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	<title> Fracci&#243;n Trotskista Cuarta Internacional </title>
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		<title>Egipto y la revoluci&#243;n permanente. Parte I</title>
		<link>https://www.estrategiainternacional.org/Egipto-y-la-revolucion-permanente-Parte-I</link>
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		<dc:date>2012-12-29T06:11:58Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Cecilia Rodr&#237;guez </dc:creator>


		<dc:subject>Medio Oriente</dc:subject>
		<dc:subject>&#193;frica</dc:subject>
		<dc:subject>Opiniones Militantes</dc:subject>
		<dc:subject>Egipto</dc:subject>
		<dc:subject>Mundo &#193;rabe</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;Este es el primero de una serie de post donde trataremos de compartir algunas lecturas y an&#225;lisis de la historia y la actualidad de Egipto, desde el punto de vista de la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente, elaborada por Trotsky.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Egipto" rel="tag"&gt;Egipto&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.estrategiainternacional.org/Mundo-Arabe" rel="tag"&gt;Mundo &#193;rabe&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_3299 spip_documents'&gt;
&lt;img src='https://www.estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L500xH281/EgiptoI-6de5b.jpg?1702638672' width='500' height='281' alt=&#034;&#034; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este es el primero de una serie de post donde trataremos de compartir algunas lecturas y an&#225;lisis de la historia y la actualidad de Egipto, desde el punto de vista de la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente, elaborada por Trotsky.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A aquellos que quieran interiorizarse sobre dicha teor&#237;a, los remitimos a la lectura de la obra de Trotsky y recomendamos especialmente la compilaci&#243;n de textos elaborada por el CEIP Le&#243;n Trotsky y el Instituto de Pensamiento Socialista&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Revoluci&#243;n democr&#225;tica o revoluci&#243;n permanente&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La visi&#243;n que dan los grandes medios de comunicaci&#243;n sobre la primavera &#225;rabe, y que tambi&#233;n reproducen a su manera algunos grupos que se reclaman de la izquierda trotskista, es que son procesos de &#8220;revoluci&#243;n democr&#225;tica&#8221; (ver&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; una pol&#233;mica con estas estrategias)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para decirlo brevemente, la visi&#243;n de la &#8220;revoluci&#243;n democr&#225;tica&#8221; establece que el triunfo de la revoluci&#243;n y de todas las tareas irresueltas que la motorizan, se consuman en la ca&#237;da del dictador y en el establecimiento de un gobierno democr&#225;tico, dentro de los marcos del sistema capitalista. No es preciso atacar la propiedad capitalista, nacionalizarla, expropiar a las grandes multinacionales, establecer el monopolio del comercio exterior, etc. Estas son tareas de una revoluci&#243;n socialista, que est&#225; separada de la revoluci&#243;n democr&#225;tica, es una etapa diferente. Por lo tanto, en la primera etapa de la revoluci&#243;n, la democr&#225;tica, puede estar a la cabeza y dirigir un sector de la clase capitalista y la clase trabajadora y la juventud pueden seguir una direcci&#243;n burguesa y a&#250;n as&#237; esperar el triunfo de la etapa democr&#225;tica de la revoluci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay que decir que esta visi&#243;n, que parece exaltar la revoluci&#243;n democr&#225;tica como etapa independiente, en general va acompa&#241;ada de una versi&#243;n pobre y restringida del concepto de revoluci&#243;n democr&#225;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para los marxistas c&#225;sicos, incluidos Lenin y Trotsky, la revoluci&#243;n democr&#225;tica no se limitaba a un cambio de r&#233;gimen sino que combinaba tareas &#8220;formales&#8221; (la conquista del sufragio universal, libertad de expresi&#243;n, de prensa, de organizaci&#243;n, etc.) con tareas &#8220;estructurales&#8221;, de las cuales las centrales son la reforma agraria (liquidar el latifundio y repartir la tierra) y la liberaci&#243;n nacional, es decir, no ser colonia ni semicolonia de ninguna potencia imperialista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente de Trotsky, en cambio, liquida la concepci&#243;n etapista de la revoluci&#243;n. Al igual que Lenin, Trotsky parte de la concepci&#243;n de la econom&#237;a mundial en su fase imperialista y plantea que las burgues&#237;as nacionales de los pa&#237;ses atrasados o semicoloniales son incapaces de conducir una revoluci&#243;n que libere a la naci&#243;n oprimida, porque est&#225;n atados por mil lazos al capital imperialista y temen m&#225;s la radicalizaci&#243;n obrera que a sus amos imperiales. Es decir: la burgues&#237;a ya no es la misma clase que encabez&#243; la Gran Revoluci&#243;n francesa, ya no es una clase revolucionaria. Desde este punto de partida, Trostky formula una teor&#237;a novedosa, que se ver&#237;a confirmada en la revoluci&#243;n rusa de 1917 y que luego, en su lucha contra la degeneraci&#243;n estalinista de los Partidos Comunistas y la URSS, generalizar&#237;a como estrategia de la revoluci&#243;n mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El primer aspecto de esta teor&#237;a es el que plantea que en los pa&#237;ses semicoloniales (como son los del Magreb y Medio Oriente) es imposible el triunfo de la revoluci&#243;n democr&#225;tica sin avanzar en las tareas de la revoluci&#243;n socialista. M&#225;s precisamente, que entre la revoluci&#243;n democr&#225;tica y la revoluci&#243;n socialista no hay una larga etapa de desarrollo burgu&#233;s de por medio, sino que &#233;stas se entrecruzan. Y que por tanto la condici&#243;n para el triunfo de la revoluci&#243;n es que sea conducida por la clase trabajadora, en alianza con todos los sectores oprimidos de la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aplicado al caso de la primavera &#225;rabe, esto significa que toda alianza con las direcciones burguesas lleva a la derrota de la revoluci&#243;n, a&#250;n de sus tareas democr&#225;ticas, y que es preciso que la clase trabajadora conquiste su independencia pol&#237;tica no solo de la Hermandad Musulmana, sino del Frente de Salvaci&#243;n Nacional encabezado por El Baradei y otros partidos capitalistas. A partir de conquistar su independencia, la clase obrera debe avanzar sobre la propiedad capitalista de los medios de producci&#243;n y no detenerse en ninguna etapa democr&#225;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para empezar a abordar esta discusi&#243;n, queremos empezar por dar algunos fundamentos hist&#243;ricos, que demuestran que la burgues&#237;a ha sido incapaz hist&#243;ricamente de resolver las tareas de la revoluci&#243;n democr&#225;tica-burguesa en Egipto. Esta es la primera entrega y trataremos de ir avanzando con futuros art&#237;culos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El origen &#8220;desigual y combinado&#8221; del capitalismo en Egipto&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo se desarroll&#243; en Egipto a partir del capital europeo, franc&#233;s y centralmente brit&#225;nico, siguiendo un patr&#243;n de desarrollo que Trotsky llamar&#237;a &#8220;desigual y combinado&#8221;. La inversi&#243;n del capital extranjero, que se realizaba en forma de pr&#233;stamos al gobierno mon&#225;rquico, se concentr&#243; en la producci&#243;n de algod&#243;n (principal exportaci&#243;n egipcia a Europa) y en las redes de transporte que garantizan el flujo de importaciones y exportaciones. Su obra m&#225;s importante fue la construcci&#243;n del moderno Canal de Suez, terminado en 1869, que hasta el d&#237;a de hoy sigue siendo un paso estrat&#233;gico entre el mediterr&#225;neo y la India, de enorme importancia econ&#243;mica y geopol&#237;tica. Este avanzad&#237;simo Canal de Suez y el veloz desarrollo de la producci&#243;n algodonera, contrastaba con un pa&#237;s de desarrollo atrasado, con relaciones pre-capitalistas en el campo&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Un ejemplo es el sistema de izbas, un tipo de patrimonio donde los (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; y sin un desarrollo de otras ramas de la producci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como suele suceder, la inversi&#243;n de capitales fue acompa&#241;ada y garantizada por los buques de guerra. A partir de 1882, Egipto, que entr&#243; en &#8220;default&#8221;, pasar&#225; a estar ocupada militarmente por las tropas brit&#225;nicas hasta la salida de la Segunda Guerra Mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para 1914, el 70% del capital invertido en Egipto era extranjero. La dependencia de la venta de algod&#243;n egipcio a Europa era total. Para la d&#233;cada de 1870, las exportaciones de algod&#243;n eran el 70% de las exportaciones totales del pa&#237;s. En 1914, se elevaban al 93%.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este peso abrumador del capital (y las tropas) imperialistas, bloque&#243; el desarrollo de una fuerte burgues&#237;a nacional egipcia, que solo exist&#237;a en los m&#225;rgenes del capital brit&#225;nico y como grandes propietarios de tierras para el cultivo del algod&#243;n, que dar&#237;a origen tambi&#233;n a las grandes textiles en los a&#241;os 20. Esto prefigur&#243; una burgues&#237;a incapaz de romper sus lazos con el capital imperialista y con la gran propiedad agraria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cambio, introdujo una clase obrera relativamente fuerte, que desde comienzos del siglo XX protagoniz&#243; huelgas y acciones obreras que tendieron a ligar la lucha por sus reivindicaciones de clase con la lucha por la liberaci&#243;n nacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n se desarrollo un movimiento estudiantil y juvenil con tendencias a la radicalizaci&#243;n pol&#237;tica. Procedente de los sectores rurales relativamente acomodados y de la poblaci&#243;n urbana empleada en el Estado, acced&#237;an a escuelas y universidades para chocar con un sistema que no ofrec&#237;a oportunidades de ascenso social. Las empresas de capital imperialista en general cubr&#237;an los puestos de alto y medio rango con europeos, no egipcios. Un estudiante universitario, en el mejor de los casos, pod&#237;a convertirse en un gris funcionario estatal. Esto dot&#243; a la juventud de un car&#225;cter particularmente explosivo y la hizo protagonista de importantes gestas contra la ocupaci&#243;n brit&#225;nica y por el establecimiento de una rep&#250;blica independiente. En general, los estallidos juveniles fueron acompa&#241;ados de huelgas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adicionalmente, el campesinado, que constitu&#237;a la mayor&#237;a de la poblaci&#243;n, protagoniz&#243; rebeliones agrarias contra la gran propiedad terrateniente y las formas de explotaci&#243;n pre capitalistas que exist&#237;an en el cultivo de algod&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Una burgues&#237;a nacional d&#233;bil, incapaz de hacer su propia revoluci&#243;n burguesa.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia del partido de la burgues&#237;a egipcia, el Wafd, es un reflejo fiel de la debilidad de la burgues&#237;a nacional. Su ascenso fue posible gracias a una oleada de duras huelgas obreras, rebeliones campesinas y a movilizaciones de masas contra la ocupaci&#243;n brit&#225;nica, movimiento que se conoce como la revoluci&#243;n de 1919. La revoluci&#243;n no triunf&#243;, las movilizaciones decayeron, pero la oleada de huelgas sigui&#243; su curso irrumpiendo el reclamo de formaci&#243;n de sindicatos. Los brit&#225;nicos tuvieron que dar un reconocimiento parcial a los huelguistas estableciendo un Consejo de negociaci&#243;n, que sin embargo no permit&#237;a participar a ning&#250;n dirigente sindical. Para 1922, los brit&#225;nicos aceptaron que el mejor curso era reconocer la independencia y permitieron la formaci&#243;n de una Asamblea Constituyente que finaliz&#243; sus trabajos en 1923 convirtiendo a Egipto en una monarqu&#237;a constitucional. Desde 1923 hasta 1952, existi&#243; un r&#233;gimen con tres poderes: la monarqu&#237;a, el gobierno votado del Wafd y los brit&#225;nicos. Los brit&#225;nicos, que manten&#237;an la ocupaci&#243;n, tend&#237;an a apoyarse en la monarqu&#237;a en todos los asuntos de pol&#237;tica interna, y en el Wafd en los asuntos de pol&#237;tica externa. La monarqu&#237;a preserv&#243; enormes poderes que utiliz&#243; para disolver los gobiernos del Wafd y apuntalar gobiernos del partido mon&#225;rquico de forma permanente, lo que puede equipararse, con las distancias, a la historia latinoamericana plagada de golpes militares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Wafd gan&#243; todas las votaciones leg&#237;timas, expresando las enormes expectativas de liberaci&#243;n nacional. Pero su ascenso no hab&#237;a expresado una fortaleza propia sino prestada por las fuerzas de la clase obrera egipcia, que pronto entrar&#237;a en contradicci&#243;n con el Wafd. El Wafd no contaba con fuertes lazos con la clase obrera, aunque s&#237; con el movimiento estudiantil y el campo. Sin embargo, r&#225;pidamente demostrar&#237;a su debilidad al ser incapaz de llevar adelante las tareas que se esperar&#237;an de una &#8220;revoluci&#243;n democr&#225;tica&#8221;. La reforma agraria nunca se llev&#243; a cabo, ya que el Wadf estaba integrado por propietarios de tierras y sectores privilegiados del campesinado. A su vez, fue incapaz de dar respuesta a las aspiraciones de liberaci&#243;n nacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A mediados de los a&#241;os 30, luego de un ascenso de luchas estudiantiles acompa&#241;adas de huelgas, que exig&#237;an la restituci&#243;n de la Constituci&#243;n de 1923 (anulada unilateralmente por el Rey) y el fin de la ocupaci&#243;n brit&#225;nica, el Wafd firm&#243; un acuerdo con los ingleses en 1936 que restitu&#237;a la Constituci&#243;n pero legalizaba la presencia ocupaci&#243;n de las tropas brit&#225;nicas. Este fue el comienzo de la decadencia del Wafd, que perdi&#243; su fuerza en el movimiento juvenil dejando paso al surgimiento de los Hermanos Musulmanes, un partido nacionalista llamado Egipto Joven y diversas fracciones del Partido Comunista. Ya en plena Segunda Guerra Mundial, el Wafd pas&#243; a ser un simple t&#237;tere de los ingleses. La monarqu&#237;a parec&#237;a favorecer a los alemanes, mientras que el Wafd apoyaba al bando aliado. Fue as&#237; que para garantizar sus intereses en la guerra imperialista, los tanques brit&#225;nicos cercaron El Cairo en 1942 para restituir el gobierno del Wafd que hab&#237;a sido disuelto por el Rey una vez m&#225;s. El partido de la burgues&#237;a nacional llegaba al poder, no por el voto y la movilizaci&#243;n popular, sino con los tanques de sus amos europeos. Este fue el fin del Wafd como partido nacionalista y dej&#243; a la d&#233;bil burgues&#237;a nacional egipcia sin autoridad sobre la naci&#243;n oprimida, elemento que precipitar&#237;a una convulsa situaci&#243;n pol&#237;tica a la salida de la guerra, con la retirada de los brit&#225;nicos en decadencia y el avance de la radicalizaci&#243;n obrera y juvenil, que sin embargo es desperdiciada por el Partido Comunista que apoya al Estado de Israel en la guerra &#225;rabe-israel&#237; de 1948, como parte de los acuerdos de Yalta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aqu&#237; se encuentra uno de los fundamentos que explica la emergencia del Ej&#233;rcito, que ocupa el &#8220;vac&#237;o de poder&#8221; dejado por a una burgues&#237;a d&#233;bil, que perdi&#243; el control de la naci&#243;n, un imperialismo brit&#225;nico en retirada y una clase obrera y juventud radicalizadas a las cuales el PC se niega a conducir a la revoluci&#243;n. Esto, que en parte explica el origen del nacionalismo burgu&#233;s de Nasser (bonapartismo sui generis, seg&#250;n la categor&#237;a de Trotsky) en la etapa excepcional de la segunda posguerra, puede ayudar a echar luz sobre el rol del Ej&#233;rcito en el actual proceso revolucionario egipcio. El Ej&#233;rcito actual ya no es el de los &#8220;oficiales libres&#8221; de 1952, y tampoco se repite la excepcionalidad hist&#243;rica de la segunda posguerra, pero su rol como &#8220;arbitro&#8221; tanto en la primera fase del proceso que tir&#243; el gobierno de Mubarak, como en los actuales enfrentamientos y movilizaciones ante el giro &#8220;autoritario&#8221; del gobierno de Morsi, tienen fundamentos y regularidades hist&#243;ricas, y nos hablan en la actualidad tanto de las debilidades estructurales de la burgues&#237;a nacional como de las debilidades pol&#237;ticas de la clase trabajadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Revoluci&#243;n permanente en la actualidad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ca&#237;da de Mubarak en Egipto no fue solo la crisis de un r&#233;gimen dictatorial, sino del conjunto de un sistema social y econ&#243;mico de subordinaci&#243;n al imperialismo, que ante la crisis econ&#243;mica dobleg&#243; las penurias y miserias de la clase trabajadora, la juventud &#8220;sin futuro&#8221; y los sectores populares. 20 millones de egipcios viven actualmente con dos d&#243;lares por d&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El primer gobierno elegido democr&#225;ticamente, el de Morsi, r&#225;pidamente se demostr&#243; incapaz de garantizar las m&#237;nimas libertades democr&#225;ticas y apel&#243; una vez m&#225;s al Ej&#233;rcito para salvaguardar el orden pol&#237;tico. Adem&#225;s de mantener los pactos de paz con el Estado de Israel, est&#225; en curso una negociaci&#243;n con el FMI&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, que solo prepara mayores ajustes para las masas trabajadoras y una reestructuraci&#243;n econ&#243;mica que profundizar&#225; el car&#225;cter semicolonial del pa&#237;s. El grupo trotskista que act&#250;a en Egipto, ligado al SWP Brit&#225;nico, que han roto con la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente de Trotsky, llam&#243; a votar y salud&#243; el triunfo de Morsi en la segunda vuelta como un &#233;xito de la &#8220;revoluci&#243;n democr&#225;tica&#8221;. Esta visi&#243;n entr&#243; en crisis r&#225;pidamente, porque el cambio de r&#233;gimen no modific&#243; sustancialmente ninguna de las condiciones que motorizan el proceso revolucionario, sino que, por el contrario, estableci&#243; un nuevo poder contrarrevolucionario que prepara mayores ataques. Es necesario romper con el etapismo, ya que nuevas versiones de &#8220;cambios de r&#233;gimen&#8221; se preparan preventivamente desde el Frente de Salvaci&#243;n Nacional, en particular el neo-nasserismo de Sabahi.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La teor&#237;a y estrategia de la revoluci&#243;n permanente, si es tomada por la vanguardia obrera y juvenil revolucionaria, es la &#250;nica que puede indicar un camino de liberaci&#243;n para Egipto y de triunfo de su revoluci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Originalmente publicado en el blog&lt;/i&gt; &lt;i&gt; &lt;strong&gt;polemica social&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;---------------------------------------------------------------------------------&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;FUENTES:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Joel Beinin, Formation of the Egyptian working class, Middle East Research and Information Project (MERIP). MERIP Reports, No. 94, Origins of the Working Class in the Middle East, 1981.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Joel Beinin, &lt;i&gt;Workers and Peasants in the Modern Middle East&lt;/i&gt;, (The Contemporary Middle East) Cambridge University Press, 2001.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahmed Abdalla, The Student movement and national politics in Egypt, Al Saqi Books, London, 1985&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eduardo Molina, Simone Ishibashi , A un a&#241;o y medio de la &#8220;primavera &#225;rabe&#8221;, Revista Estrategia Internacional No. 28, Septiembre 2012.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;a href=&#034;http://edicionesips.com.ar/?p=451&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://edicionesips.com.ar/?p=451&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;a href=&#034;http://ft-ci.org/article.php3?id_article=5700?lang=es&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://ft-ci.org/article.php3?id_article=5700?lang=es&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Un ejemplo es el sistema de izbas, un tipo de patrimonio donde los campesinos recib&#237;an una vivienda y tierra para su subsistencia, a cambio de mano de obra al servicio de grandes propietarios para el cultivo de algod&#243;n u otros cultivos de comercializaci&#243;n&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;a href=&#034;http://polemicasocial.wordpress.com/2012/12/19/egipto-constitucion-y-despues/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://polemicasocial.wordpress.com/2012/12/19/egipto-constitucion-y-despues/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;a href=&#034;http://polemicasocial.wordpress.com/2012/12/23/egipto-y-la-revolucion-permanente-parte-i/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://polemicasocial.wordpress.com/2012/12/23/egipto-y-la-revolucion-permanente-parte-i/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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