores expresiones del oportunismo entre los socialistas desde el hist&#243;rico caso Millerand, que se transform&#243; en un gran divisor de aguas en la historia del movimiento marxista internacional. A fines del siglo XIX, en la &#233;poca de la Segunda Internacional fundada por Engels, Alexander Millerand, socialista franc&#233;s, ocup&#243; el cargo de Ministro de Comercio, Industria y Trabajo del gobierno capitalista de Waldeck-Rousseau en 1899. Por primera vez en la historia del movimiento obrero, un socialista aceptaba formar parte de un gabinete burgu&#233;s. Los revolucionarios en aquellos a&#241;os como Rosa Luxemburgo, verdaderos enemigos implacables de la colaboraci&#243;n de clases, se lanzaron a combatir con todos sus esfuerzos el ministerialismo de los Millerand y sus defensores como Bernstein. Como afirmaba la gran revolucionaria polaca: &#034;con la entrada de un socialista en el gobierno, y con la existencia de dominaci&#243;n de clase, el gobierno burgu&#233;s no se transforma en un gobierno socialista sino que el socialista se transforma en un ministro burgu&#233;s... La entrada de un socialista en un gobierno burgu&#233;s no es, como se piensa, una conquista parcial de los socialistas sobre el estado burgu&#233;s, y s&#237; una conquista parcial del estado burgu&#233;s sobre el partido socialista&#034;. La participaci&#243;n de Rossetto en el gabinete como ministro del gobierno capitalista de Lula significa una ruptura total con este principio elemental de clase. Sabemos que el car&#225;cter de un gobierno burgu&#233;s no est&#225; determinado por el car&#225;cter personal de sus miembros, sino por su funci&#243;n org&#225;nica en la sociedad burguesa. El gobierno es esencialmente una organizaci&#243;n de clase, y su funcionamiento regular es una de las condiciones de existencia del Estado de clase. El gobierno de Lula es un ejecutivo de la dominaci&#243;n de clase. As&#237;, el ministro Miguel Rossetto se transforma en el nuevo Millerand del siglo XXI.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para el SU sin embargo, as&#237; como para su secci&#243;n brasile&#241;a, Democracia Socialista, no s&#243;lo no hay ning&#250;n problema en la participaci&#243;n de Rossetto, sino por el contrario esa participaci&#243;n es vista como si fuese una gran victoria de los socialistas. Seg&#250;n Gerry Foley, integrante de la secci&#243;n norteamericana del SU invitado a la conferencia nacional de DS de noviembre de 2003, &#034;no hubo propuestas de que &#233;l [Rossetto] renunciase al gobierno. De hecho, &#233;l fue el heroe del congreso, se&#241;alando una perspectiva de que el gobierno d&#233; la tierra a centenares de miles de familias campesinas&#034;. El propio Foley agrega: &#034;Evidentemente, la subordinaci&#243;n del gobierno de Lula al FMI ensombrece sobre ese futuro brillante&#034;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Bolet&#237;n Socialist Action, edici&#243;n de diciembre del 2003.&#034; id=&#034;nh4-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. No es posible tener medias palabras sobre esto: la posici&#243;n del SU es diametralmente opuesta a la de Rosa y a la posici&#243;n que todos los revolucionarios debemos tomar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Daniel Bensa&#239;d, dirigente de la LCR francesa, principal organizaci&#243;n del SU, en un art&#237;culo cr&#237;tico del gobierno de Lula, hizo el siguiente an&#225;lisis de la actuaci&#243;n de Miguel Rossetto: &#034;Desde su asunci&#243;n como ministro de Desarrollo Agrario, (Rossetto) duplic&#243; los recursos consagrados a la agricultura, ha renegociado las deudas de numerosos agricultores, instituy&#243; l&#237;neas de cr&#233;dito espec&#237;ficas para las mujeres, los j&#243;venes, y cre&#243; un programa federal de compras, garantizando el precio de venta de los productos.&#034; Ante tal iniciativa, las debilidades de Rossetto para avanzar en la reforma agraria son explicadas por Bensa&#239;d desde el siguiente &#225;ngulo &#034;... varias decenas de militantes y sin-tierra son detenidos por iniciativa del poder judicial en diferentes estados, mientras la derecha lleva adelante una campa&#241;a permanente contra el ministro Miguel Rossetto, denunciado como ministro 'fuera de la ley'&#034;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Publicado en el semanario Rouge no. 2033 de la LCR francesa, 02/10/2003.&#034; id=&#034;nh4-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No se trata de discutir aqu&#237; la exageraci&#243;n de las afirmaciones hechas por Bensa&#239;d sobre las &#034;ventajas&#034; promovidas para los millones de campesinos sin-tierra en Brasil, que poco tuvieron de mejoras significativas en sus condiciones de vida, y que acaban por generar la profundizaci&#243;n de las ilusiones de las masas en el gobierno capitalista de Lula y en el r&#233;gimen democr&#225;tico burgu&#233;s. Se trata entonces de poner al desnudo la capitulaci&#243;n pol&#237;tica de Bensa&#239;d, y en consecuencia del SU y la DS, de plantear que la actuaci&#243;n de Rossetto es ben&#233;fica, y que el gran problema reside en que &#233;ste est&#225; aislado por las fuerzas de la derecha que componen el gobierno. As&#237;, para estos ilustres se&#241;ores, no s&#243;lo la participaci&#243;n de Rossetto debe ser defendida, sino que si le fuese posible a la DS ocupar m&#225;s y m&#225;s ministerios, no importa si es en base a un programa capitalista en alianza con la burgues&#237;a, el socialismo se instaurar&#237;a pac&#237;ficamente en Brasil, por la v&#237;a parlamentaria como tanto so&#241;aron los reformistas de la II Internacional. Adem&#225;s de esto, el ufanismo de Bensa&#239;d sobre las m&#237;seras migajas que son concedidas por Rossetto a las masas de campesinos sin-tierra, encubre el hecho de que &#233;ste participa del proceso de represi&#243;n abierto contra los campesinos sin-tierra, al ocupar un alto cargo en el gobierno federal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eso muestra hasta d&#243;nde lleva la concepci&#243;n pol&#237;tica capituladora de que no hay ning&#250;n problema en realizar alianzas estrat&#233;gicas entre reformistas y revolucionarios. La gran discusi&#243;n utilizada por la DS para romper con esta cuesti&#243;n de principios reside en el an&#225;lisis que hace del papel que cumple el PT. Los informes de la DS sobre su 7&#170; Conferencia realizada en San Pablo en noviembre del 2003 explicitan el grado de adaptaci&#243;n a la conciliaci&#243;n de clases en su pr&#225;ctica y apreciaci&#243;n de la realidad. &#034;El gobierno Lula est&#225; en disputa... Desde nuestro punto de vista, el movimiento democr&#225;tico y popular est&#225; realizando una experiencia hist&#243;rica, in&#233;dita y decisiva...La DS se coloca integralmente como parte de este proceso... Consideramos actual mantener la defensa de los valores positivos de la trayectoria del PT&#034;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Bolet&#237;n electr&#243;nico de la DS/ Bahia, 25/11/2003.&#034; id=&#034;nh4-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esa manera, se hace evidente que la DS no s&#243;lo deja de sacar las lecciones sobre su propia actuaci&#243;n fortaleciendo a un partido que se ubica como freno para la lucha de clases en Brasil, sino que tambi&#233;n quiere luchar para mantener esa ubicaci&#243;n y profundizarla a&#250;n m&#225;s. Seg&#250;n las resoluciones de su Conferencia, la DS se pone &#034;integralmente&#034; como parte de esa &#034;experiencia hist&#243;rica&#034; del &#034;movimiento democr&#225;tico y popular&#034;. Cada parte de esa frase es una preciosura. &#191;Cu&#225;l es el significado del gobierno de Lula como &#034;experiencia hist&#243;rica&#034;? Desde el punto de vista de la clase obrera y de las masas m&#225;s amplias, el gobierno del PT en coalici&#243;n con la burgues&#237;a ha sido una gran desilusi&#243;n aplastante para la mayor&#237;a, y ha permitido que sectores de trabajadores empiecen a sacar la conclusi&#243;n de que el PT no puede ser m&#225;s una herramienta de lucha v&#225;lida para la transformaci&#243;n social. La experiencia con el PT s&#243;lo puede tener ese sentido, y los marxistas debemos luchar para que los trabajadores saquen las necesarias conclusiones revolucionarias de esa experiencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo Bensa&#239;d emplea esa palabra en sentido exactamente opuesto. Cuando se refiere a la &#034;experiencia hist&#243;rica in&#233;dita y decisiva&#034;, Bensa&#239;d y el SU pretenden que ese gobierno antiobrero y antipopular sea visto como parte de las luchas de los explotados, o dicho de otra forma, que los trabajadores tomen la defensa de ese gobierno como una experiencia suya. &#161;Y en ese sentido la DS se coloca integralmente como parte de ese proceso! Es por eso que para el SU, poseer un dirigente en el primer escalaf&#243;n de ese gobierno capitalista se justificar&#237;a perfectamente como una &#034;t&#225;ctica&#034; para mejor &#034;disputarlo&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Una izquierda que intenta defender y justificar a Lula&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A pesar de que el papel traidor de Lula y del PT a escala nacional e internacional quede cada d&#237;a m&#225;s claro, existen amplios sectores de una izquierda material y espiritualmente interesada que busca toda suerte de malabares pol&#237;ticos y te&#243;ricos para &#034;salvar&#034; la imagen de Lula. El SU, para defender su participaci&#243;n en el gobierno burgu&#233;s, es quien va m&#225;s lejos en ese intento de justificar lo injustificable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por ejemplo, luego de la elecci&#243;n de Lula, es decir, meses despu&#233;s de que &#233;ste ya hab&#237;a anunciado cu&#225;l ser&#237;a el eje de su pol&#237;tica futura en la c&#233;lebre &#034;Carta al Pueblo Brasile&#241;o&#034;, un intelectual marxista renombrado como Michael l&#246;wy, ligado al Secretariado Unificado, discut&#237;a que &#034;Seg&#250;n Georges Soros, el megaespeculador, en declaraci&#243;n a la prensa algunos meses antes de la votaci&#243;n, son los mercados financieros los que hoy en d&#237;a deciden las elecciones y, por lo tanto, Lula no podr&#237;a ganar. Previsi&#243;n equivocada (...) El candidato electo no fue aquel que ten&#237;a preferencia de Soros y de muchos otros especuladores, banqueros, inversores, agentes financieros, directores de multinacionales. Tampoco el preferido por la oligarqu&#237;a brasile&#241;a: grandes estancieros, capitalistas de derecho divino, economistas neoliberales, pol&#237;ticos reaccionarios. Quien gan&#243; fue un trabajador, un sindicalista, ex huelguista, un antiguo prisionero pol&#237;tico&#034;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#034;El baile de las estrellas u otro Brasil es posible &#034;, en: Revista Margem (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Esa afirmaci&#243;n intenta apoyarse en el hecho de que hab&#237;a gran desconfianza en Lula por parte de sectores centrales de la burgues&#237;a brasile&#241;a y del imperialismo, pero escamotea el papel que Lula y el PT cumplen desde su fundaci&#243;n, y crecientemente a lo largo de los a&#241;os 90 hasta hoy, como el mayor instrumento de la conciliaci&#243;n de clases en Brasil. Es cierto que el voto de las masas brasile&#241;as al PT estaba basado en las aspiraciones de cambio, y que el PT capitaliz&#243; esta aspiraci&#243;n torn&#225;ndose la gran referencia de izquierda para las masas a lo largo de sus 24 a&#241;os de existencia. Sin embargo l&#246;wy necesita distorsionar descaradamente la realidad para transformar la victoria de Lula en una gran victoria hist&#243;rica de los trabajadores, pues si Lula no era el candidato ideal de los banqueros y de los organismos financieros internacionales, ya desde el per&#237;odo pre-electoral hizo todos los movimientos necesarios para probar que podr&#237;a y quer&#237;a serlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta forma no podemos dejar de se&#241;alar la desfachatez con que l&#246;wy llega a afirmar que &#034;por primera vez en la historia de Brasil y de las Am&#233;ricas un obrero es elegido presidente de la Rep&#250;blica. Y, si le sumamos el que sea un obrero combativo y dirigente de un partido que se reclama del socialismo, tal vez sea la primera vez en la historia universal&#034;. Aqu&#237; el conciliacionismo alcanza un nivel escandaloso. En la visi&#243;n de l&#246;wy, Lula ser&#237;a un &#034;obrero&#034; no s&#243;lo desde el punto de vista de su origen social, sino un &#034;obrero combativo&#034;, a&#250;n habiendo traicionado completamente el principio elemental de la independencia de clase. Nada m&#225;s lejos de la verdad. El actual presidente, a quien l&#246;wy ofrece tanta reverencia, siempre fue un homenaje a la Iglesia Cat&#243;lica, utilizado por el cardenal Don Paulo Evaristo Arns en el pacto de &#034;transici&#243;n a la democracia&#034; brasile&#241;a que garantiz&#243; la amnist&#237;a a todos los torturadores y asesinos de la dictadura, un episodio que se compara a la participaci&#243;n del papa Wojtyla en el desv&#237;o del proceso de Solidaridad en el '81 en Polonia. M&#225;s tarde Lula fue hist&#243;ricamente una pieza clave para que el PT se fortaleciese en Brasil como una &#034;oposici&#243;n responsable&#034; dentro del r&#233;gimen burgu&#233;s, desviando procesos de radicalizaci&#243;n de las masas trabajadoras, como la notoria huelga de los petroleros en el '95 cuyo resultado se transform&#243; en un marco para la ofensiva neoliberal. En 2002, meses antes de la elecci&#243;n, Jos&#233; Geno&#237;no, actual presidente del PT afirmaba no saber por qu&#233; la &#233;lite brasile&#241;a tem&#237;a tanto un gobierno petista, ya que este partido y sus principales representantes mostraban al pueblo que hab&#237;a esperanza sin romper el orden burgu&#233;s. Habiendo hace mucho abandonado la lucha por la dictadura del proletariado, l&#246;wy pasa a ver en el fraude de las elecciones de 2002 la llegada al poder de un &#034;obrero combativo&#034; que dirige un &#034;partido que se reclama del socialismo&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ese modo, desarma a los trabajadores para combatir a esa direcci&#243;n traidora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La participaci&#243;n de la DS no se reduce a Rossetto&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque el ministerialismo sea, indiscutiblemente, la expresi&#243;n m&#225;s abierta de la traici&#243;n del SU, la participaci&#243;n de la DS en el gobierno no se reduce a Rossetto. De hecho esa corriente ocupa diversos cargos de segundo y tercer escalaf&#243;n, y no deja de prestar todo su apoyo a las pol&#237;ticas oficialistas en las votaciones en el legislativo. La votaci&#243;n de la Previsi&#243;n social, nada menos que el principal test de la capacidad de Lula para enfrentarse con el movimiento de masas en 2003, dej&#243; en claro la relaci&#243;n de la DS con el gobierno, pues salvo la senadora Helo&#237;sa Helena, la orientaci&#243;n de la bancada de esa corriente fue votar de hecho a favor, limit&#225;ndose a declaraciones contrarias. Tambi&#233;n la votaci&#243;n del salario m&#237;nimo ese a&#241;o refuerza esto, cuando en nombre de no &#034;votar con la derecha&#034; (ver art&#237;culo en esta revista) la bancada de la DS vot&#243; con el gobierno contra el aumento del salario m&#237;nimo de hambre de 260 a 275 reales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n el ya citado relato de Gerry Foley de la conferencia de la DS del a&#241;o pasado, no fue permitido hacer enmiendas a la propuesta de resoluci&#243;n presentada por la direcci&#243;n de esa corriente, y &#034;menos del 10 por ciento vot&#243; a favor de la resoluci&#243;n alternativa, que no llamaba a la salida general de los miembros de la DS del gobierno de coalici&#243;n capitalista, sino s&#243;lo a la salida de los tres miembros de la DS en el Ministerio de Hacienda, que es el centro del ala derecha en el gobierno (!)&#034;. &#161;Ni del principal n&#250;cleo del ala derecha del gobierno la mayor&#237;a de la DS quiere salir! Con esa discusi&#243;n, no sorprende que: &#034;A medida que el congreso prosigui&#243;, y la l&#237;nea de quedarse en el PT y en el gobierno se hizo m&#225;s y m&#225;s resonante, los oradores empezaron a referirse a la administraci&#243;n Lula como 'nuestro gobierno'. Hablando de los miembros de la DS, dice todav&#237;a Foley: &#034;ellos cre&#237;an, y siguien haci&#233;ndolo, que el PT constitu&#237;a el veh&#237;culo revolucionario para la transformaci&#243;n social en Brasil&#034;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Es con base en esa concepci&#243;n que la DS se da la tarea de fortalecer el PT, creando una coordinaci&#243;n com&#250;n de la izquierda para &#034;dar otro rumbo&#034; al partido. Esa l&#237;nea no busca profundizar la crisis en el PT y el potencial revolucionario que ella tiene, sino justamente aplacar esa crisis y fortalecer al PT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El SU con un pie en cada canoa&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Paralelamente a todas esas acrobacias para equilibrarse en el interior del gobierno, la l&#237;nea del SU es buscar al mismo tiempo fortalecerse dentro y fuera del PT. En el interior del partido, a trav&#233;s de la DS, pretende tornarse un polo capaz de organizar a toda la &#034;izquierda petista&#034;, dando respuesta a las tendencias centr&#237;fugas generadas por la profundizaci&#243;n del desgaste del gobierno y de la crisis en el PT. Esta l&#237;nea, seg&#250;n la Coordinaci&#243;n Nacional de la DS, &#034;representa una alternativa tanto a la aceptaci&#243;n de las presiones para la adaptaci&#243;n al curso de devaluaci&#243;n program&#225;tica como a las salidas en direcci&#243;n a un proyecto sectario de partido&#034;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Resoluci&#243;n de la Coordinaci&#243;n Nacional de la DS, 07/02/2004.&#034; id=&#034;nh4-5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Al mismo tiempo, fuera del PT, el mismo SU desarrolla un d&#250;o pol&#237;tico a trav&#233;s de la fracci&#243;n Libertad Roja, encabezada por Helo&#237;sa Helena y Jo&#227;o Machado, que se lanzaron a la construcci&#243;n del PSOL (Partido Socialismo y Libertad), en conjunto con la CST del diputado Jo&#227;o Batista de Ara&#250;jo &#034;Bab&#225;&#034; (de la CST-UIT), y el MES de Luciana Genro, que se organiza internacionalmente a trav&#233;s de la revista Movimiento, adem&#225;s de un sector de sindicalistas de los empleados p&#250;blicos que se movilizaron el a&#241;o pasado alrededor de la huelga contra la reforma de la Previsi&#243;n social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aqu&#237;, Helo&#237;sa Helena, elegida presidenta del PSOL y ya lanzada como candidata a la presidencia de la Rep&#250;blica en 2006, junto con Jo&#227;o Machado, act&#250;an en las palabras de Gerry Foley como un &#034;plan B&#034; del SU. Si haber votado contra la reforma de la Previsi&#243;n social llev&#243; a la expulsi&#243;n de Helo&#237;sa Helena y precipit&#243; la construcci&#243;n de un nuevo partido, las concepciones de fondo de ambos no difieren mucho de los an&#225;lisis generales que el SU utiliza para embellecer al gobierno de Lula. As&#237;, por ejemplo, mientras Lula actuaba como bombero de la lucha de clases en procesos como la crisis venezolana y el gran levantamiento revolucionario de octubre de 2003 en Bolivia, Jo&#227;o Machado se daba el lujo de afirmar, sobre la &#034;nueva pol&#237;tica externa&#034; de Lula: &#034;El aspecto m&#225;s positivo de la orientaci&#243;n del gobierno hasta aqu&#237; fue su pol&#237;tica externa. Adem&#225;s de oponerse al ataque de los Estados Unidos a Iraq y de dar pasos en direcci&#243;n a establecer una pol&#237;tica externa independiente, hubo un intento de construir una unidad sudamericana, y tambi&#233;n un frente de los llamados pa&#237;ses 'en desarrollo', opuesto a los intereses de los centros imperialistas.&#034;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;International Viewpoint, publicaci&#243;n del SU-CI, octubre-noviembre de 2003.&#034; id=&#034;nh4-6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Ese es el t&#237;pico discurso utilizado para contrabalancear la pol&#237;tica interna antipopular de Lula, con una supuesta pol&#237;tica externa &#034;progresista&#034;. Sin embargo la verdad es muy diferente. No se trata s&#243;lo de que &#233;l no desarrolla el Mercosur o no va hasta el final en el enfrentamiento con el imperialismo: de hecho Lula ha sido el verdadero pivote de las pol&#237;ticas imperialistas en la regi&#243;n. No dar importancia central a ese aspecto va m&#225;s all&#225; de una capitulaci&#243;n general a los encantos de Lula, es una traici&#243;n acabada al internacionalismo proletario, que deber&#237;a justamente buscar c&#243;mo hacer avanzar los mismos procesos revolucionarios sobre los que Lula ha actuado para destruir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adem&#225;s, lo que m&#225;s demuestra que se trata de una maniobra conciente del SU es que la expulsi&#243;n de una de las principales dirigentes y figura p&#250;blica de la DS fue perfectamente pac&#237;fica y no mereci&#243; ninguna lucha seria por parte del conjunto de la tendencia, que se limit&#243; pat&#233;ticamente a aprobar una resoluci&#243;n contra los castigos, en un clima suficientemente pac&#237;fico para que el propio presidente del PT Jos&#233; Geno&#237;no hiciese una visita a la misma Conferencia y pudiese recibir la resoluci&#243;n &#034;en mano&#034;, en clima de total fraternidad, en los mismos d&#237;as en que afirmaba que expulsar&#237;a a Helo&#237;sa Helena del PT. El grado de adaptaci&#243;n de la DS es tan grande que ni siquiera al ser atacada por la direcci&#243;n de la Articulaci&#243;n&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Tendencia mayoritaria en el PT, dirigida por Lula, por el actual (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4-7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; bosqueja alg&#250;n intento de enfrentamiento pol&#237;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La formaci&#243;n del PSOL, con un programa hecho a medida para combinar una fraseolog&#237;a socialista ligeramente renovada con una estrategia que no combate la conciliaci&#243;n de clases, se da por lo tanto en el marco de esa pol&#237;tica del SU para quedar bien ubicado dentro y fuera del PT.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb4-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Bolet&#237;n Socialist Action, edici&#243;n de diciembre del 2003.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Publicado en el semanario Rouge no. 2033 de la LCR francesa, 02/10/2003.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Bolet&#237;n electr&#243;nico de la DS/ Bahia, 25/11/2003.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#034;El baile de las estrellas u otro Brasil es posible &#034;, en: Revista Margem Esquerda no.1, mayo de 2003.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4-5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Resoluci&#243;n de la Coordinaci&#243;n Nacional de la DS, 07/02/2004.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4-6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;International Viewpoint, publicaci&#243;n del SU-CI, octubre-noviembre de 2003.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4-7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Tendencia mayoritaria en el PT, dirigida por Lula, por el actual ministro-jefe de la Casa Civil Jos&#233; Dirceu y por el presidente del PT Jos&#233; Geno&#237;no.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>



</channel>

</rss>
